Abascalers contra Riverers

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Las autodenominadas “abasfans” en un mitin de Vox en Vistalegre. // Foto: Twitter

Por Patricia Biosca

Hace unos años, alrededor de una década, la política era un tema de tedio, sinónimo de trajes grises, de hombres maduros con gesto serio que contaban cosas aburridas acerca de producto interior bruto e inflación y que salían todos los días en las noticias. Por aquel entonces, decir “no me interesa la política” era lo más políticamente correcto, y el bipartidismo se repartía tranquilamente cada cuatro años el poder por márgenes más o menos ajustados. Y el esquema se repetía desde la escala nacional a la local, si bien esta última a veces era interrumpida por algún partido disidente que conseguía su pequeña parcela de poder, que apenas eran migajas. Pero hete aquí que un día se rompió este “equilibrio” y surgieron nuevos partidos que en la era de las redes sociales mostraron que la política puede ser “guay”, “cool”, “trendy”. Y entonces los políticos se convirtieron en las nuevas estrellas del rock.  Sigue leyendo

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Cuando los nietos juegan a las tragaperras

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Máquina tragaperra típica de los 90. // Imagen: El Independiente

Por Patricia Biosca

No me acuerdo de su nombre, solo de su figura delgada vestida de negro, encorvada, coronada por un moño blanco muy apretado. Su cara, con múltiples pliegues provocados por el paso del tiempo, se iluminaba de amarillo, rojo, azul, verde… Mientras sus ojos se clavaban en aquellas cerezas, peras, campanas y símbolos del dólar que subían y bajaban al ritmo de una musiquilla infernal. No le hacía falta mirar hacia ningún lado más, pues se sabía con memoria mecánica dónde estaban cada uno de los botones, la rendija en la que metía la gasolina para una partida más, la trampa en la que caía el botín e incluso el lugar exacto donde había posado el café o el coñac -dependiendo del día- durante un momento para volver a llevárselo a los labios. Yo la miraba obnubilada, sentada desde el alféizar de la ventana del bar, sin comprender nada. No entendía cómo aquella anciana podía estar horas y horas allí, sin apenas mover los brazos, solo esforzándose por accionar una palanca. Cuando aprendí que hay una enfermedad relacionada con el juego, la personalicé en ella. Y hasta hace muy poco la ludopatía tenía su cara. Pero ahora el juego compulsivo se ha puesto gorra, zapatillas y bótox. Ya no es cosa de la tercera edad, sino que la primera también quiere su ficha.  Sigue leyendo

Lo que nos queda de aquellos bizarros años

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Ramón García con una concursante de “El grand prix”, el programa de los noventa en los que participaban diferentes pueblos de España. // Foto: RTVE.es

Por Patricia Biosca

Siempre digo -no sin producir alboroto a mi alrededor- que parte de mi educación -o falta de ella- se la debo a la televisión de los 90. Y si algún tipo de programa era el rey de aquella fanfarria de cardados, hombreras y lentejuelas esos eran los concursos. Los había de todo tipo y género. Aún recuerdo cómo “El Fleki” rapaba sin miramiento a los concursantes de “El Gran juego de la Oca”; cómo los pueblos desfilaban vestidos de sumo por una cinta transportadora en “El grand prix”; las bofetadas de las bailarinas del inefable “Uno para todas”; o cómo los esposos recién casados accedían a tirarse a una piscina con el traje de novios, el velo y el cancán por un viaje de bodas en “Luna de Miel” a la voz de Mayra Gómez Kemp. Quizá por ello un mariposeo -aún no sé si bueno o malo- se instala en mis vísceras cuando descubro que aquella esencia bizarra aún permanece en lo más profundo de nuestro ADN, en forma de concursos de pueblo que intentan aferrarse con más o menos acierto a lo que llaman “tradición”. Y esta ha debido ser mi semana de suerte, porque esa sensación de placer culpable no me ha ocurrido una vez, sino dos.  Sigue leyendo

El cuento de Ascensión Mendieta

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Titular y artículo escrito por The New York Times. // Imagen: Juan Medina / Reuters/ The New York Times

Por Patricia Biosca

A pesar de su pelo totalmente blanco y su figura arrugada, Ascensión Mendieta poseía aún una mirada con unos ojos abiertos de par en par, de esos que ponen los niños cuando escuchan un cuento. La misma sensación daba el contraste de su ropa: el sobrio abrigo de visón marrón y la mullida bufanda morada y blanca chocaban con el multicolor de sus rayados guantes de algodón, que apretaban sus antiguos dedos de costurera. Ascensión era así: la normalidad que, de repente y por un pequeño detalle, se hace excepcional. E incluso a su muerte ha conseguido mantener esta dicotomía que ella nunca pidió, pero que la vino a encontrar. Y así es como un periódico como The New York Times se hizo eco de la muerte y triunfo de una “modesta mujer de pueblo que no buscaba ser el centro de atención, pero que se convirtió en una heroína para muchos”.  Sigue leyendo

Emergencia femenina, por tod@s

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Plaza de Santo Domingo, concentración con velas. Foto: L.V.P.

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Por Gloria Magro.

Elvira vive en el último piso del edificio. En la puerta del portal está aún la esquela que coloca la funeraria cuando fallece algún vecino. Pocos de ellos han acudido al sepelio. Elvira está muy entera, rejuvenecida por los kilos perdidos durante estos últimos meses de enfermedad de su marido. No se ha movido de su lado, cuenta que la agonía ha sido larga y penosa: los servicios paliativos han dejado mucho que desear y su marido ha fallecido en casa entre dolores atroces que han durado días. Los vecinos ponen cara de pena y la acompañan en el sentimiento, le dicen lo buena que ha sido con él durante estos años. Después, cuando se despiden, se les pinta en la cara un gesto de satisfacción indisimulada. Un cabrón menos. Es lo mismo que se comenta en cada piso del inmueble desde que se conoció la noticia. Sigue leyendo

“Comenting” de Ferias

Ferias y Fiestas 2018, concentración de peñas y chupinazo

Ferias y Fiestas 2018, concentración de peñas y chupinazo. // Foto: Ayuntamiento de Guadalajara

Por Patricia Biosca 

Ahora sí que sí: es el final del verano, que cantaban los del Dúo Dinámico. Terminadas las Ferias y Fiestas de Guadalajara se acaban oficialmente las vacaciones (aunque mi amiga Laura ponga la fecha antes). Ahora toca mirar hacia delante al fresquito otoño (si el cambio climático lo quiere así), a la vuelta del edredón y del pijama largo, a la rutina del curso o del trabajo, a las noches más largas y al abrigo por las mañanas… Pero ¡paren las rotativas! Antes tocará el consabido “comenting” -término acuñado en mi grupo que hace referencia a la tertulia que se produce justo después de un acontecimiento digno de admirar y comentar- de las últimas Ferias 2019, ¿no? Que para política ya tendremos el resto del año…  Sigue leyendo

Lo bueno de Taburete

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El cantante de Taburete, Willy Bárcenas. // Foto: CMM

Por Patricia Biosca

Eran las 16.30 y volvía a casa del trabajo. En la calle Francisco Aritmendi (figura del deporte español nacido en Málaga del Fresno que bien merece una entrada aparte) un sol de justicia cae sobre el asfalto, recién pintado y que da sensación de circuito de carreras. No hay nadie, ni siquiera se vislumbra una cola de algún gato de las decenas de felinos asalvajados que campan a sus anchas por el barrio. Al cruzar delante de la puerta de las pistas de la Fuente de la Niña, de repente el movimiento llama mi atención: son cuatro personas sentadas delante de los hierros de la entrada. “¿Qué hace esta gente ahí?” es la primera pregunta que cruza mi cabeza. Se trata de tres recién llegadas a la adolescencia -quizá alguna aún la mira desde el final de su infancia- y una mujer adulta. Están esperando para el concierto de Taburete.  Sigue leyendo