Viva la fiesta

Por Gustavo García

Las atracciones volverán también a pleno centro urbano este año.

Confirmado. Si todo sale bien todo el centro de la ciudad de Guadalajara acogerá de nuevo a las atracciones, chiringuitos y peñas durante las Ferias y Fiestas de septiembre. El ensayo que se realizó durante las pasadas Navidades ha cuajado de manera positiva en la idea diseñada por el actual Equipo Municipal de Gobierno. Se cumple así una promesa que iba en el programa electoral del PSOE en las últimas elecciones. El hecho de devolver las Ferias a su lugar en el que habían estado durante tres décadas antes del cambio de ubicación al otro lado de la A2 se ha venido convirtiendo en uno de los puntos principales de debate en la ciudad.

Casi es una cuestión de vida o muerte para una Guadalajara tan necesitada de bullicio por sus calles, aunque esta primavera también se está desmontando, con varias actividades todos los fines de semana, aquella ya famosa frase, acuñada por una atleta acogida en la ciudad desde Valencia, de que aquí “no hay nada”. Diferentes ferias de distinta índole, el Maratón de Cuentos, el Solsticio Folk… La capital alcarreña ha salido con los primeros rayos fuertes de sol y ha tomado terrazas, plazas, parques y paseos. Sí, es cierto que había mucho viejo –sobre todo, porque es el sector de población más abundante y, principalmente, donde había sillas para sentarse a disfrutar de actuaciones o conciertos gratuitos–, pero, ni mucho menos, han sido los únicos. Los alcarreños, al igual que otros ciudadanos de los demás sitios, están paladeando la nueva realidad que ha dejado la pandemia. Sin olvidar, que todavía no ha terminado. Sin embargo, las ganas de estar en la calle y de celebración, después de tanto tiempo constreñidos, han podido con todo.

El culmen va a ser en la capital alcarreña las Ferias y Fiestas. Resulta que si ahora vuelven al centro –con los años que hemos tenido que soportar de destierro en el aparcamiento del centro comercial al otro lado de la autovía–, cabe preguntarse dónde quedan todos esos problemas, para los vecinos y para la ciudad en general, de infraestructuras, de logística, de salubridad, de molestias a los vecinos más próximos, etc. El ensayo de diciembre y enero funcionó, aunque falta que sea completo para chiringuitos y, sobre todo, para ubicar a la totalidad de las peñas, con sus verbenas: seis en La Concordia, siete en San Roque, cuatro en la Fuente de la Niña y tres en la ‘Sonia Reyes’, que vuelve a recuperar su nombre, tras haberlo eliminado el Gobierno del Grupo Municipal Popular –igual cada cuatro año tiene uno distinto, como si de un pacto entre partidos diera a la piscina la alternativa por una determinada franja de tiempo–. Precisamente, en la parte de atrás de esta instalación se colocarán también algunas atracciones, a repartir desde allí hasta el parque de La Concordia.

Los puestos de comida, chiringuitos y el resto de cachivaches tendrán todo ese espacio para distribuirse, a modo de un alargado recinto ferial, entre árboles, viviendas, jardines, parques y aparcamientos. Las verbenas en la plaza de Santo de Domingo, en la Plaza Mayor y en la Plaza de España completarán todo el eje por que se pretende transcurra la mayor parte de la actividad de estos días festivos. Y, conciertos gratuitos en las Pistas de Atletismo ‘Fuente de la Niña’.

Así, a primera vista, todo es maravilloso. Lo que se ensayó parece que podría resultar, con matices y controlando, como entonces o más aún, el buen transcurrir y las medidas que faciliten la vida medio normal a los vecinos de la zona afectados. Aunque, las dudas más serias pueden surgir con la llegada y la distribución de la veintena de peñas entre La Concordia y la piscina Sonia Reyes. Algunas de ellas, mastodóndicas, con más de medio millar de miembros. Eso, teniendo también en cuenta que, varias de ellas, necesitan su espacio exterior para realizar las respectivas verbenas o el interior para sus actividades, además de la habitual carpa.

Son de la alabar las buenas intenciones del Gobierno Municipal para tratar de hacer lo que la mayor parte de los ciudadanos desean: el volver a tener unas fiestas por todo lo alto en pleno centro de Guadalajara. No sabemos si es posible, por todos los motivos que obligaron a llevárselas al que para muchos era un destierro o por los propios cambios existentes desde entonces hasta ahora en los últimos años en la propia ciudad, aunque solo sea por el crecimiento de su población o la que pueda venir añadida de fuera a disfrutar de estos días. Por el bien de todos, lo mejor es que la nueva-vieja experiencia acabe resultando un éxito general, pese las dificultades, que las habrá, a buen seguro.

Los parques albergarán de todo en las Ferias de septiembre.

De salir adelante y mantenerse en el futuro este antiguo-nuevo modelo de Ferias, como todo parece indicar, si no media una desgracia grave de por medio –que es como ya sabemos cuando se toman decisiones drásticas y de la manera que funciona esto–, surgen varias interrogantes. La primera, ¿por qué ahora sí y antes no? Y, no es cuestión de ideales políticos ni de partidos, pues izquierda y derecha se han turnado en el poder durante todos estos años en que el ferial estaba en el Centro Comercial. Y, otra: ¿Ya no se molesta tanto a los vecinos del centro que tanto protestaban o ellos mismos serán más permisivos? ¿Todo el mundo va a asimilar igual que son pocos días los que la fisonomía de la ciudad cambiará y los inconvenientes para desplazarse a las tareas normales serán temporales? Pero, hay más: ¿está cuestión de ‘vida o muerte’ en Guadalajara es la más importante o la que mayores quebraderos de cabeza ofrece a sus ciudadanos? ¿El Equipo de Gobierno se desvive igual por este asunto que por los problemas que tiene la capital alcarreña? Y, esto no es todo: el presupuesto de la Concejalía de Festejos, ¿está en consonancia con el resto de departamentos del Ayuntamiento?

Los vecinos de los barrios periféricos, los amantes de los parques y jardines, quienes se quejan de que la ciudad está sucia, los paganinis de los impuestos, los siempre sufridos usuarios de los autobuses urbanos, los jóvenes y su falta de alternativas de ocio, los amantes defensores del bosque urbano…¿estarán tan preocupados por las Ferias como por sus cosas o no? Igual se puede argumentar que nada es incompatible. A todos nos gusta la diversión y, si es donde queremos, miel sobre hojuelas. Quizás sea cierto. Pues nada. ¡Que viva la fiesta!

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.