Dejarse la vida en el trabajo

Por Celia Luengo

Una muerte es siempre algo trágico pero hay veces que resulta aún mucho más sobrecogedora por inesperada, por las circunstancias que la rodean o porque es algo que escapa de la lógica. Así es como hemos visto siempre los accidentes laborales, como algo que simplemente sucede, un riesgo que está ahí y que le toca a un pequeño porcentaje de la población activa. Es verdad que los accidentes laborales existir han existido siempre pero resulta preocupante ver cómo en los últimos años han ido aumentando lo que denota una tendencia altamente peligrosa.

Sigue leyendo

Anuncios

La cuesta de enero

oficina-guadalajara-foto-maria-ruiz

902 personas más han atravesado esta puerta en enero // Foto: María Ruiz (ElDiario.es)

Por Álvaro Nuño.

Como es habitual los primeros días de febrero, las cifras del paro del mes de enero vuelven a ser malas. Los optimistas dicen que menos malas que otros meses de enero. Los pesimistas que, al menos, igual de malas. Lo cierto y real es que el paro ha vuelto a subir en Guadalajara. 902 personas que trabajaban en diciembre perdieron su empleo en enero y engrosan las filas de las 18.200 personas que quieren trabajar pero no encuentran dónde hacerlo. Es, sin duda, el principal problema que tiene la ciudadanía y el origen de otras muchas preocupaciones que vienen derivadas de la situación económica de muchas familias que siguen pasándolo muy mal, pese a las fragancias de recuperación que también flotan en el ambiente.

Sigue leyendo

La provincia más siniestra en el tajo

manifestacion-accidentes-trabajo--620x349

Los sindicatos han vuelto a denunciar las altas tasas de siniestralidad laboral en nuestra provincia. // Foto: abc.es

Por Álvaro Nuño.

Guadalajara es la provincia de España con mayor siniestralidad laboral, con una tasa de incidencia (el número de accidentes laborales registrados por cada 100.000 trabajadores) de 4.963, según denunciaba ayer mismo el secretario regional del sindicato Comisiones Obreras, José Luis Gil, tras haberse hecho públicos los últimos datos de la Comisión regional de Seguridad y Salud. Las cifras son malas en este grave asunto. Aunque, por provincias dentro de la región, Guadalajara registró 3 fallecimientos por accidentes en el tajo frente a los 9 de Ciudad Real y 7 en Albacete o en Toledo, esa tasa de incidencia, además, ha subido un 19,3% respecto a 2014, un aumento mucho mayor que el registrado en el resto de Castilla-La Mancha y que enciende todas las luces rojas en este asunto tan serio para los trabajadores en particular y para la sociedad en general como son los accidentes laborales. 

Sigue leyendo

Piel de poliuretano

Ricardo Clemente

El periodista Ricardo Clemente, autor de este artículo

Por Ricardo Clemente (*)

La costumbre de transitar a diario por los mismos sitios nos impide apreciar el calado de las huellas que imprime el tiempo. Acabamos por trivializar hechos inusuales, como si la alteración de algo debiera por fuerza ser su estado natural cuando no es así.

La crisis, que explica todo lo malo que nos pueda suceder y más, está sirviendo de coartada para una terrible y crónica enfermedad que padece Guadalajara: su galopante amputación urbanística. Aunque la observamos como un mal de ahora, de estos tiempos inciertos en los que nos resignamos a ir perdiendo casi cualquier conquista mientras no pasemos hambre, es muy anterior. Tanto, que es tan difícil de situar en el tiempo, como sencillo ubicarla en el espacio: el centro.

De repente, un día vas caminando por la calle Mayor y reparas en el hueco del edificio que quedó junto a la antigua sede de Telefónica. Observas el bosque que intuyes ha prendido en el interior, intuyes que dentro anida “La fauna ibérica”, contemplas el andamio de al lado, ese que cubre el cascarón que quedó del bloque de la pescadería “Maragato”, y tratas de hacer memoria. Una década, quizá dos. Da igual.

Sigue leyendo

Tiempo de carroña

Ruta de las eras organizada por los Amigos del Teatro Moderno. // Foto: Rubén Madrid. www.culturaenguada.es

Ruta de las eras organizada por los Amigos del Teatro Moderno. // Foto: Rubén Madrid. http://www.culturaenguada.es

Por Concha Balenzategui

Los que fuimos educados en las Ciencias Naturales más por los apasionantes documentales de la fauna ibérica de Félix Rodríguez de la Fuente que por los libros de texto, entendimos bien algunas claves del ciclo de la vida. Son imborrables los recuerdos de los episodios -algunos rodados en nuestra provincia- sobre cómo actúan los buitres para ejercer su labor de basureros de la naturaleza. Los primeros que acuden a la carroña son los córvidos, que con su brillante plumaje generan reflejos que alertan a distancia a los buitres, que son más cortos de vista que lo que pudiera creerse.

Y en Guadalajara ya están actuando. Ya han descubierto la carroña. Estoy hablando de los solares abandonados del casco histórico, que según leo en La Crónica, ahora vuelven a despertar el interés de los promotores inmobiliarios. No sé determinar (soy de Letras, confieso mis limitaciones) si son los cuervos o los buitres, pero el caso es que ya se detectan movimientos en torno a los edificios demolidos hace años. En la Naturaleza -según aprendimos en el colegio- también actúan las leyes de la evolución que describió Darwin. Y puede ser que los que otrora se comportaron como depredadores, y proyectaban promociones kilométricas asfaltando el campo sin límites, ahora se hayan vuelto carroñeros, y se dediquen a rondar con verdadera hambre los escombros de los edificios.

La pasada semana comprobábamos que la subasta de la Cámara de Comercio, singular edificio en inmejorables condiciones, gracias a una reconstrucción no tan lejana en el tiempo, no encontró postores dispuestos a aportar los 4’7 millones de euros en los que había sido tasado. Pero sí hay una empresa conforme a quedárselo por la cuarta parte de su valor. Sabemos ahora que la única interesada se llama Agarfa, constituida por quien en otro tiempo presidiera la Cámara, Juan José Cercadillo, y por sus arquitectos de cabecera en Hercesa, Solano y Catalán. Quien dimitió por no ser capaz de lidiar con el agujero dejado por sus antecesores y la merma de ingresos al eliminarse la obligatoriedad de las cuotas, reaparece justo en este momento. Cosas de Darwin y la selección de las especies.

Muchos pensamos que es una pena que la sede de esta entidad, levantada con el esfuerzo de los comercios y las empresas, pase a manos totalmente privadas. Los hay que aseguran que no vale lo que pretende el Juzgado, con el ánimo de enjugar las deudas acumuladas. Y quienes apelan a la Junta para que evite ese final tan chusco. En unos días tendremos el desenlace, pero lo cierto es que si no hay otro postor, el palacio se venderá a precio de carroña.

En lo mismo se han convertido los solares del casco histórico de la ciudad. Parece que después de años de desidia, los planetas se han alineado para que alguien vea un nicho de mercado en su aprovechamiento. Los planetas o la ley de la oferta y la demanda, apoyada además en un artículo de la legislación urbanística en el que nadie reparó en los tiempos de bonanza y depredadores. Habrá que esperar a ver si la noticia se torna en cierta, y continúa adelante la intención de varios promotores, o todo queda en los augurios de un edil dado a anunciar aperturas de sectores urbanísticos cada tres meses.

Solar sin edificar en la calle Mayor. // Foto: Rubén Madrid. www.culturaenguada.es

Solar sin edificar en la calle Mayor. // Foto: Rubén Madrid. http://www.culturaenguada.es

A mí también me alegraría que fuera verdad. Que las grúas aparezcan pronto en el territorio que ahora merodean los gatos, en esa “ciudad incompleta” como la describía mi compañero Abraham Sanz hace un par de semanas. Que pase al recuerdo la “Ruta de las eras” -¿sin hache?- que promovieron los Amigos del Teatro Moderno. Hasta en los comentarios en las redes previos a la asamblea de Ganemos Guadalajara del pasado jueves, hubo quien expresaba que su motivo para “ganar” la capital era poner fin a los solares vacíos que afean su casco.

Podrá parecer utópico, pero lo cierto es que la Administración tiene y ha tenido herramientas en su mano para evitar que los edificios se derrumben, y también para impedir que pase tanto tiempo sin que se levanten otros. La Ley tiene muchos resquicios para que venza el deterioro del patrimonio. Por ejemplo esa norma que permite la declaración de la “ruina económica”, a instancias del propietario, cuando el coste estimado de la rehabilitación supere en un 50 por ciento lo que costaría demoler y edificar de nuevo. Así perdimos en esta ciudad el palacio del Vizconde de Palazuelos, más conocido como El Boquerón. Y así se ha hecho y se sigue haciendo la vista gorda ante viejos inmuebles que permanecen con las ventanas abiertas para que la lluvia y las palomas aceleren la degradación. Sin ir más lejos, en la cuesta del Reloj, a diario frecuentada por los concejales.

Pero la Ley también permite a la Administración una actitud más activa. Por ejemplo, fija un plazo de 24 meses para que se inicie la nueva construcción después de una demolición, y pasado ese tiempo, se puede expropiar el solar. A la vista está que muchos de los huecos de nuestro caserío tradicional han sobrepasado ese plazo sin que nadie haya movido ficha, como se sobrepasó con la manzana de la plaza Mayor que daba a Miguel Fluiters y la plazuela de la Cruz Verde, en tiempos de Alique. Sé que hubo un momento en que el equipo de Román trató de hacerse con alguno de los solares de la parte alta, en la zona del Maragato, pero no fraguó.

Y lo cierto es que ahora, cualquier interesado puede presentar un proyecto para construir. Bienvenidos sean, pues, los carroñeros, sean cuervos o buitres. Tanto en la Cámara como en los escombros. Pero no pasemos por alto si sucede que quien pudo evitar la carroña, por acción u omisión, no actuó a tiempo.

Que fragüe el cemento

Construcción de reloj de sol en el Concurso de Albañilería de 2012. // Foto: http://haanconsulting.blogspot.com.es/

Construcción de reloj de sol en el Concurso de Albañilería de 2012. // Foto: http://haanconsulting.blogspot.com.es/

Por Concha Balenzategui

El programa de fiestas de la capital anuncia para esta mañana de sábado el Concurso de Albañilería, todo un clásico de las Ferias, que cumple ya 16 ediciones en el formato actual, pero que ya estaba presente en los programas años atrás. Los arriacenses más talluditos recuerdan cómo siendo niños acudían al parque de La Concordia -que también es hoy el escenario- a ver las habilidades de “los paletas”, en una época en la que ni se sospechaba lo que el ladrillo supondría décadas después para la vega del Henares.

Los albañiles dan muestras de un oficio casi artesano en un mundo cada vez más tomado por elementos prefabricados. Un momento en que, lo decía en la presentación del acto Juan Manuel Ruiz Manzano -directivo de la Asociación Provincial de Empresarios de la Construcción de Guadalajara- lo que no se ven son grúas. Me llama la atención el sentido del humor que mantiene una profesión tan golpeada por la crisis: 2.452 desempleados según los datos de esta misma semana. Y subiendo.

Pues a falta de pisos y apartamentos, ya digo que con un humor que no sé de dónde sacan, los albañiles hacen hoy en la Concordia “viviendas para patos”. VPP, las han llamado, haciendo un guiño a unas siglas casi olvidadas, las de la Vivienda de Protección Pública. Hay que ver cómo la crisis nos cambió de golpe las estampas de los sorteos de pisos, con bombo de lotería incluido, por las de las protestas contras los desahucios a quienes no podían pagar la hipoteca. Y pasó a un plano muy escondido aquello de facilitar el acceso a la vivienda, no solo como un derecho social, sino también como acicate para la actividad económica, según aquellos viejos postulados que estudiamos en su día de que la construcción era el motor de la economía. Un Debate sobre el Estado de la Región, como el que esta semana hemos contemplado, no se entendía años atrás sin una promesa de miles de pisos de protección oficial que el Ejecutivo iba a levantar. Y este año la vivienda ha sido mencionada -ya es más que los anteriores- pero no ha llenado ni medio titular sobre los discursos.

Volviendo a los albañiles, el presidente del Colegio Oficial de Aparejadores, Jorge Riendas, transmitía en la presentación del concurso algunos síntomas de recuperación del sector. Más bien dio a entender que ya se ha tocado fondo, y que a partir de aquí es difícil caer más. Pero también, que se nota cierto movimiento: “Hay meses en los que sube, hay meses en los que vuelves a tener el mismo nivel, pero lo importante es que ya llevamos un año estable y no bajamos”, manifestaba.

He escuchado con interés las opiniones de los representantes del sector en nuestra provincia, porque quería traducir al terreno más cercano las impresiones que suscitan las últimas noticias a nivel nacional sobre ese “movimiento” en el campo del ladrillo. Haciendo un breve repaso a los últimos titulares, veo por ejemplo que el precio de las casas ha subido en el segundo trimestre del año. Lo hace un 1 por ciento, no se vayan a creer, y calculado sobre el mismo periodo de 2013, que fue nefasto. Otras noticias hablan de un mayor dinamismo en la venta de viviendas, aunque matizan que la compra de casas nuevas ha vuelto a caer en España y que lo que sube es la compra de viviendas de segunda mano. También hay muchas noticias que tratan de interpretar quién es el nuevo comprador de ladrillo, y que hablan de personas maduras que pagan en el acto aprovechando los bajos precios, de inversionistas a la espera de la pronta revalorización, y de extranjeros. No son aquellos trabajadores inmigrantes que movieron también el mercado hace unos años, sino británicos, franceses y rusos que compran una segunda residencia, sobre todo en la costa.

Gráficos del informe sobre la recuperación inmobiliaria, elaborado por Expansión.

Gráficos del informe sobre la recuperación inmobiliaria, elaborados por Expansión.

Como el mar queda lejos de aquí, y extranjeros inversores no se ven muchos paseando por el “Eje Cultural”, me ha sorprendido también estos días el informe que sitúa a Guadalajara en el décimo lugar entre las provincias españolas con mayor recuperación inmobiliaria. El estudio de Deloitte pinta a la nuestra entre las zonas a las que más pronto volverán las mieles de la economía del cemento. Ahí es nada. Y lo que todavía es mejor noticia, al menos para mí, es que según el informe, Guadalajara está entre las provincias donde cuesta menos esfuerzo acceder a la vivienda, entendiendo como tal el porcentaje de renta que hay que destinar. Nada menos que en séptimo lugar. No obstante, como ya decía, los precios han comenzado a subir, lo que es síntoma inequívoco para el informe de aumento de la demanda y de recuperación.

Presentación del Concurso de Albañilería 2014. // Foto: Guadaqué

Presentación del Concurso de Albañilería 2014. // Foto: Guadaqué

Les invito a bucear en estos datos, mientras trato de acompasarlos con las declaraciones de los representantes guadalajareños del Colegio de Aparejadores y de la Asociación de Constructores, que tampoco es fácil. Dicen que notan una cierta estabilidad frente a las bajadas en picado en ventas y precio de los últimos años. Pero leyendo entre líneas me parece apreciar dos visiones distintas entre los empresarios y los profesionales. Porque el aparejador habla de que se están terminando promociones que se quedaron paradas, lo que presupone que la obra está pagada, y de que se ve “alegría” en reformas de locales, en viviendas de los pueblos, y en las rehabilitaciones. Sin embargo, el empresario de la construcción insiste en que no hay grúas, en que quedan entre 5.000 y 8.000 casas sin vender, y en que el precio está estable o sigue bajando, lo que no cuadra con las estadísticas. Añade además que la rehabilitación no sacará al sector de la crisis.

Tal vez la realidad tiene muchas aristas que hacen difíciles las interpretaciones de bola de cristal sobre las cifras y las opiniones vertidas en ruedas de prensa. Pero abogo por escarmentar de una vez de los golpes, de las borracheras de cemento y de las resacas del ladrillo. Y apuesto por los cimientos colocados con cautela, por las pequeñas obras, por las reformas, y que cada vez sean más, aunque tengamos que esperar a que el cemento fragüe a su debido tiempo. Vayamos paletada a paletada. Con la paciencia y la maestría que hoy se exhibe en La Concordia.