Puro oportunismo

Padrino

Luis Padrino, alcalde de Almoguera // Foto: La Crónica

Por Óscar Cuevas

En la pugna política hay fronteras frágiles y delgadas. A veces son tan sutiles, estas líneas imaginarias, que se traspasan con facilidad. Así, es relativamente frecuente que lo audaz caiga en lo temerario, que lo que pudiera parecer cercano se convierta en populista, que un argumento sencillo cruce al lado de la demagogia, o que lo que en un político puede parecer habilidad, lo que esconda, en el fondo, sea mero oportunismo.

En los últimos días hemos visto ejemplos llamativos de este “oportunismo político”. Incluso diría que algún caso ha ido más allá, cayendo en el pozo de la falta de decoro. Yo les voy a hablar de 3 casos.

Sigue leyendo

El coso de la vida

Alguacilillo

Un alguacilillo sigue atento la lidia en una corrida de toros // Foto: Eduardo Briones

Por Óscar Cuevas

En el redondel de la plaza de toros se representa en las tardes de corrida la tragedia de la vida y la muerte. El círculo de albero amarillento se hace escenario de un ciclo de la existencia, que se representa con un nacimiento en forma de prometedor paseíllo, y se cierra en un entierro de arrastre. El juez supremo es el respetable, que manda al cielo o al infierno (de la tauromaquia, se entiende) al lidiador.

Tiene importancia, lo circular, en muchos aspectos de esta fiesta. Hablan los entendidos de “faena redonda” cuando esta se desarrolla sin altibajos, con el inicio y el final en altos vuelos artísticos. “Ha estado cumbre”, dirá también el taurinito habitual de las gradas en tardes de sol y moscas. La vida, igualmente, está llena de cumbres que se escalan y se descienden, plagada de círculos que se abren y se cierran como el que dibujan las muletas en los derechazos largos. Y la política, ni les cuento.

Sigue leyendo

Campus: 9 años, y en el punto cero

Protocolo

Acto del protocolo a cuatro bandas para la construcción del Campus en Las Cristinas, el pasado 30 de marzo // Foto: Europa Press

Por Óscar Cuevas

A estas alturas les supongo informados, seguro, de que el pasado 30 de marzo, en el último día permitido por la Ley Electoral, la presidenta autonómica, el alcalde de Guadalajara, el rector de la Universidad de Alcalá y el secretario de Estado del Ministerio de Defensa firmaron un “protocolo” (esto es, una declaración de intenciones, aún no vinculante) para ubicar el futuro Campus Universitario de nuestra ciudad en las ahora cerradas instalaciones del Colegio María Cristina. Defensa cederá las instalaciones al Ayuntamiento a cambio de otros terrenos, y el Ayuntamiento cederá a su vez las instalaciones al Gobierno Regional, que aportará también una cantidad de dinero al Ministerio.

Con la escenificación de este acuerdo, María Dolores Cospedal y Antonio Román han pretendido hacernos ver que queda cumplida la promesa que ambos hicieron, muy al inicio de esta legislatura, de que la ampliación de la universidad arriacense quedaría en el centro de la ciudad, enterrando para siempre la iniciativa de los anteriores Ejecutivo autonómico y Rectorado de la UAH, que habían avanzado considerablemente los trámites para levantarlo en el Polígono del Ruiseñor.

Para llegar a este punto han pasado muchos años, y muchas cosas. Y es imprescindible rescatar algunos hechos del olvido. Porque la memoria ciudadana es mucho más frágil que el descaro de los políticos, y creo necesario repasar esta película de “Sé lo que hicisteis en la última década”, con una buena ración de hemeroteca.

Me disculpo de entrada con los lectores por la extensión que tiene este artículo, pero creo que la ocasión lo merece. Así que hagamos memoria.

Sigue leyendo

De pasiones

El Tobar

Bicicletas de niños amontonadas en una vieja casona de pueblo este Jueves Santo // Foto: Ó.C.

Por Óscar Cuevas

Hace muchos años que la Semana Santa no es sinónimo de recogimiento. En los tiempos de los abuelos, en el régimen nacional católico, estos días infundían algo que estaba a medio camino entre el respeto, el temor de Dios, y la mala hostia de los poderosos. Los niños dejaban de correr por las calles, no se podía gritar, ni saltar a la comba, ni montar en bicicleta. Nadie cantaba, las músicas bajaban su volumen, y hasta las tabernas cerraban “porque se ha muerto el Señor”. Y porque si no lo hacían pasaban al catálogo de indeseables y perseguibles, y le jodían la vida al personal. Perdonen que hable tan claro, pero es que era básicamente así. Estaba prohibido estar contento.

Sigue leyendo

La calle de Carlos

Teniente Figueroa

Vista de la calle Teniente Figueroa, tras su reciente reforma // Foto: Ayto. Guadalajara

Por Óscar Cuevas

Si hay un lugar de Guadalajara que encierra encanto y ofrece joyas a la mirada, esos son los apenas 200 metros que tiene de largo la calle Teniente Figueroa. Allí se guarda buena parte de lo mejor del patrimonio monumental de la capital. Es una calle coqueta y al tiempo señorial, decadente y a la vez orgullosa, que transpira los aromas de un pasado glorioso. A mí me gusta pasar por allí, la tengo como algo muy propio desde que estudié en el instituto que a ella se asoma. Pero me sigue llamando la atención su visión, sobre todo cuando pienso la cantidad de perlas que caben en tan poco trayecto.

Sigue leyendo

Maxi y la convergencia

Maximiliano

Maximiliano, en un Pleno del Ayuntamiento del año 2007 // Foto: Archivo El Decano

Por Óscar Cuevas

Lleva casi toda la vida trabajando en el Ayuntamiento. Primero, como policía local de la capital, que lo es de plantilla -“y por oposición”, como le gusta recordar- desde 1982. Luego, como asesor liberado del Grupo Municipal de IU, entre 1999 y 2007. Y desde entonces, como único concejal de la coalición en la corporación local. Esta semana hemos conocido que abandona la política, en una decisión sobrevenida, impensable hace apenas unos días, y que personalmente me ha sorprendido mucho. Creo que la izquierda de Guadalajara, en su conjunto, pierde mucho con este adiós de José Luis Maximiliano.

Sigue leyendo

¿Y si hablamos en serio del Sorbe?

Beleña

La presa de Beleña, llena hasta los topes // Foto: iagua.es

Por Óscar Cuevas

El río Sorbe tiene una similitud con el Guadiana: su capacidad de aparecer y desaparecer. Si bien el río atlántico lo hace desde el subsuelo, y el Sorbe lo hace en la agenda política y mediática de nuestra provincia. Esta semana, el Sorbe y su regulación -y por ende, el abastecimiento de agua de casi 400.000 habitantes del Corredor del Henares- han vuelto a brotar en superficie. Ha ocurrido por la petición realizada por el presidente de la CEOE de Guadalajara (y respaldada por el alcalde de la capital y la presidenta provincial) de que se retome el proyecto de “doble conexión” con la cuenca del Bornova. Se trata de una vieja idea de la que ya se culminó (aunque fuera como un parto de los montes) una de sus dos patas: la tubería que va desde la presa de Alcorlo a la Estación Potabilizadora de Mohernando. Pero cuya otra mitad quedó frustrada en febrero de 2011, por un informe de impacto negativo emitido por el Ministerio de Medio Ambiente.

Llevo muchos años informando y escribiendo sobre la importancia de este asunto; tratando de convencer de su trascendencia a quienes tienen la amabilidad de escucharme. Pero suelo tener poco éxito. Esto del agua que sí hemos de beber podrá tener una enorme repercusión económica, social y política, pero a la ciudadanía le preocupa mucho menos de lo que quizá debería. Posiblemente, porque el vecino de a pie sigue abriendo el grifo 15 o 20 veces al día, y nunca ha visto que deje de salir el “H2O”. Y por eso, al común de los mortales este asunto no les preocupa mucho más allá de aspectos como lo mucho que ha subido el recibo del agua desde que se privatizó en la capital, por ejemplo. Pese a ello, insistiré, porque es un asunto crucial. De verdad.

Sigue leyendo

Poner luz a la lucha

Por Óscar Cuevas

La vida cambia para siempre cuando a unos padres se les comunica durante una gestación que su bebé llega con graves malformaciones. O cuando un parto se complica hasta el extremo, y la consecuencia es el nacimiento de un niño con algún grado de parálisis cerebral. O cuando un accidente deja a una criatura postrada para siempre, con secuelas insuperables. Entonces el edificio sobre el que uno construyó su proyecto vital de repente parece tener cimientos de barro. Todo tiembla. Y la familia comienza a recomponer esquemas, porque arranca una vida nueva marcada para siempre por la batalla interminable, por una pelea en la que sólo el amor incondicional ayuda a superar los peores momentos de flaqueza. En ese momento, la híper dependencia del ser amado se convierte en el eje sobre el que gira toda la existencia. Hasta límites no imaginables.
Sigue leyendo

Adiós, vieja

Olma de Pareja

La Olma de Pareja, cuando estaba en plenitud // Foto: Sergio Mangada http://sergiomangada.blogspot.com.es/

Por Óscar Cuevas

Creo saber cómo se sienten hoy los parejanos, porque en mi pueblo también hay un olmo centenario, robusto, maravilloso. Claro que no tiene el porte excepcional que tenía la olma de Pareja, uno de los árboles más singulares de España. Pero aun así, el de mi pueblo es un árbol muy hermoso, grande, bello. Un árbol que da una rica sombra en verano, y que nos alegra el pasear por la calle cuando atravesamos la plaza de la Iglesia. A sus pies nos sentamos largas horas a ver pasar a la gente, a charlar, a pelar la pava, a vivir, a fumar o a criticar al Gobierno. Que de todo sabe el olmo de Beteta.

Sigue leyendo

Un museo para Manu

Leguineche

Manu Leguineche, en su casa de Brihuega // Foto: EFE

Por Óscar Cuevas

Seguro que alguna vez se han fijado, al viajar en el Metro de Madrid, en esos carteles que recogen un fragmento de una obra literaria, y que nos sirven para entretener la mirada y el espíritu entre parada y parada. Pues bien: según desvelaba ayer el periodista alcarreño Pedro Aguilar en las redes sociales, pronto veremos también entre ellos un pasaje de El club de los faltos de cariño, el último y adorable libro publicado por Manuel Leguineche, que escribió íntegramente en su casa de Brihuega. Es una espléndida noticia.

Hace ahora poco más de un año que el corazón de Leguineche dejó de latir. Con su muerte se nos fue uno de los mejores periodistas españoles del último siglo, un alcarreño de adopción que quiso a Guadalajara como sólo se puede querer a una tierra cuando se descubre en ella tu “lugar en el mundo”. Y en virtud de ese amor, la defendió, la cultivó, y la sembró de amigos por los pueblos de la Alcarria.

Sigue leyendo