Las atletas femeninas no orinan de pie

Por Sonsoles Fernández Day

Cuando una chica entra en el servicio del vestuario femenino de las pistas de atletismo de la Fuente de la Niña en Guadalajara se encuentra de bruces con dos urinarios. Si es la primera vez que entra, lo normal es que dude, piense que ha podido equivocarse y, si puede, salga a comprobar que efectivamente había leído bien y en la puerta hay un cartel que pone ‘Vestuario Atletismo Femenino’. Habrá alguna que ni se haya fijado, pero servidora, que soy de darle vueltas a todo, cada vez que lo veo, entre la sorpresa y la intriga, no puedo evitar acordarme de la señora Montero y su Ley Trans.

Sigue leyendo

Se venden palacios

Lamento en verso por el casco viejo de Guadalajara

Por Sonsoles Fernández Day

1.
Dando una vuelta por el casco viejo
verán muchos carteles de ‘Se vende’,
visión que al paseante ofende,
abandono del que otra vez me quejo.

Sigue leyendo

La dinamización que nunca llega

Por Sonsoles Fernández Day

Dinamización es la palabra elegida por los sucesivos gobiernos de la ciudad de Guadalajara para los también sucesivos prometedores proyectos con los que el centro, el casco antiguo o el casco histórico, cada uno lo define a su gusto, resplandecería como se merece.  Y como los planes son a largo plazo, van pasando los años, cambian los responsables y el ‘centrocasco’ se va haciendo más viejo, se siguen cerrando comercios y caen más edificios. La tarea de dinamizarlo resulta cada vez más complicada y las promesas de resucitación y esplendor, pura fantasía.

Sigue leyendo

De feria en feria

Por Sonsoles Fernández Day

El Ayuntamiento de Guadalajara ha programado para los próximos fines de semana de abril y mayo un ciclo de ferias temáticas que se celebrarán en el Parque de la Concordia y que, según dicen, van a ayudar a convertir en un ‘hervidero de propuestas culturales y de ocio’ las calles de nuestra ciudad. El programa se llama ‘Guadalajara, de feria’ y empezaba el pasado 3 de abril con la Feria de la Economía Circular, del Trueque y la Segunda Mano. Distintas asociaciones de Guadalajara dedicadas al reciclaje y a los objetos de segunda mano ocupaban las casetas de madera de la Concordia. Más que hervir hacía un frío que pelaba y también sabemos que, más que circular la economía, merodearon los curiosos.

Sigue leyendo

Lo que se nos viene encima

Por Sonsoles Fernández Day

El ser humano sorprende por sus logros y también por su actitud irracional. Suenan campanas de que habrá problemas con el abastecimiento del aceite de girasol a causa de la invasión de Ucrania y la gente se pone a llenar las despensas con botellas y garrafas hasta el punto de que no se puede encontrar ni un litro en los supermercados. Igual queda algo en Hipercor, eso sí, al precio de aceite de oliva virgen extra gourmet 100% zumo de aceituna. Hace dos años, como consecuencia de la inminente pandemia y confinamiento, se agotó el papel higiénico. No se trataba de un virus de gastroenteritis, pero daba miedo. Sin embargo, aunque Putin da más miedo, al personal parece que le ha dado por freír pestiños. O torrijas, que estamos ya casi en Semana Santa.

Sigue leyendo

Los feminismos

Por Sonsoles Fernández Day

Hace unos cuantos años, bastantes porque llevaba a mi hijo en una sillita de paseo y la criatura tiene ya veintisiete, me paró un reportero en la plaza de Santo Domingo, en el centro de Guadalajara, y mientras otro grababa con una cámara me preguntó si estaba de acuerdo con que hubiera un Día Internacional de la Mujer. ‘¡Claro que sí!’, le contesté sin dudar, aunque me puse tan nerviosa que lo dije bajito, como sin voz. –‘¿Cree que sirve para algo?’, me preguntó después. Me aclaré la garganta y le dije: – ‘Sí, porque cuando no se habla de algo o no se reconoce que hay que cambiar algo es cuando no se conseguirá nada’. – ‘Gracias’, dijo él sin más. Y así acabaron mis segundos de gloria que nunca vi en la televisión local.

Sigue leyendo

Convivir con la Covid

Por Sonsoles Fernández Day

Después de dos intensos años de pandemia, aunque el vaivén informativo, algún que otro susto de la naturaleza y varios merecidos períodos de vacaciones nos ayudaron a olvidarla de vez en cuando, nunca hubiéramos imaginado que los últimos coletazos del covid, o de la covid, como más les guste, se producirían habiendo una incidencia en España de 515 casos por cada 100.000 habitantes en los últimos 14 días. La vigilada y odiosa incidencia acumulada, que ha abierto tantos informativos y que nos ha complicado la vida en tantas ocasiones, ha perdido de repente la importancia que merecía hace tan solo unas semanas y, en un nivel en el que hubiera supuesto restricciones porque antes sería nivel de riesgo extremo, pasa a ser mera información, casi casi, de relleno. Como el precio de la luz, tantos días batiendo récords que ya ni nos sorprende. Aunque a mí me sigue brotando un improperio al escuchar la noticia y, seguro que, a más de uno, al recibir la factura.

Sigue leyendo

Los tibios

Por Sonsoles Fernández Day

Como muchos millones de españoles, he vivido estos días con una mezcla de incredulidad, preocupación y bochorno contemplando el triste espectáculo de ver cómo Pablo Casado, líder del Partido Popular, el principal partido en la oposición al Gobierno, apretaba el botón rojo de la autodestrucción. Cuesta creer que no sabía en lo que se metía cuando acusaba a Isabel Díaz Ayuso de corrupción, en un programa de radio y sin pruebas. A partir de ahí, han volado cuchillos y han rodado cabezas. Falta la suya, que está al caer. Ni inteligente, ni líder, ni popular. No puede haberlo hecho peor.

Mi hermana Rose tiene una frase muy buena para cuando ve a una persona que va hecha un cuadro. Siempre dice: ‘¿Quién le habrá asesorao?’ Eso mismo llevo yo pensando de Casado todos estos días, y no hablo de su ropa, ojalá fuera tan simple. ¿Quién le habrá asesorado? Cualquiera pensaría que se ha vendido al mismísimo Sánchez. De no ser eso, se ha rodeado de un equipo tan poco inteligente como él. Esas cabezas que ya van cayendo.

Isabel Díaz Ayuso es una líder. Tiene eso que les falta a muchos políticos hoy en día, carisma. Además de cercanía, inteligencia y coraje. Podría haber escrito ‘huevos’, pero queda más ordinario. Provoca amor y provoca odio, pero un odio crecido desde la envidia, porque cualquier político querría lo que ella tiene, el apoyo de la mayoría. En esta época de gobiernos Frankenstein, Ayuso arrasó ella solita en las elecciones de la Comunidad de Madrid.

Que demuestren que he movido un solo dedo para ayudar a mi familia’, decía desafiante frente a las acusaciones de su propio partido. Casado dio marcha atrás, aunque ya era tarde, aceptó cerrar el expediente. La Fiscalía Anticorrupción ha abierto una investigación debido a las denuncias del PSOE, Unidas Podemos y Más Madrid. Sin embargo, ya ha dicho que no ve indicios delictivos suficientes contra Isabel Díaz Ayuso.

La izquierda, como suele ocurrir en política, aprovecha el momento y saca a relucir historias pasadas. Se les llena la boca repasando delitos en el PP y, de paso, generalizan para contribuir al hundimiento. A los creadores de la Memoria Histórica les falla mucho la ídem a la hora de recordar casos de corrupción. Unos cuantos miembros de gobiernos socialistas se han sentado en el banquillo por beneficiarse ellos y a familiares y amigos. Todavía están por saberse todos los tejemanejes habidos en tiempo de pandemia. Y que un vicepresidente segundo convierta a su pareja en ministra y ella a su vez coloque de asesoras a todas sus coleguitas tampoco pasaría el filtro de la honradez absoluta. Ahí están, tan pichis. Aunque al de la coleta se lo llevó por delante Ayuso. Eso no se olvida, ni los que la odian ni los que la aman.

Mientras volaban los cuchillos y empezaba a correr la sangre, el resto de los políticos del Partido Popular medían su reacción con milimétrico cuidado. Sin saber aún quién ganaría la partida, Casado o Ayuso, mejor no definirse. Hubiera ocurrido lo mismo en cualquier partido. Los políticos están ahí porque mola, porque tienen un buen sueldo, poder, un cargo y un prestigio, o al menos eso creen. Los tópicos ideales de hacer de éste un país mejor y demás clásicas promesas se quedan en los mítines y en los discursos de toma de posesión de su butaca, de donde no se quieren mover. Cuando vienen tiempos convulsos y ven peligrar su puesto, esperan hasta saber a quién tienen que arrimarse para seguir ahí.

Algunos miembros del Comité de Dirección del PP de Guadalajara, después de ver cómo miles de personas se manifestaban en Madrid ante la sede popular, firmaban una carta reconociendo entre otros puntos que ‘el actual contexto exige decisiones extraordinarias y dolorosas, que permitan recuperar la confianza y unidad interna para poder ofrecer la alternativa al gobierno de Pedro Sánchez que España se merece’. No concretaban cuál sería esa decisión, pero sí pedían al Comité Ejecutivo nacional que designe ‘una dirección provisional que se haga cargo de las cuestiones ordinarias del partido hasta la celebración de un congreso’. Son tan delicadas estas palabras que no sabemos si significan un ‘Váyase señor Casado’ o un ‘Pero Pablo, hombre, ven que te acompaño a la puerta’.

Paco Núñez, presidente del PP en Castilla-La Mancha hablaba el lunes de una crisis en su partido que debía tener ‘una solución inmediata, urgente’, pero sin referirse a un congreso extraordinario. Cuando le preguntaron quién debería asumir la dirección del partido nacional y quién debería dimitir contestó que ‘no es momento de personalismos ni de hablar de personas’. Señor Núñez, entonces ¿de qué hablamos? ¿De las colonias felinas?

No soy analista político ni lo pretendo. Soy una española, madre, azafata y runner que ejerce el periodismo una vez a la semana. Y que generalmente, como hoy, tiene la suerte de escribir exactamente lo que piensa. Leí un artículo haciendo mofa de los que se presentaron en la calle Génova pidiendo la dimisión de Pablo Casado. El fácil recurso de criticar a las señoras peperas del barrio de Salamanca. No puedo estar más en desacuerdo. Nunca se debería menospreciar la voz del pueblo, venga de donde venga. Esa es la España que necesitamos, la que no se conforma con quejarse en las tertulias, públicas o privadas, la que sale a la calle pacíficamente a gritar su opinión. A sacar a los tibios y a los mediocres de sus despachos y sus escaños. Sean de la ideología que sean.

Sigue leyendo

Carnaval, Carnaval

Por Sonsoles Fernández Day

La vida es un carnaval y que no pare la fiesta. El Ayuntamiento de Guadalajara anuncia que este año volvemos a tener Carnaval. Será del 24 de febrero al 2 de marzo y ‘por todo lo alto’ según Sara Simón, concejala de festejos. La ciudad de Guadalajara ‘se llenará de colorido, música, bailes y fiesta’. Muy agradecidos señora Simón, es un detalle. Desde que quitaron las luces de Navidad la ciudad había vuelto a ser gris y aburrida. Menos mal que han decorado otra vez la calle Mayor. Recuperaremos la ilusión de mirar hacia arriba, olvidaremos por unos días los locales cerrados, ignoraremos la suciedad y las cacas de paloma, los andamios, las vallas y los solares abandonados. ¡Viva el Carnaval de Guadalajara!

Sigue leyendo

En riesgo extremo de despoblación

Por Sonsoles Fernández Day

Hubo un tiempo, después de pasar un par de meses encerrados en unos metros cuadrados y de recuperar por fases y poco a poco la libertad de movimiento, en el que las encuestas y los informes presentaban la España rural y vaciada como el lugar ideal para mudarse, el oasis para huir de la pandemia, para sentirse libre, apartado y seguro. ‘El dinero no da la felicidad’, decían ocho de cada diez españoles, soñando con aire puro, sus gallinitas y las verdes praderas. Pero abrieron las terrazas de los bares y la felicidad cambió de rumbo.

Sigue leyendo