El Black Friday y el pequeño comercio. Una relación peligrosa

Acto de presentación de la campaña del Black Friday en Guadalajara. // Foto: Ayto. de Guadalajara

Por Juan Palomeque Torres.

El pasado 20 de noviembre se puso en marcha por parte del Ayuntamiento de Guadalajara, en asociación con dos asociaciones de comerciantes de Guadalajara (FCG y FEDECO) la campaña del Black Friday en Guadalajara que va a contar con la participación de 146 comercios de la ciudad. En la presentación de esta campaña, representantes de los organismos promotores de la iniciativa recalcaron de manera unánime lo beneficioso de la campaña teniendo en cuenta sobre todo que corren malos tiempos para el comercio de proximidad.

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La Cámara, de saldo

Por Óscar Cuevas Moral

Cámara Guadalajara

Fachada de la Cámara de Comercio de Guadalajara // Foto: http://www.camaraguadalajara.com

Que vivimos tiempos en los que muy buenos periodistas están desempleados es algo que, a estas alturas, sabe toda la profesión, y espero que también sepa ya buena parte de la ciudadanía. No es extraño, y pasará lo mismo en otros muchos sectores, seguro. Pero quiero hacer hincapié en lo de los periodistas, por lo que me toca, y porque esta semana hemos tenido un buen ejemplo. Una importante novedad escapaba de los medios convencionales de Guadalajara, y era una excelente compañera, en paro, Nuria Fernández, quien daba cuenta de una de las grandes noticias de estos últimos meses… en su blog personal, a falta de lugar donde desarrollarlo como Dios manda, con sueldo y esas cosas.

Nuria Fernández

Nuria Fernández, periodista de Guadalajara, en su perfil de Facebook

Explica Nuria en su «Cuatroesquinitas» el penúltimo capítulo de la larga crisis de la Cámara de Comercio de Guadalajara. Posiblemente, el episodio definitivo con el que visualizar el desastre absoluto al que se llevó a la entidad en los años de bonanza, despilfarro, y ostentación máxima. Y es que aquellos días de vino, rosas, taxis en la puerta, restaurantes caros a cuenta de caja, expos magnificentes y cohíbas de a millón, se traducen hoy en un edicto del Juzgado 7 de la capital que fija para el 18 de septiembre el día en el que se va a subastar al mejor postor el emblemático edificio de la calle Mayor que acoge, desde tiempos inmemoriales (e incendio del 92 por medio), la sede de la institución. Un palacete cuyo nombre antiguo responde al de  «La casa de los Torres», y que data del siglo XVIII, aunque fue construido sobre otro del XVI.

Así son las cosas. Vender (ya veremos si no malvender) esta joya patrimonial parece ser la única manera de taponar ese boquete dejado por aquella Dirección «sinpar» que tuvo la nunca bien entendida (¿alguien sabe, de verdad, para qué sirve?) Cámara Oficial de Comercio e Industria de Guadalajara.

García Llorente

Carlos García Llorente, ex secretario de la Cámara // Foto: http://www.guadaque.com

Porque esta subasta es la traca final de una situación generada por el desgobierno que vivió la entidad en una época que viene de lejos, pero cuyos años más terribles discurrieron entre 2006 y 2010, cuando llegó a la Presidencia el empresario Carlos Remartínez -quien se enteraba de lo que sucedía, poco, o menos-, y en la que había un secretario, Carlos García Llorente, que se enteraba de todo; y más. Fue con esa gestión cuando se criaron los polvos que desembocan en este lodazal. Y lo más gracioso del asunto es que, mientras Remartínez salió mal que bien de aquel terremoto para seguir trabajando en sacar su empresa de limpiezas a flote, el otro se metió a empresario, (o a escudero de empresarios), y se convirtió en editor (o co-editor, que no se sabe muy bien) de «neo-medios» de comunicación locales. Medios desde los que pontifica, fundamentalmente, sobre lo bien que gobierna Cospedal, y lo mal que gestionaban las cuentas los socialistas en la Junta. Consejos vendo que para mí no tengo.

Cámara Guadalajara

El palacete sale a subasta por poco menos de 5 millones de euros // Foto: http://www.camaraguadalajara.com

Y así, de aquellos manteles excelsos con Jesús en el Amparito, o con Custodio en Zalacaín; de aquellos ágapes para elegidos en los salones camerales, siempre acompañados de música clásica; hemos pasado en poco tiempo a tener que vender al mejor postor una joya, un edificio que el juez fija con un precio de salida de poco menos de 5 millones de euros. ¡Qué paradoja! ¡Qué triste realidad esta por la que, quien pretendía construir un Palacio de Congresos, y decía ser capaz de hacerlo sin ayuda regional, tiene ahora que vender otro Palacio: su casa!

En la información de Nuria Fernández se señala, certeramente, que buena parte de la situación se debe a aquella «magnífica» operación consistente en construir un centro de formación sin licencia alguna, que vulneraba los más fundamentales pasos urbanísticos preceptivos. Una obra colosal, suntuosa, a todo lujo -jardín japonés tenía, no te digo más- que supuso enterrar más de 4 millones de euros en un local que ni siquiera se pudo llegar a abrir, por ilegal. Aquel pomposo «Círculo Mercantil» del número 48 de la calle Toledo se inauguró a todo trapo en el año 2009, gastando lo que ustedes no se pueden imaginar, en una recordada ceremonia a la que (ya entonces se olían las cosas) el mismo alcalde evitó ir, porque sabía lo que se cocía.

Edificio calle Toledo

Los vecinos del edificio de la calle Toledo denunciaron reiteradamente la ilegalidad de la obra // Foto: Heraldo del Henares

Recuerdo aquellos meses como si fueran hoy. A los vecinos del inmueble colgando pancartas de las ventanas denunciando la ilegalidad de la obra, la apropiación de zonas comunes, la invasión a la que se les estaba sometiendo. Recuerdo a los responsables de la comunidad de vecinos llamando desesperados a los medios de comunicación. Incluso al propio García Llorente enfrentándose físicamente, en medio de zarandeos, con los propios vecinos, que le impedían acceder a los garajes para conectar unas bajantes ilegales a los desagües del edificio. Y sí, digámoslo ya: Recuerdo como los periodistas que mirábamos la situación nos sentíamos mal, muy mal, y nos preguntábamos cómo coño íbamos a contar lo que pasaba, qué cojones nos iban a dejar decir, si la verdad es que la misma Cámara que estaba generando el conflicto enterraba en publicidad a los mismos medios donde teníamos que, supuestamente, contarlo. Así pasó, que unos contamos poco y mal, otros tuvieron que callar por imperativo comercial, y otros callaron alevosamente. Que de todo hubo.

Sí, señores. Casi 5 millones de euros fueron tirados a la basura en la reforma de un local cuyo acondicionamiento, lo sabe todo el mundo, podía haberse realizado perfectamente con la cuarta parte. Casi 5 millones de euros que alguien se llevó calientes, que no han servido para nada, y que acabaron por arruinar a la propia Cámara.

Cercadillo

El empresario Juanjo Cercadillo abandonó la Presidencia de la Cámara porque se vio incapaz de reflotarla // Foto: http://www.lacronica.net

Así las cosas, de poco sirvió que la CEOE provincial, impulsada por De Grandes y con el empresario Cercadillo (Hercesa) a la cabeza, se hiciera con el control de la Cámara. Fue en marzo de 2010 cuando el nuevo grupo de empresarios logró al fin desalojar a García Llorente y sus aliados, al ganar unas esperpénticas elecciones camerales, en las que pasó de todo, y nada bueno. Hasta tuvo que intervenir la Administración anulando el voto por correo, ante las sospechas de que querían manipularlo para perpetuarse en el poder (un asunto del que Llorente salió indemne en los Juzgados, que esa es otra).

El caso es que el mal estaba hecho, y lo cierto es que los que llegaron, o no pudieron, o no supieron, o no les dejaron encontrar resortes para solventar el «embolao». Y no habían pasado 2 años cuando dimitieron, pues se veían incapaces de reflotar la entidad; sobre todo a raíz de un embargo judicial de las cuentas y de la sede, que fue instado por los propietarios del famoso local de la calle Toledo, y que era la antesala de este desastre que ahora se consuma.

En fin, ya saben. Si tienen 4 o 5 millones de euros y no saben que hacer con ellos, se subasta palacete en plena calle Mayor. Con lo que se ha desplomado el inmobiliario en los últimos 6 años, a lo mejor hasta se lo pueden llevar de baratillo. Como la Cámara, que está de saldo.

Román y Carnicero

Román y Carnicero presentan el proyecto de las traseras de las torres de Constitución // Foto: Jesús Ropero

Coda: Sobre el «Parque de las Torres».- Fue una promesa electoral de Román que se anunció en la campaña de las Municipales de 2011: Arreglar la parcela «asalvajada» que hay en las traseras de «las torres» de la calle Constitución. La cuestión se ha estirado mucho, muchísimo. Tanto que, a pesar de que fue en el otoño de 2012 cuando la obra salió a concurso, las máquinas no se habían acercado aún por allí. Pero al fin parece que van a comenzar, ahora sí, unos trabajos que podrán inaugurarse antes de la próxima cita con las urnas. La zona es un resto urbano degradado, que además es un histórico «atajo», muy utilizado para subir desde el Balconcillo al centro. Con su arreglo se podrá jugar en un jardín, disfrutar de un pequeño parque, y transitar en condiciones.

A mí me parece muy bien. Lo agradecerán los vecinos y quienes por allí pasen, que son muchos. Pero permitan que ponga la lupa en otra cuestión: Todo el mundo sabía que esa parcela era un resto urbano de los tiempos de la urbanización del barrio, por los 70. Y, como sucede con otras áreas de la ciudad, no estaba ni mucho menos claro que fuera propiedad pública. Más bien todo apuntaba a que la parcela era propiedad de las primigenias comunidades de vecinos que allí se constituyeron. De hecho, si todo se ha retrasado tanto, es porque el Ayuntamiento ha tenido que arreglar papeles, pues los terrenos no figuraban en ninguna parte a nombre del consistorio.

Las Torres

El futuro jardín es actualmente una parcela «silvestre» en tierra de nadie // Foto: Jesús Ropero

Llama la atención el modo en el que Román y Carnicero han podido remover Roma con Santiago para solventar las trabas burocráticas del caso. Y sin embargo, llevan años negándose a mover un dedo para hacer algo similar en la zona urbana que, con seguridad, es la más degradada de la ciudad, como son las calles peatonales internas del conocido como «Barrio de Sindicatos» (entre los Pisos del Rey y la calle Cifuentes). Una  zona que padece similar problema legal al de las traseras de «Las Torres», y que la oposición y los vecinos han pedido reiteradamente que la asuma el municipio y sea arreglada con una obra municipal. Pero el PP se niega a acometerla, aduciendo que es una propiedad privada.

Yo no me creo la explicación. Y me entristece decir que, tras este «un sitio sí y otro no», creo ver el sectarismo de quien prioriza obras en función de si beneficia a unos vecinos «más de los míos» o «más de los suyos». Ojalá me equivoque, pero es a lo que me huele.