La calle de Carlos

Teniente Figueroa

Vista de la calle Teniente Figueroa, tras su reciente reforma // Foto: Ayto. Guadalajara

Por Óscar Cuevas

Si hay un lugar de Guadalajara que encierra encanto y ofrece joyas a la mirada, esos son los apenas 200 metros que tiene de largo la calle Teniente Figueroa. Allí se guarda buena parte de lo mejor del patrimonio monumental de la capital. Es una calle coqueta y al tiempo señorial, decadente y a la vez orgullosa, que transpira los aromas de un pasado glorioso. A mí me gusta pasar por allí, la tengo como algo muy propio desde que estudié en el instituto que a ella se asoma. Pero me sigue llamando la atención su visión, sobre todo cuando pienso la cantidad de perlas que caben en tan poco trayecto.

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