Biodiversidad urbana: cuidar la naturaleza que nos cuida

Por Angel Vela (*).

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Papamoscas cerrojillo. Foto, http://avesguadalajara.blogspot.com/2012/

Durante el casi olvidado confinamiento de la primavera de 2020 fueron virales las noticias de animales deambulaban tranquilamente por los cascos urbanos de pueblos y ciudades. También eran frecuentes los comentarios sobre la cantidad de aves que se escuchaban cantando cuando salíamos a nuestros cortos desplazamientos a tirar la basura o comprar el pan; todo ello suscitaba muchas preguntas y atrevidas teorías…¿De dónde han salido estos jabalíes, zorros, ciervos e incluso osos que deambulan por rotondas, parques y huertos?¿Tan rápidamente detectan la aves el repliegue humano que enseguida se lanzan a patrullar avenidas y a posarse en las farolas? ¿Están los animales reconquistando la ciudad desde los campos cercanos?

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La generación muda

Por Gustavo García

Chanel ya está empezando a amortizar su tremendo esfuerzo previo a Eurovisión.

Seguramente que nos ha pasado a todos. Observamos a la gente que no sobrepasa los 30 años y nos detenemos a pensar que cuando usan los móviles, en realidad, ¿cuánto es el porcentaje de llamadas que realizan? La respuesta la acabamos de conocer. Sí, hay un estudio estadounidense que lo corrobora, pero no nos hace falta mirar sus datos. Ya lo sabíamos. Estamos continuamente viendo a los jóvenes actuar con sus teléfonos y es cierto, no los emplean como nosotros. Se comunican mayoritariamente por mensajes, en lugar de llamar, para lo que originariamente fueron diseñados. Incluso, los expertos apuntan ahora que a aquéllos les crea cierta ansiedad en el momento en que, a veces, se ven obligados a utilizarlos para hablar y justo antes de hacer la llamada. Se han acostumbrado a otra manera de interconectar con los demás, que no es ni mejor ni peor, simplemente es un cambio de hábitos.

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Planes de empleo: ni paguitas, ni limosnas, instrumentos de cohesión social

Por Sonia Jodra

En los últimos años ha crecido el estigma sobre los planes de empleo que las administraciones públicas ponen en marcha periódicamente con el objeto de reducir las cifras de parados en los diferentes territorios. Los planes de empleo son una herramienta de cohesión social que los gobiernos deben impulsar por los enormes beneficios que generan en la construcción del estado de bienestar y el avance hacia la igualdad de oportunidades. Una persona beneficiaria de un plan de empleo ni recibe paguita, ni limosna, sólo colabora a que nuestra sociedad sea cada día más equitativa en el reparto de la riqueza.

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Orgullo patrio

Por Gustavo García.

La tranquilidad y el respeto no están reñidos con la ilusión. La afición fue un ejemplo en las calles.

No es habitual entre nosotros, por desgracia, y sí lo contrario. Lo cierto es que casi siempre estamos marcados en Guadalajara por todo lo que tiene que ver con Madrid. Admiramos y veneramos muchas veces las bondades de la capital nacional y nos consideramos, afortunados por estar tan cerca para lo que nos haga falta, pero olvidamos con demasiada frecuencia que somos una capital de provincia con lo que ello supone y tenemos además una gran riqueza en zonas rurales, con patrimonio artístico y natural muy a considerar. Por eso, cuando alguien de nosotros consigue algo importante por su cuenta se nos despega ese poso de inferioridad que generalmente llevamos como lastre. Cuesta, sí. En cambio, sabemos de nuestro potencial y de lo que podemos ser capaces si nos lo proponemos y nos quitamos ese estigma.

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Y tú, ¿quieres ser familia de acogida?

El hexágono de Guadalajara

Por Eva Grueso

Que nadie se lleve a engaños. En las últimas semanas, si hablamos de acogida todos pensamos en Ucrania y la maldita guerra que están sufriendo. Pero no, este artículo se va al sur y no al este. Hablamos del Pueblo Saharaui porque este verano, después de un parón de dos años por culpa de la pandemia, vuelve el programa «Vacaciones en Paz». Después de este lapso, la Asociación del Amigos del Pueblo Saharaui de Guadalajara, que es la organización que se encarga de los acogimientos en la provincia, contaban con que hubiera ciertas reticencias entre las familias. Su presidenta, Elisa San Miguel, explica que hasta el momento son una docena de niños y niñas de 8 años los que ya cuentan con familia de acogida en Guadalajara y podrán disfrutar de un verano alejados del sofocante calor de África al tiempo que conocen nuestra cultura, costumbres e…

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Promocionar sin reconocimiento

Por Gustavo García

Alcalá de Guadaira acoge este año a la 62 Concentración Nacional de Clubes Campistas.

Hay actividades que no porque sean poco conocidas para la mayoría del gran público, lo son menos importantes y meritorias. Muchas veces las hay que pasan desapercibidas y, en cambio, suponen una destacada presencia. En casos concretos, hacen que aspectos como la promoción de una zona y una cultura se pongan en solfa sin que casi nadie se entere. De hecho, hace unas fechas comentaba un miembro del Camping y Caravana ClubAlcarria de Guadalajara que en el Ayuntamiento de la capital de la provincia no sabían de la existencia del mismo. Pues, no es que esta asociación, que se dedica, entre otras cosas, a llevar el nombre de Guadalajara de manera desinteresada y sin ningún tipo de ayuda pública, por toda España, sea flor de un día o un invento de unos cuantos pijos que se van al campo con sus caravanas. Es una promoción gratuita para la que otros gastan montantes económicos importantes y que gente como los campistas federados lo hacen gratis. Pero, no se trata de un club creado hace unos días por nos pocos entusiastas y poco más. No, no. Se mantiene desde los primeros años de los 80. Eso son, ni más ni menos, que cuatro décadas recorriendo campo, pueblos y ciudades y manteniéndose en la brecha, con sus tiendas de campaña, carros-tienda y caravanas de antes, para ir pasando paulatinamente a las autocaravanas, si bien, todavía hay muchos que cuentan con instalaciones de las tres primeras características y mantienen en su mayor amplitud la esencia del campismo.

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Viajes rurales para luchar contra la despoblación

Por Javier Rico*

Rico presentó en Guadalajara y el próximo sábado en la Feria del Libro de Bustares ‘La Guía de la España Rural’.

Por la cercanía a la ciudad y provincia (Madrid) en la que resido, Guadalajara es para mí un destino rural habitual. A poco que empiece a andar por el hayedo de Montejo o por La Hiruela, en Madrid, me veo en la margen izquierda del Jarama y con ello en El Cardoso de la Sierra. Y qué decir de mis escapadas a la hoz y el barranco del río Dulce, en Pelegrina; de mi devoción por el románico rural y el hayedo de Tejera Negra de la Sierra Norte; o de mi remonte del río Henares desde Los Santos de la Humosa (Madrid) hasta contemplar el cauce desde los miradores de Chiloeches.   

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Robar naturaleza

Por Gustavo García


Las iniciativas ciudadanas continúan siendo unas de las experiencias más reconfortantes que se pueden observar desde fuera y también desde dentro cuando las protagonizamos nosotros mismos. Nos referimos de nuevo a ese proyecto que ya lleva en marcha unos años en la ciudad de Guadalajara: El Bosque Urbano de Aguas Vivas. Cada día son más los vecinos que se suman a la idea de mantener una zona con especies diferentes de árboles, para lo que, incomprensiblemente, tienen que lidiar con múltiples obstáculos. Sí, es paradójico. En lugar de encontrar el mayor apoyo de todos, los inconvenientes superan a las ayudas externas. Con el Ayuntamiento, al que le facilitan la tarea de contar con una parte tan sana a la orilla de la población, no acaban de centrarse y coordinar esfuerzos. Mientras, que también llegan los gamberros o listillos de turno para llevarse lo que no es suyo, sino de la naturaleza y del esfuerzo de un grupo de entusiastas ciudadanos.

Durante el pasado mes de febrero los robos de árboles fueron, lamentablemente, una constante en esta zona situada junto a la Ciudad de la Raqueta. Los vecinos que comenzaron este bello ejemplo de comportamiento urbano llevan contabilizados este año cinco especies y, al menos, otras tres, las han deteriorado los incívicos. Algo que no es nuevo porque ya en 2020 los cacos se apoderaron de otros cuatro árboles. En el último mes y, tras las correspondientes denuncias, parece que estas lamentables prácticas han ido amainando. En época de guerra pocas cosas nos parecen incongruentes, descerebradas o autodestructivas, pero, atentar contra la naturaleza para no se sabe bien qué tipo de intereses, es cuanto menos deleznable.

Si estas prácticas se emplean para apropiarse de un árbol y plantarlo luego en tu jardín, pues ¡vaya gracia! y que le aproveche al aprovechado listillo. Y, si quien ejecuta tan ‘generosa’ práctica lo hace simplemente por pura diversión, pues ¡qué nivel más bajo demuestra!. Ambos hechos son, en todo caso, una falta de respeto a los 28 vecinos implicados en el proyecto, que con tanto esfuerzo lleva un tiempo trabajando para que exista un pulmón de aire limpio en la ciudad con una gran diversidad en la vegetación. En la actualidad hay plantados en torno a 250 árboles y, “lo cierto es que se han llevado los más llamativos: Fresnos, arces, álamos blancos, tejos, piceas, pinsapo, castaño y roble”, comentan con frustración algunos de estos altruistas ciudadanos.

Y, no queda ahí la sucesión de hechos poco éticos y casi inexplicables porque a esto hay que sumar que hace un par de años “el técnico de Jardinería del Ayuntamiento arrancó de cuajo 29 árboles de los primeros plantados en las praderas, después de habernos autorizado, que justificaron aludiendo que era para facilitar el trabajo de la máquina cortacésped. “No sabemos si parará o seguirá”. De hecho, no son los únicos daños producidos (en este caso, por los no identificados incívicos), sino que también han arrancado varias protecciones de las plantas que los vecinos han tenido que poner de nuevo. Con lo cual, las dudas continúan, pues “no sabemos qué pasará. Sin las protecciones, se las comen directamente los conejos”. Al menos estos lo que buscan es su comida y la supervivencia; no lo hacen a sabiendas de que dañan a ajenos.
Paradójico es igualmente que si la colaboración del Consistorio capitalino debiera ser algo fuera de toda duda para mantener un bosque urbano que en otras ciudades es exclusivamente competencia y responsabilidad municipal, en este caso, muchas veces parece que la Administración local –o alguno de sus miembros– no favorece en nada el apoyo a los vecinos que se vienen involucrando desinteresadamente en el proyecto. Más bien, al contrario. Las actuaciones a veces parecen que llevan otros derroteros, como indican los promotores: “El Ayuntamiento sigue haciendo promesas de colocar más bocas de riego y no sólo dos, con las llevamos todo el tiempo, que es claramente insuficiente para mantener toda la zona, que no cumple sistemáticamente”. El riego por goteo es preciso para poder abarcar todo el terreno plantado y dicen que se les prometió hace año y medio, pero no llega. “Seguimos esperando”, apuntan con tristeza en ‘Aguas Vivas’.

Precisamente, los problemas más graves suponen los constantes roces y falta de acuerdo con algún técnico municipal en la materia. Las objeciones a cómo trabajan los vecinos suelen ser habituales, tal y como denuncian, y no pueden ampliar la zona de plantación, cuando consideran que “queda mucho espacio de secano en esta zona y el Ayuntamiento no quiere cambiar nada. Además, está el barranco, donde habría cabida para al menos 2.500 árboles, pero si no nos ponen agua, nada podemos hacer. Nos limitan a lo que hay hecho y ya está”. Por eso, piden una mayor sensibilidad y apoyo: “A algunos no les parece bien lo que estamos haciendo. No quieren que sigamos avanzando y nada de lo que hacemos les convence, pero tampoco hacen nada ellos. No dan pautas para saber qué es lo que quieren”.

Por desgracia, el proyecto y la ilusión inicial de estos incansables aventureros se están viendo mermados últimamente. No en vano, “este año todavía no hemos quedado el grupo de vecinos porque si no nos dejan hacer más de lo que hay, sólo nos queda la posibilidad de reemplazar los árboles que se han llevado o roto y cambiar algunos de los pocos que se han secado. Es una pena ya que si también acaban secándose, de nada hubiera servido todo el esfuerzo realizado”.

Cabe esperar de la sensibilidad, la colaboración y el trabajo de unos y de otros. No hay otro camino que el entendimiento, dejando a un lado las diferencias que vayan surgiendo y comprendiendo unos la tarea de los otros con el respeto que merecen mutuamente. En juego está la supervivencia de una zona verde que nació con un espíritu ciudadano encomiable, que fue apoyada en principio desde el Ayuntamiento y que es un bien de futuro innegable para la ciudad. El agradecimiento a esta tarea ya lo tienen todos. Ahora falta que se sigan sumando personas en apoyo a labores como ésta u otras que se puedan ir desarrollando por esta Guadalajara tan peculiar, o quizás no tanto.



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Visitar Guadalajara

Por Gustavo García

En Guadalajara sabemos de las bondades de nuestro entorno natural y patrimonial cuando recorremos la provincia. Sin embargo, no tenemos tan claro que en otras regiones nos sigan considerando una zona conocida. ¿Cómo nos ven desde lejos? El hecho de tratarse de una parte de España con poco volumen de población –salvo lo ocurrido en las décadas más recientes en el Corredor del Henares–, hace que suene siempre más por estar al lado de la capital nacional, incluso más bien a su sombra, que por su idiosincrasia en sí. También influye en ello el que la ciudad de Guadalajara tenga los atractivos justos para el gran público si hablamos de la parte monumental y, todavía menos, de la vida del casco antiguo, que en ‘casa’ ya nos parece detenida.

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