La Sierra Norte define su marca de identidad

Por Gloria Magro.

Riqueza natural, espacios protegidos, patrimonio histórico y cultural de reconocido valor y además productos de la tierra que entran por los cuatro sentidos. Un amplio abanico de recursos sobre el que asentar el futuro en la Sierra Norte de Guadalajara, una comarca ampliamente despoblada pero de gran potencial turístico y económico cuyos valores singulares la identifican y diferencian. La Asociación para el Desarrollo Local de la Sierra Norte de Guadalajara (ADEL Sierra Norte *) ultima estos días el proyecto de creación de una marca de identidad comarcal distintiva que ya ha sido presentado a los empresarios, ayuntamientos y emprendedores locales y que nace con vocación de futuro.

thumbnail (16)

Alojamiento rural Cuartel del Río Dulce, Mandayona. Las posibilidades turísticas de la comarca son infinitas, tanto por su ubicación como por sus recursos naturales y gastronómicos. Foto: C.Camino

Sigue leyendo

Un museo en la Santa Catalina

Por Gloria Magro.

En la entrada natural a la Sierra Norte, a poco más de una hora por carretera del centro de Madrid, aún se pueden ver a simple vista, esparcidos sobre el paisaje, los restos de lo que en su día fueron las principales minas de plata de España. Hiendelaencina (115 habitantes) contará en un futuro próximo con la primera mina musealizada de Guadalajara si sale adelante el anteproyecto que acaba de presentar su Ayuntamiento.

Sigue leyendo

Historias de la España vaciada. La resistencia (VI)

da66e68f-4e10-4f30-ab01-534e281c9ce1.jpeg

Alejandro en Hiendelaencina. Los rebaños tradicionales en la sierra de Guadalajara tienen los días contados. Foto: J. Sabory.

 

Guadalajara convertida en el corral de Madrid como consecuencia de la despoblación, pero sobre todo me conmueven las historias de los que tuvieron que abandonar sus para ser trasplantados a otros lugares, en muchos casos hostíles, en otros liberadores, pero siempre traumáticos. La patria de un hombre es su infancia y adolescencia y a ella se vuelve. Juan Enrique Ablanque.

 

Por Gloria Magro.

La España rural y despoblada abarca la mayor parte del interior del país. Cualquiera que se ponga en carretera puede comprobarlo, la despoblación no conoce de fronteras ni de provincias. Después del abandono, de esas historias replicables por comunes en cualquier localidad aislada de las dos Castillas, Extremadura, Aragón… y del aún incipiente movimiento de repobladores rurales, hay otra cara de este mismo prisma, la de aquellos que resisten en los pueblos, los que se niegan a dar por perdida la batalla por la supervivencia en las pequeñas localidades donde el paso del tiempo juega en contra de la demografía. Sigue leyendo