De Nevenkas, Manjones y otras cazas de brujas

Por Sonia Jodra

El sonido de la nyckelharpa de los adictivos versos de la película Akelarre podría ser la música de fondo de otras tantas cazas de brujas que en este país se han hecho en nombre de la fe, que viene siendo aquello de lo que están completamente seguros unos pocos y se empeñan con buen resultado en que crean todos los demás.

Andamos de efemérides en estos días, conmemorando como llevamos haciendo desde hace 17 años que en 2004 hubo 191 personas que fueron asesinadas en unos trenes en el más grave atentado terrorista que ha vivido este país. Se cumplen 20 años, además, de un acto de valentía que en Ponferrada se adelantó muchos años a movimientos como “me too” o “no es no”.

Lo que ambos hechos tienen en común es poco, pero relevante. Dos mujeres quemadas en la hoguera pública por pronunciar lo que nadie en aquellos momentos quería oír. El mismo efecto que en la película de Pablo Agüero producían los versos “Ez dugu nahi beste berorik zure muxuen sua baino”, las palabras de Pilar Manjón y Nevenka Fernández hicieron tambalearse los cimientos de lo correcto.

Pilar Manjón perdió a su hijo en el atentado de los trenes del 11 de marzo de 2004. Llena del dolor que solo una madre es capaz de sentir cuando entierra a un hijo, se dedicó en cuerpo y alma a luchar por saber la verdad que se escondía tras los atentados, para honrar la memoria de su hijo y de cuantos con él murieron en aquella mañana en la que España se paralizó. Sus ojos hinchados de llorar sin descanso, su voz quebrada, su cuerpo roto sirvieron para poner voz a las familias de los fallecidos y a las decenas de heridos que vieron cómo su vida se quedaba en aquellos trenes. Fue un ejemplo de valentía, de resiliencia cuando la palabra aún no estaba de moda y de amor infinito a su hijo. Porque así es como se ama a los hijos, de forma infinita. Ni siquiera la muerte es capaz de impedir que una madre siga queriendo a su hijo.

Pero la exposición pública es cruel. Cuando la búsqueda de la verdad choca con intereses partidistas, ideológicos o de cualquier otra índole relevante en el “establishment” la madre coraje se convierte en bruja y solo la hoguera le espera en forma de insultos, acusaciones, increpaciones, bulos y mentiras con el único objetivo de convertirla en cenizas de lo que fue entre el humo purificador del pensamiento único. “Por esa puta y cuatro muertos perdimos las elecciones”, sigue encabezando la lista de citas célebres de algún ex ministro. A propósito de la polémica del rapero Pablo Hasél, a Pilar Manjón le han tuiteado, entre otras lindezas: “A Pilar Manjón le tocó la lotería cuando reventaron al hijo. Menuda puta”; “Imagino que el padre del hijo de la Manjón no dice nada porque no se sabe quién es….”.

Y qué decir de Nevenka Fernández. Han tenido que pasar 20 años para que se atreviera a volver a la esfera pública y contar su verdad después de que a pesar de la sentencia que condenaba a su agresor fuera ella la que tuvo que abandonar su casa, en Ponferrada, y su país en busca de la calma y el sosiego que aquí le negaba el ruido mediático. El documental que ahora ha rememorado lo ocurrido entonces ha hecho que en la localidad leonesa algunos de los que salieron a la calle para convertir al verdugo en víctima y viceversa hoy se ruborizaran. Pero entonces también fue quemada en la hoguera por bruja. Por atreverse a pronunciar versos malditos que acusaban al “buen hombre” de haberla acosado, de haberla hundido, de haberle destrozado la vida y haber anulado hasta su voluntad. “Uno se marcha si tiene dignidad y luego denuncia” fueron las palabras que el fiscal escupió contra ella en un gesto que le llevó a ser suspendido por acoso procesal. Tremendo que la misma persona tenga que sufrir acoso del fiscal en el juicio en el que declara como víctima de acoso.

Considero que su ejemplo de entereza y valentía y su lucha también jalonan la historia del feminismo en nuestro país. Nevenka Fernández fue precursora en tantas cuestiones en materia de derechos de las mujeres que resulta ruin que en estas dos décadas no hayamos sido capaz de poner en valor su acto como pionera. Tuvo que pagar un precio muy alto por negarse a normalizar aquel machismo de provincias que no respetaba a las mujeres formadas, profesionales e inteligentes que además estaban en todo su derecho a ser guapas sin que ello las condenara si un hombre se encaprichaba de ellas. Quiero pensar que su ejemplo ayudó a muchas otras a ser libres de prejuicios, de presiones sociales y de hipocresía.

Pilar Manjón ha presidido durante 12 años la Asociación de Víctimas del 11M. Mítica fue también la frase con la que alguna presidenta madrileña le dio una subvención –“esto es mejor que la lotería porque no hay que pagar a Hacienda”-. Gracias a su trabajo y al de muchas otras personas, los heridos han conseguido que se les reconocieran las secuelas de los atentados, aún hoy siguen luchando por el reconocimiento del agravamiento de muchas heridas. Me temo que no ha logrado encontrar el sosiego y la calma que merece, pero le queda el consuelo de que tampoco otros han logrado su objetivo, verla arder en la hoguera destinada a las brujas y que sus palabras se convirtieran en cenizas.

Siete historias de mujeres y miedo en Guadalajara

Entrada del parque de San Francisco, conocido como Parque Sandra. // Foto: Nueva Alcarria

Entrada del parque de San Francisco, conocido como Parque Sandra. // Foto: Nueva Alcarria

Por Patricia Biosca

Menudo mal rollo lo de la chavala que han matado cuando salió a correr. Es como si fuéramos nosotras…”. Mi amiga Loreto, esa que no se amedrenta por nada ni nadie, quien es una alocada de reflexiones más efímeras de lo que debieran ser, con quien comparto algunas de las anécdotas más surrealistas de mi vida -y en las que nos encontrábamos inconsciente y despreocupadamente solas-, me escribe este mensaje en el que noto miedo, una palabra que jamás diría que la define. Lo reconozco porque yo también lo tengo. Y pensé exactamente lo mismo que ella cuando las noticias contaron que habían encontrado el cuerpo sin vida de Laura Luelmo, quien decidió salir de su casa sola una tarde, como hemos hecho nosotras millones de veces. Como seguramente también había hecho millones de veces (1) la mujer que agredieron sexualmente en el parque Sandra el pasado fin de semana. Y entre un millón, un día te toca la china. La china de la violación que se reparte cada cinco horas -los casos denunciados-, según datos del Ministerio del Interior. La del asesinato, cada dos días, según la media del año a 21 de enero. Sigue leyendo

Sextorsion

acoso internet

La Policía Nacional cuenta con una unidad policial dedicada a las nuevas formas de delincuencia tecnológica. /Foto: EuropaPress

Por Míriam Pindado

Los medios de comunicación se hacían eco este lunes de un lamentable hecho ocurrido en Guadalajara capital. El suceso quedaba resumido en el  propio titular de la nota de prensa enviada por la Policía Nacional: ‘Cuatro agentes evitan la muerte de una menor víctima de sextorsion tras un intento de suicido’.

El trágico acontecimiento tuvo lugar hace aproximadamente dos semanas cuando, gracias a una llamada al 091, los agentes hallaron a una joven de 17 años en un establecimiento comercial, instantes después de que intentara ahorcarse. Los policías le practicaron maniobras de RCP durante varios minutos hasta que consiguieron estabilizarla a la espera de la llegada de los servicios médicos.

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