Guía rápida de supervivencia a las fiestas de los pueblos

Pregón de Cabanillas del Campo. // Foto: Henares al Día

Pregón de Cabanillas del Campo. // Foto: Henares al Día

Por Patricia Biosca

Quien más, quien menos, todos hemos tenido el contacto con alguna fiesta popular en verano. Que si son las fiestas de al lado, que si conozco a no sé quién de esta peña, que si me han dicho que los encierros están muy bien, que si viene tal grupo el sábado aquí… las excusas son múltiples y variadas, pero el contagio fiestero (festero para los más puristas de la lengua, si bien están aceptados por la RAE ambos términos) es casi inevitable. Poco importa que los programas se lleven repitiendo en lugar, forma y tiempo desde hace décadas: el regusto a volver al terruño es un seguro inalterable al que muy pocos se atreven a enfrentarse. Y, de hecho, serán mirados de la misma forma que mira el emoticono de WhatsApp con cara de asco si a alguien se le ocurre decir que esa semana se ha reservado para ir a otro lugar que no sea el pueblo. ¡Ay de aquel que se atreva a tal blasfemia! Sigue leyendo

Anuncios

Los deliciosos días de verano

Ellas, ataviadas con sus sombrillas y en lucha a muerte con las avispas. Ellos, al fondo // Foto: P. B.

Ellas, ataviadas con sus sombrillas y en lucha a muerte con las avispas. Ellos, al fondo // Foto: P. B.

Por Patricia Biosca

Un sábado caluroso del mes de julio. En el grupo de amigos, uno de ellos propuso hace unos días un plan que, a priori, tampoco parece muy llamativo: ir a jugar un partido de fútbol a pleno sol a eso de las siete de la tarde a un pueblo que se encuentra a unos cuarenta minutos de la ciudad. Las chicas, con las que no se suele contar demasiado para enfundarse las medias y las botas (también dicho sea de paso, la tradición no ha acompañado demasiado la práctica por motivos que todo el mundo intuye, aunque algunos no quieran ver), dicen que solo irán a ser espectadoras de aquel encuentro si hay un aliciente de por medio: en este caso, el cabrito de la comida. El alimento parece hinchar las ilusiones y, al final, la comitiva necesita de dos coches para desplazarse al lugar indicado y disfrutar de aquellas viandas. Sigue leyendo

El arte de tomar el fresco

Señoras y señor que toman el fresco. // Foto: CLM24

Señoras y señor que toman el fresco. // Foto: CLM24

Por Patricia Biosca

Cae la noche en un pueblo cualquiera de apenas un millar de habitantes en el que el calor da un poco de tregua con una leve brisa. La abuela recoge los platos de las salchichas regadas con ketchup que les ha preparado a los nietos para la cena, que llevan de vacaciones de verano una semana y le piden caprichos mientras los padres no están presentes -que suelen portar azúcar y/o estar envueltos en plástico-. “Yaya, ¿vamos a salir al fresco?”, le preguntan los chicos apurando la raja de melón que la anciana les ha dado de postre. “Sí, ahora cuando veamos que saca la Antonia las sillas”, les responde solícita la abuela. El ritual empieza con el levantamiento del fuerte por parte de la Antonia, al que se le van uniendo todos los vecinos del “barrio”, siendo “barrio” un concepto tan amplio que puede suponer desde dos calles a la equivalencia de una manzana de Nueva York. Las señoras, en su mayoría viudas, están deseando salir a comentar lo que ha dado de sí el día, lo que han visto en “el parte” -informativo de la televisión- o en “los santos” -las revistas- o lo que han escuchado en la tienda. Los nietos están deseando salir salvajes y sin restricciones a jugar hasta la madrugada por todas las calles aledañas, su hábitat estival. Y así transcurrían los veranos. Calurosos. Repetitivos. Felices. Sigue leyendo

El enterrador guadalajareño de Franco

El equipo de enterradores dirigido por Gabino Abánades durante el funeral de Francisco Franco. // Imagen: RTVE

El equipo de enterradores dirigido por Gabino Abánades durante el funeral de Francisco Franco. // Imagen: RTVE

Por Patricia Biosca

Existe la teoría científica de que los recuerdos impregnados en emociones se graban a fuego como una marca imborrable. Son esa clase de memorias que permanecen vívidas a lo largo del tiempo, a pesar de que se viva muchos años más y de que el cerebro acumule muchas más historias entre sus rincones. Uno de esos recuerdos que casi permanece como una fotografía en mi cabeza es la única vez que servidora ha estado en el Valle de los Caídos. Una joven adolescente impresionable ya sabía de lo que significaba la mayor fosa común de España, esa que alberga casi de 34.000 cuerpos entre sus paredes, con más de 12.000 sin nombre, orden ni concierto. Aquella que rememora el periodo más negro de la historia reciente del país, donde miles de personas trabajaron e incluso murieron para satisfacer los delirios de grandeza de un mitómano que se había autoproclamado “Caudillo de España por la Gracia de Dios”. Con toda esa información bullendo en las vísceras, vio desde el autobús a lo lejos la cruz más grande del mundo cristiano, pero lo que más llamaría su atención fue las inmensas estatuas que flanquean el paso hacia donde Franco está -se supone- enterrado. Media vida después de eso, recuerdo la sensación abrumadora de aquellas esculturas que hoy se deshacen con el paso del tiempo. Sigue leyendo

Alcarreños, Bardales ha muerto

 

La calle Bardales, epicentro del barrio. // Foto: La Crónica

La calle Bardales, epicentro del barrio. // Foto: La Crónica

Por Patricia Biosca

Quizá lleve décadas agonizando o quizá se deba a la perspectiva de aquel que lo mira bajo el peso del paso del tiempo y la progresiva madurez. Bardales, ese minibarrio de la alegría en medio del casco histórico de Guadalajara, se muere. Al menos desde el punto de vista cariñoso y melancólico de esta visitante asidua (cada vez menos, también es verdad), que desde hace más de tres lustros que ha pasado y paseado por sus rincones atesorando cada historia que le ofrecieron aquellos baldosines que cambian de la noche al día casi como Silent Hill con su ceniza. Sigue leyendo

Medio verdades matemáticas

Abe Simpson baila el limbo en un crucero // Foto: Fox

Abe Simpson baila el limbo en un crucero // Foto: Fox

Por Patricia Biosca

Un año más, Guadalajara vuelve a estar a la cabeza entre las ciudades con más de 20.000 habitantes con mayor esperanza de vida de España. Concretamente, la capital arriacense tiene una media de 84,5 años, lo que la coloca sexta en el ránking nacional, por detrás de Rivas-Vaciamadrid (con un cercano 85,8), Pozuelo de Alarcón (85,5 años), Majadahonda (85,29, Alcorcón (85) y Las Rozas (84,9). Este dato, que en realidad solo sirve para hinchar pecho en tertulias con el codo apoyado en la barra o como argumento político peregrino (que ya huele a elecciones) es, en realidad, solo eso: un número. Y sospecho que, como mucho, desde el INE (el Instituto Nacional de Estadística, el mayor amante estatal de cifras y letras del país) nos regalarán una banderita para colgarla en los balcones del Ayuntamiento, porque poco rédito se puede sacar de las estadísticas. Sigue leyendo

¡Muerte al verano!

Las temperaturas a nivel infierno están a la vuelta de la esquina. //Foto: CLM 24

Las temperaturas a nivel infierno están a la vuelta de la esquina. //Foto: CLM 24

Por Patricia Biosca

La pregunta que lleva rondando semanas no es por qué Pedro Sánchez es el nuevo presidente del Gobierno, ni cómo ha llegado el Real Madrid a ganar otra vez la Champions (o como quiera que se llame ahora a esa competición europea; perdonen que me haga un Maxim Huerta, pero no me han llamado de ningún Ministerio), ni siquiera quién será el nuevo cabeza visible (y “punching ball”) del PP. La cuestión que tiene a todo el mundo en vilo es: “¿cuándo demonios va a llegar el verano?” Sigue leyendo