A treinta minutos de Madrid

Una de las Tetas de Viana, desde la cumbre de la otra. //S.F.

Por Sonsoles Fernández Day

Me ha vuelto a suceder. Alguien que vive en Madrid se ha sorprendido al saber que Guadalajara ciudad está tan solo a treinta minutos en coche de la capital de España. Ocurre con frecuencia, no saben dónde estamos. Algunos se dan cuenta cuando pasan de largo, cuando ven el desvío de Guadalajara camino de Zaragoza o de unas vacaciones de esquí. Pero esa vez iban de paso y aún les quedan kilómetros hasta llegar a su destino. Puede que la ciudad no sea para quedarse a echar el día, aunque sí tiene sus must que conocer, pero la provincia es hermosa y, sin embargo, tristemente desconocida e incluso, ignorada.

Para recorrer y conocer nuestra provincia, el madrileño tendrá que conducir un poco más, pero tampoco es mucho y merece la pena. Menos de hora y media para llegar a Tamajón, disfrutar de los pueblos de la Arquitectura Negra y el Ocejón observando, majestuoso. Más o menos lo mismo a Sigüenza y a Pelegrina, y un poco más allá, el parque natural del Barranco del Río Dulce, donde Félix Rodríguez de la Fuente grabó muchos de sus documentales. Para llegar a Viana de Mondéjar necesitarían desde Madrid una hora y cuarenta y cinco minutos aproximadamente. Una ruta les lleva desde el pueblo hasta la curiosa cima plana de una de las Tetas de Viana y podrán contemplar la otra desde arriba. Si quieren ir a Cantalojas y darse un paseo por el parque del Hayedo de Tejera Negra, tienen unas dos horas de viaje. Las mismas que a Molina de Aragón, famosa por dar las temperaturas mínimas de la península y no tanto por su imponente castillo de origen árabe, y próxima al parque natural del Alto Tajo, donde el río, de color esmeralda rabioso, circula entre cañones y pinares, frío y cristalino. Disfrutar de los bellos paisajes y respirar no solo aire puro sino también mucha paz, compensa el ratito de coche.

En la reciente edición de FITUR, José Luis Escudero, consejero de Desarrollo Sostenible de Castilla-La Mancha, (no dejan de asombrarme los nombres de los cargos políticos hoy en día), en el día de Guadalajara, explicaba que al turismo activo de naturaleza ‘le estamos destinando inversiones superiores a los 20 millones de euros desde el Gobierno regional’. Son muchos millones. Casi todo va destinado a digitalización, modernización de los espacios naturales y Centros de Interpretación, e instalaciones y centros informativos para el visitante. El consejero resaltaba el ‘gran atractivo turístico activo de naturaleza que ofrecen los tres Parques Naturales de Guadalajara, Alto Tajo, Sierra Norte y Barranco del Río Dulce’ y explicaba la gran cantidad de rutas que hay en cada parque y las nuevas que se han abierto o recuperado. Para los interesados, en la web www.caminosdeguadalajara.es pueden encontrarlas todas.

Facilitar el camino al excursionista, así como dar información de la ruta en internet y a lo largo del sendero, se agradece y conviene para no perderse, pero para muchos aficionados a este ejercicio, no es agradable el exceso de ‘modernización’.  En ocasiones rompe el encanto y estropea el paisaje.

Mientras el consejero de Desarrollo Sostenible alardeaba de millones invertidos en rutas y caminos en FITUR, un grupo de personas, asociaciones y clubes deportivos creaban una Plataforma por la defensa de las Vías Pecuarias de Castilla-La Mancha. Según la Plataforma, parte del patrimonio caminero de la región se encuentra amenazado por el desuso, el desconocimiento público y las intrusiones. Piden que la Administración dedique más recursos humanos y económicos a la red de vías pecuarias, piensan que esto generaría empleo para los municipios conectados y ayudaría a los usos recreativos, turísticos y deportivos de estos caminos públicos.

No hay que olvidar que una parte de Guadalajara se encuentra en la España vaciada, una de las comarcas con menos densidad de población de Europa. El 27% de la provincia de Guadalajara tiene una densidad de población de 3,78 habitantes por kilómetro cuadrado. El boom del senderismo y los deportes al aire libre puede servir para recuperar algunos pueblos vacíos. Por eso me dirigía a los vecinos de Madrid. Porque son muchos, están cerca, son potenciales turistas y pueden suponer ingresos para la provincia. Con los guadalajareños no nos basta, aunque a veces parece que no somos amigos de que nadie nos invada, hay zonas en las que conviene recuperar vida, turismo y negocio.

El senderismo se ha convertido en un deporte muy popular, más aún después de la temporada de encierros a los que hemos estado sometidos. Después de los meses de confinamiento en casa, vinieron los perimetrales y ahora estamos con las dichosas cuarentenas, por contagios propios y próximos. Hacer ejercicio a la vez que se disfruta de la naturaleza supone un aporte de salud física y mental. Además de ponerse en forma y perder kilos, ayuda a reducir el estrés, la ansiedad y la depresión, refuerza el sistema inmunológico y mejora el humor. Con estas características me atrevo a definirlo como un buen tratamiento post-pandemia. Bueno, todavía no hemos vencido totalmente al bicho, así que oficialmente no se puede decir post. Habrá que dejarlo en deporte anti-efectos colaterales de la pandemia.

Practiquen senderismo, si es en Guadalajara, mejor. Y, ante todo, no olviden respetar a la madre naturaleza.

1 comentario en “A treinta minutos de Madrid

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.