El fin del estado de alarma y el paraguas de Emiliano

Por Sonsoles Fernández Day

Si todo continúa como está programado, sin sorpresas, el próximo domingo 9 de mayo acabará el estado de alarma en España y se abrirán las fronteras para los castellano-manchegos y para el resto de los españoles que, desde hace casi siete meses, no podían salir de sus comunidades autónomas. Nada más ha dicho el presidente del Gobierno al respecto, porque nada se sabe de Pedro Sánchez desde que el pasado martes salió de su colegio electoral en Pozuelo de Alarcón. No acudió a apoyar a su candidato derrotado, no le vimos consolar al ex vicepresidente cuando, tras su fracaso, renunciaba a sus cargos públicos, y tampoco le oímos felicitar a Isabel Díaz Ayuso por su rotunda victoria en las elecciones de la Comunidad de Madrid. Estaría ocupado.

Volviendo al 9M y lo que vendrá, las preguntas son inevitables. ¿Hemos acabado con la pandemia del SARS-CoV-2? No. ¿Seguimos sumando fallecidos por coronavirus? Si. ¿Hay riesgo de contagio por las nuevas cepas más agresivas? Si. ¿Sigue habiendo una ocupación alta de camas UCI en España? Si. ¿De un día para otro se puede decir que no hay crisis sanitaria? No. ¿Hay suficientes vacunados en España como para relajarnos? No. ¿Hay previsiones de que el número de vacunados aumente enormemente en unos días? No. ¿Alcanzaremos el 70% de la población vacunada, la famosa inmunidad de rebaño, antes del verano? No. Entonces, ¿nos podemos permitir el fin del estado de alarma y llevar una vida ‘normal’? Habrá que valorar lo que más necesitamos. Encontrar el equilibrio entre economía y salud nos ayudaría a salir adelante.

Emiliano García-Page, presidente de Castilla-La Mancha, aunque anteriormente se había mostrado partidario de prorrogar el estado de alarma, firmará un decreto por el que ya se podrá entrar y salir de la región, ‘pero con coherencia, pidiendo que no pasemos a la barra libre ni al caos’. Sin embargo, sí ha dicho que quiere mantener el toque de queda y el uso de la mascarilla. Para ello necesita el ‘paraguas constitucional’ del que se han hecho eco todos los medios escritos. ‘Pediremos un paraguas, no sé si el de hoy, habrá que sustituirlo por otro más pequeño en proporción a las necesidades’. Señor García-Page, ¡hay que ver lo que le gusta una metáfora!

Además, colmado de ternura, García-Page aseguraba que se va a levantar el cierre perimetral no solo por razones económicas, sino también por causas sociales y humanitarias. Por fin se acordó de aquellos que no han podido ver a su familia en meses o tienen abandonada su segunda vivienda. Después de haber insistido en que no le temblaba la mano a la hora de imponer medidas, cambia de tono y reconoce que ‘es una de las restricciones más dolorosas por razones familiares, económicas y anímicas’. Siete meses de dolores ya son suficientes entonces.

Por su parte, el Consejo de Ministros aprobaba el pasado martes una reforma legal por la cual las Comunidades Autónomas podrán acudir directamente al Tribunal Supremo para que les ratifiquen cualquier medida restrictiva. Cualquiera, otra vez confinamiento o toque de queda si lo considerasen necesario. El Supremo estará obligado, según este decreto-ley, a responder al gobierno regional en el tiempo record de cinco días.  Según la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, ‘el decreto-ley busca dar seguridad jurídica, evitar disparidades entre territorios y tranquilizar a los ejecutivos autonómicos que han venido lamentando la indefensión en la que quedaban a partir del 9 de mayo, cuando finalice el estado de alarma’.

Da la impresión de que ya tiene ahí el señor García-Page su paraguas en bandeja. Seguro que ya está pidiendo la vez a la puerta del Supremo.

Algunos magistrados se han quejado y acusan al gobierno de ‘dejación de funciones’ al recurrir a un decreto-ley que es un mecanismo que solo se debería utilizar para casos de extraordinaria y urgente necesidad. Además, le colocan al Tribunal Supremo la responsabilidad de ratificar o rechazar las medidas restrictivas de derechos que acuerden los diferentes Gobiernos autonómicos. ‘Han tenido un año para hacerlo de manera ordinaria, pero lo han hecho de prisa y corriendo, cuando faltan unos días para que expire el estado de alarma’. Un año en el que Pedro Sánchez se ha escondido detrás de los gobiernos autonómicos, probablemente para que el desgaste lo sufran ellos, y ahora pasa marrón al Tribunal Supremo. Debe seguir estando muy ocupado.

En unos días veremos qué ocurre en esta nueva etapa. Ojalá sea positiva y, como dicen algunos empresarios, se note el ‘efecto Ayuso’, la única presidenta autonómica que se negó a mantener el confinamiento y a cerrar negocios y hostelería. No parece que le haya ido tan mal, y no todo va de tomar cañas ni irse de fiesta. Personalmente, creo que hay que felicitar a la señora Díaz Ayuso, es una campeona. Y ya de paso, al señor Iglesias, muchas gracias y cierre al salir.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .