Epílogo de un verano

Por Gloria Magro.

La luz empieza a hacerse de rogar a primera hora de la mañana en estos últimos días de verano. Al contrario de lo que pudiera parecer, hay que madrugar mucho para disfrutar del silencio en los pueblos. No hay paz para los veraneantes, ni sosiego. Durante todo julio y también en agosto, el autobús de línea calienta motores bajo la ventana. Día tras día, su ralentí se cuela en el sueño y lo liquida en esa fase ligera del amanecer. No es el único ruido estival que alegra el inicio del día aquí en la Alcarria. Antes aún pasa la barredora de la Mancomunidad, precedida por un operario con la sopladora. ¿Será igual en invierno? Tal vez, aunque eso no lo sufrimos los vecinos de temporada que el resto del año estamos tan acostumbrados al bramido constante de la ciudad que ni lo percibimos. En el pueblo nos molesta hasta el canto de los pájaros que entra por las ventanas abiertas al frescor de la madrugada. Pequeños detalles para un epílogo del verano.

DED48105-4203-4948-9A55-6AB1C6F629AC

Cendejas De la Torre, vista del campanario en obras. Foto: Parroquia de Jadraque.

Se nos pone la piel fina durante las vacaciones. Y se ve que se engrosa de nuevo al volver al bullicio cotidiano de la ciudad, donde ni el silencio ni el sosiego son activos a tener en cuenta. Ha sido un verano intenso, repleto de actividad. Un poco más allá, al alcance de la vista, avanza la mejora y remodelación del parque y el antiguo campo de fútbol, que se traslada este año de ubicación al recuperarse el proyecto original de los años 1980, cuando en un alarde de modernidad las antiguas huertas del centro del pueblo se convirtieron en piscina municipal y zonas verdes. Las obras son para el verano y la maquinaria pesada se afana en redibujar ese espacio que de momento es difícil de imaginar en su nueva configuración. El punto fuerte es una lámina central de agua que hace correr ríos de tinta por los mentideros locales. La obra es ambiciosa, la mayor que se recuerda aquí: renueva un amplio paseo depauperado que hasta ahora de eso solo tenía el nombre y dotará al pueblo de pistas de pádel y de otras instalaciones hoy imprescindibles. No hay localidad a nuestro alrededor, por pequeña que sea, que no tenga un área deportiva espléndida, con pádel, campo de fútbol, merenderos… espacios muy cotizados y decisivos a la hora de atraer población durante el verano. Nuevas necesidades y nuevas demandas a las que dar respuesta con exiguos presupuestos locales. Sólo esta actuación costará más de trescientos mil euros y se financia dentro de los Planes Provinciales de la Diputación de Guadalajara. No será la última, a continuación, atacarán el acceso al centro desde la carretera de Soria; hace años que urge ahí algún tipo de renovación estética. El proyecto nos afectará de lleno y solo de pensarlo se me atraganta a futuro el próximo verano, los ruidos, el polvo, la maquinaria… 

Unos kilómetros más allá, en Cendejas De la Torre (25 hab.), es la torre de la iglesia lo que está en obras: las tejas corrían peligro de caer sobre los viandantes. El convenio anual que suscriben la Diócesis de Sigüenza y la Diputación permite que cada año se avance un poco más en la renovación del patrimonio cultural de la provincia. Es un proceso lento pero constante. La dotación de este año es de 200.000 euros y las actuaciones, de lo más variopintas: en Alcocer se destinará a restaurar las portadas de la fachada suroeste de la iglesia de la Asunción, en Atienza se restaurará el Retablo Mayor de la Ermita de la Virgen de la Estrella, en Fuentelsaz, el presupuesto irá a mejorar la tramoya del Monumento Eucarístico… y así, intervenciones en diez edificios dedicados al Culto. En el verano en el que se ha aprobado la nueva Ley de Memoria Democrática, cada iglesia que se beneficie de dinero público provincial deberá retirar de sus fachadas, si las hubiera, las famosas placas franquistas, como compromiso expreso del equipo de Gobierno socialista aunque no haya quedado reflejado expresamente en el acuerdo con el Obispado. La inclusión de una clausula al respecto fue condición indispensable del grupo Unidas Podemos-IU para la aprobación de los presupuestos de este año, tal y como han denunciado.

La provincia es una obra continua de adecuación de infraestructuras de todo tipo. Solo la Diputación ha aprobado estos meses un presupuesto de más de seis millones de euros en mejorar los edificios municipales de 407 núcleos urbanos, como parte de un Plan Extraordinario de Inversiones. Y no es el único caudal de dinero público que está llegando. Sigüenza se dotará de una nueva Alameda, pese a que el proyecto no concite una adhesión generalizada y sí bastante recelo. Más de dos millones de euros que revertirán directamente en la Ciudad del Doncel sufragado en un setenta por ciento por la Consejería de Fomento y el treinta por ciento restante con fondos provinciales.

Más allá del cemento y el hormigón, a veces son los pequeños gestos los que condicionan la vida diaria en los pueblos, al menos en verano. En Bujalaro (67 hab.) la creciente colonia local de gatos se ha convertido en un quebradero de cabeza para los vecinos, aunque quienes se quejan son los residentes temporales, los veraneantes. Culpan al ayuntamiento de no tomar medidas de control y de crear un clima que fomenta la falta de respeto hacia estos animales. La alcaldesa, Concepción Romero, revalida legislatura tras legislatura su mandato y no parece que esa falta de sensibilidad hacia los gatos del pueblo le reste apoyos, al menos hasta ahora, aunque haya quien está incluso dispuesto a dejar el pueblo por este motivo. El ejemplo a seguir en aras de la concordia vecinal y el bienestar felino está en la cercana Medranda (60 hab.). El alcalde, Ramiro Magro, se encarga personalmente de controlar la fertilidad de los mininos locales con bastante éxito. Además de no haber ratones, los gatos deambulan en paz por los tejados, los vecinos no tienen las molestias de una proliferación descontrolada y los veraneantes perciben un clima de respeto que siempre es bienvenido. El campo de fútbol de Medranda, por cierto, es la envidia de los pueblos de alrededor, así como su amplia pradera y el merendero. Si se le suma una carretera de acceso en perfecto estado, se entiende que este pueblo sea un destino muy valorado durante la temporada estival.

De vuelta a la ciudad, a falta de Ferias son los festejos taurinos de septiembre los que protagonizan la actualidad local. Hoy mismo, sábado día 4, hay convocada una manifestación antitaurina por el centro de Guadalajara. No suelen estar muy concurridas estas concentraciones, lo que da alas equivocadamente a los que apoyan la sangrienta Fiesta Nacional. Confunden la oposición manifiesta y militante con el desagrado que le producen a la mayoría silenciosa los festejos de tercera categoría, en muchos casos aberrantes, que son los que protagonizan los veranos en los pueblos y las corridas en plazas como la de Guadalajara. O con los intereses económicos innegables de todo el sector en provincias como la nuestra. En las grandes plazas de primera, como Las Ventas o Sevilla, las corridas pueden concitar fervor, interés o curiosidad para los turistas, pero lo que sucede al amparo de una denominación tan amplia y difusa como son los festejos taurinos, es una cosa muy distinta. Da lugar a sucesos como el de Brihuega, donde han bastado unos segundos de un vídeo ampliamente difundido para borrar de un plumazo los extraordinarios resultados que el marketing en torno a la lavanda les ha reportado en los últimos años. Invertir en una imagen de pueblo con encanto, dirigirse a un sector internacional, centrado en el lujo, reconvertir la comarca al sector de las aromáticas y después permitir festejos crueles por esos mismos campo es tirar piedras contra el propio tejado. Y si además el asunto acaba en las televisiones de medio mundo, la contradicción es manifiesta.

Afortunadamente, este año tampoco habrá Feria Taurina en Guadalajara. La vicealcaldesa, Sara Simón, se ha disculpado por ello. No hacía ninguna falta. En El Casar (12.415 hab.), otro de los pueblos considerados taurinos por excelencia en Guadalajara, tampoco ha habido encierros en el campo o por las calles este año y los vecinos dan las gracias por ello a la alcaldesa, María José Valle. Ese es el camino a seguir, decisiones valientes, éticas, responsables y de calado para terminar con prácticas que poco tienen que ver con las costumbres y la sensibilidad actual. Algo bueno y positivo tenía que dejar la pandemia.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.