Siete historias de mujeres y miedo en Guadalajara

Entrada del parque de San Francisco, conocido como Parque Sandra. // Foto: Nueva Alcarria

Entrada del parque de San Francisco, conocido como Parque Sandra. // Foto: Nueva Alcarria

Por Patricia Biosca

Menudo mal rollo lo de la chavala que han matado cuando salió a correr. Es como si fuéramos nosotras…”. Mi amiga Loreto, esa que no se amedrenta por nada ni nadie, quien es una alocada de reflexiones más efímeras de lo que debieran ser, con quien comparto algunas de las anécdotas más surrealistas de mi vida -y en las que nos encontrábamos inconsciente y despreocupadamente solas-, me escribe este mensaje en el que noto miedo, una palabra que jamás diría que la define. Lo reconozco porque yo también lo tengo. Y pensé exactamente lo mismo que ella cuando las noticias contaron que habían encontrado el cuerpo sin vida de Laura Luelmo, quien decidió salir de su casa sola una tarde, como hemos hecho nosotras millones de veces. Como seguramente también había hecho millones de veces (1) la mujer que agredieron sexualmente en el parque Sandra el pasado fin de semana. Y entre un millón, un día te toca la china. La china de la violación que se reparte cada cinco horas -los casos denunciados-, según datos del Ministerio del Interior. La del asesinato, cada dos días, según la media del año a 21 de enero. Sigue leyendo