Un granito de arena

Por Borja Montero

Prácticamente en el mismo momento en que empecé en esto del periodismo local, al menos la primera vez que tuve entre mis manos un tema serio, me di cuenta de que lo de la colaboración entre administraciones era casi un acto de fe o un argumento de ciencia ficción. Veía como cada representante publico, ya fuera alcalde, presidente, concejal, consejero, diputado, delegado o cualesquiera otras acepciones, se mostraba siempre atado de pies y manos en lo que al tema tocante se trataba y situaba la pelota en el tejado del otro, o defendía ardientemente sus intereses y su postura como si fuera la única posible. Indefectiblemente. Todas y cada una de las veces. Con partidos contrincantes en las distintas administraciones o con el mismo en ambas, que los dineros públicos son finitos y no se puede contener siquiera a los propios. Con frases hechas tales como aquella de “poner palos en las ruedas”. Sigue leyendo

Anuncios

Aventura hasta el cole

Por David Sierra

Las mochilas preparadas, bien abrigados hasta el cuello. Que no falten la bufanda y los guantes que el frío en Guadalajara es más frío. Ya en la calle, comienza la ruta. Son apenas doce minutos andando, aunque ellos siempre exigen tomar el vehículo. Es normal, van sentados y la calefacción, aunque tarde, siempre apaña algo el cuerpo. Pero no hay concesiones y la negativa rotunda, tras unos sollozos, les hace entrar en razón. No tienen elección. Han de lanzarse a la aventura.

Las prisas son malas compañeras, pero la campana manda y desde donde están aún no se oye. Quedan dos cuadras y, poco a poco mientras se aproximan al centro escolar el peligro se hace más evidente. Aquellos que vienen de más lejos y que, bien por distancia, bien por tiempo o bien por comodidad eligen los habitáculos de cuatro ruedas para desplazarse son los que mandan en los alrededores del colegio.

cole

El riesgo se huele y se palpa en el ambiente. Los pasos de cebra no cumplen su cometido porque dejan de ser atendidos. La ley del más fuerte se impone. Se ven de todo tipo, grandes todoterrenos, pequeños utilitarios, familiares e incluso alguna que otra furgoneta. En las proximidades, las disputas de siempre, entre padres apresurados y residentes particulares que ven invadidas las entradas de sus garajes a pesar de las reclamaciones, que no van a ningún puerto y caen en saco roto. Deben vivir con ello. Es lo que tiene comprarse una vivienda al lado de un centro educativo donde los escolares no residen en el barrio. Como sucedía antes.

Aquellas vías con anchura suficiente para varios carriles de dirección se convierten durante ese intervalo de entradas y salidas estudiantiles en estrechos pasillos repletos de dificultades que aprovechan las autoescuelas para probar la habilidad de sus aprendices. La doble fila no acaba nunca y se extiende a lo largo de las dimensiones del edificio escolar. Y le supera. Están en su derecho. Los intermitentes parpadean sin descanso mientras sus dueños charlan frente al portón de entrada observando a sus vástagos partir a una nueva jornada de aleccionamiento. No existe la consideración.

En esas otras calles ya de por sí ajustadas, las aceras se convierten en aparcamientos. No importa si los peatones no pueden pasar. Las carteras, los abrigos, la ropa se restriegan por la pared, dejando la huella del caminante. Cuando llueve, los paraguas chocan. Las puertas de los vehículos se abren y ralentizan la marcha de los viandantes. Hay que ser cortés y paciente. Hay que dejarles bajar para que puedan llegar también a su hora. Sin miramientos. Sin perdones. La preferencia del coche también la tiene sobre el pavimento peatonal.

Suenan bocinazos, y algún que otro insulto que se puede leer entre los labios. El rugir de los motores. Acelerones, el humo y las ansias por llegar convierten el clima en hostil. Por eso, una vez que traspasan las puertas del destino, respiran aliviados. Los niños. Ese alivio que, sin embargo, sólo consigue el conductor del autobús urbano cuando sale del embrollo. O cuando le cambian la ruta; o el turno. “Siempre la misma historia” dice. Y un vehículo subido al bordillo le impide cumplir con los horarios y le mantiene paralizado. No pasa nada. Los intermitentes mandan.

En algunos centros escolares, los más respetados, las fuerzas del orden hacen la vista gorda. O mejor, se convierten en guardianes de esa vorágine automovilística. No es cuestión de sancionar y de llamar a la grúa porque el sentido común aquí indica que hay que ser laxo. Entonces se afanan en que el jaleo esté regulado, al menos. Para actuar ya existen otros emplazamientos donde la norma ha de seguirse a rajatabla y la libreta funciona mejor que bien.

No es extraño que a tan solo unos días de cerrar el año la capital haya registrado ya casi medio centenar de atropellos con especial relevancia a que en muchos de ellos han estado involucrados niños. Desde el fallecimiento en octubre de la joven en Cuatro Caminos, atropellada por un camión justo cuando salía del instituto, la reclamación de medidas más estrictas por parte de la oposición y los anuncios de nuevos planes e inversiones concernientes a la seguridad vial y la movilidad del equipo de Gobierno –el último de 800.000 euros para el próximo año- no han dejado de sucederse. Limitar o reducir la velocidad, mejorar la visibilidad de los pasos de peatones, el cierre o vallado de pasos indebidos utilizados por los peatones o las campañas de sensibilización están ahora sobre la mesa. Más alejadas de traducirse en realidad son esas que se refieren al fomento del transporte público.

danijimenez

El PSOE pide el cumplimiento del Plan de Seguridad Vial

Sin embargo, de todas ellas quizá la más importante y sobre la que menos hincapié se ha hecho es la de la implementación del camino escolar seguro que, si bien Román quiere restringir únicamente a varios centros, el PSOE considera necesario que se aplique a todos los centros escolares de la ciudad porque ahora son “incompatibles con la aglomeración de coches que todos los días se ve en los alrededores de los colegios durante las horas de entrada y salida de los alumnos” argumentaba el portavoz socialista Daniel Jiménez. No obstante, cualquier medida adoptada carecerá de validez si quienes tienen que regular la movilidad y el tráfico dentro de la ciudad responden a otro tipo de órdenes más cercanas a la permisividad con los infractores. Menos mal que llega la Navidad y, al menos, en unos días el camino al cole será seguro.

 

A palos y sin ruedas con el campus

Por David Sierra

Cuando con apenas una docena de años Jerónimo escuchaba los primeros cantos de sirena sobre una posible construcción de un campus universitario en Guadalajara, aún no tenía claro qué destino formativo le depararía el futuro, aunque sí se abría una ventana a que pudiera cursar aquello que más le gustara en la ciudad en la que siempre había vivido. Nada más lejos de la irrealidad, pues éste ahora estudiante de medicina viaja casi todos los días a la capital de España para cursar ese grado con idea de establecerse allí, al menos, hasta que termine su periodo universitario. Harto de los retrasos de los cercanías y de los atascos de entrada y salida a Madrid que en hora punta son imposibles de evitar en la Conti.

uah2

Foto: lalunadealcala.com

Sigue leyendo

Pendientes del 0’10%

2016.08.26 Hospital Echaniz

Imagen de las obras del aparcamiento del hospital de junio de 2015. // Foto: castillalamancha.es

Por Álvaro Nuño.

El alcalde de Guadalajara, Antonio Román, ponía hace una semana algo de luz sobre las razones por la que el nuevo aparcamiento del Hospital General, dos años después de su finalización, todavía no se ha abierto. Las explicaciones del regidor, además, fueron muy precisas: el Consistorio no puede otorgar la preceptiva licencia de apertura -como le había solicitado previamente el Consejero de Sanidad- porque, por ejemplo, las pendientes de las rampas de acceso para peatones “tienen 6,10 por ciento y la ley dice 6. La norma la ha puesto la propia Consejería, si han ejecutado mal la obra no es culpa del Ayuntamiento”. Para el primer edil, todo lo que está ocurriendo con el Hospital de Guadalajara y lo que le rodea “es la imagen del fracaso de Page en Guadalajara, llevamos dos años y medio y no ha movido un ladrillo”, declaró.

Sigue leyendo

Fría equidistancia

El Palacio del Infantado // Foto: Archivo.

Por Álvaro Nuño.

La denegación por parte del Ayuntamiento de la licencia solicitada por el Ministerio de Cultura para construir una residencia privada al Duque del Infantado y a su familia es una magnífica noticia para Guadalajara, ya que impide -por el momento- que este aberrante proyecto siga adelante. O al menos se retrase. Con el Plan de Ordenación Municipal en la mano, los técnicos locales han emitido sendos informes técnico y jurídico en los que se indica que la ordenanza 9 reserva un uso cultural a todo el inmueble y que tan sólo existiría la posibilidad de habilitar una vivienda para algún trabajador que se ocupara del servicio dentro del Palacio; y la verdad es que no vemos al señor Duque con un manojo de llaves abriendo las puertas por la mañana y cerrándolas por la noche, o comprobando si la alarma está conectada o no antes de irse a su nobiliario lecho de descanso.

Sigue leyendo

A velocidad de crucero

 

MercadoAbastosInterior

Interior del Mercado de Abastos, uno de los proyectos rehabilitadores anunciados por el Ayuntamiento. // Foto: Ser Guadalajara

Por Álvaro Nuño.

La ciudad avanza “a una velocidad de crucero muy acertada”. Con esta frase tan gráfica resumía el alcalde, Antonio Román, el ritmo de la capital y de la consecución de sus proyectos en el pasado Debate sobre el Estado de la Ciudad, que tenía lugar la semana pasada. Para el primer edil, “no todo es perfecto, pero hay muchos aspectos por los que nos sentimos orgullosos”, y entre ellos se refirió a que la ciudad “sigue avanzando” y “seguimos inquietos” buscando lo mejor para los guadalajareños, afirmó en su discurso en la celebración por segunda vez de este nuevo foro en el que se trata de dar un repaso a lo acontecido en el último año y se ponen los deberes al Equipo de Gobierno para el siguiente.

Sigue leyendo

Sobre sueldos y alcaldes

Por Celia Luengo

Antonio Román volverá a cobrar del Ayuntamiento de Guadalajara, 60.491€ anuales, liberado al 90% tal como acordó el pleno municipal el pasado 30 de junio. Los concejales de Ciudadanos apoyaron la decisión, los de PSOE y Ahora Guadalajara votaron en contra. Hasta aquí todo correcto, la propuesta de Román no sólo es legal, también es legítima y razonable, nadie debe trabajar sin cobrar, tampoco el Alcalde de Guadalajara. Sigue leyendo