El plan

Por David Sierra

Huele a elecciones. Las máquinas trabajan a pleno rendimiento. En los partidos políticos la propaganda se elabora con minuciosidad. Pero también desde las administraciones. En los despachos. Sobre el terreno. En las sesiones plenarias de los ayuntamientos. De la Diputación. De las delegaciones del gobierno regional. Los anuncios se suceden con el tiempo justo. Con la prisa necesaria para que los plazos se ajusten al de las inauguraciones. De las presentaciones en sociedad. Para llenar los balances de guiones en alabanza del buen gobierno. En la sede del partido primero. Con convocatoria de prensa y guiños del ‘luego en privado te cuento’. La estrategia está trazada desde hace meses. La actuación ha comenzado y a partir de aquí todo son buenas acciones.

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Vinieron para marcharse

Por David Sierra

Vinieron para quedarse. Eran cinco. Una familia tipo: madre, padre, niña y dos niños. Uno de ellos ya adolescente. El otro aún en pañales. Decidieron buscar un lugar donde la economía familiar les permitiese rentar más. Y optaron por salir de la gran ciudad y hacer caso de los rumores que les llegaban a diario sobre que la vida en el pueblo daba mucho más de sí. La idea les apasionaba. Encontrar el sosiego y la paz después del trabajo les atraía con especial ilusión. También la creencia de ver crecer a su prole en la libertad que ofrece el mundo rural, donde las normas se adaptan a lo que dicta la razón.

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Ya vienen los lobos

Por David Sierra

En mi pueblo, a finales de septiembre, cuando terminaban las fiestas en honor a San Miguel y las chimeneas comenzaban a humear se decía que “ya vienen los lobos”. Es la coletilla con la que se daba a entender que el otoño y el invierno deja las calles de localidades como ésta abandonadas a su suerte. Sin un alma que transite en cuanto el sol yace en el horizonte más temprano que tarde a consecuencia del cambio horario. Se vislumbra una sensación de soledad que estremece al cualquiera y los silencios únicamente se rompen con el paso de algún que otro tractor con el surco montado y afanado en las tareas agrícolas propias de esta época.

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Adiós maestra

Por David Sierra

Suena el reloj. Las campanas repican con entusiasmo avisando de la algarabía. La plaza del pueblo se alborota. Carreras, juegos, ese pilla-pilla que poco a poco se torna cada vez más agresivo. Los primeros sudores tras el desayuno no amansa a las fieras a las que les cuesta mantener la atención y el orden. En la puerta, el automóvil de la maestra y su presencia en el portalillo convierte la anarquía en dictadura. La fila, corta como un tren sin vagones, se forma de inmediato. En parejas, uno queda solo. La lástima de ser impares en el aula. La escuela ha conseguido salvar un año más su existencia. Un alivio. Otros ya no pueden contar lo mismo.

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Escuela de Campillo de Ranas. / Fuente: Henares al Día.

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Fraguas

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Dos de los repobladores de Fraguas rehabilitando un edificio en ruinas. // Foto: Colectivo Fraguas

Por Álvaro Nuño.

Bajo el lema “Fraguas revive: ¡repoblar no es delito! Contra la despoblación rural, pueblos vivos”, la Asociación de Repobladores Rurales de la Sierra Norte y la Plataforma Antirrepresiva de Guadalajara han convocado mañana sábado una manifestación en apoyo a los seis jóvenes denunciados  por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha por repoblar sin permiso Fraguas, un pueblo abandonado en los años sesenta de esa zona de la provincia, y condenados por cometer un delito contra la ordenación del territorio y de usurpación, a un año y medio de cárcel, a una multa de 2.700 euros, a pagar la demolición de las casas construidas desde la primavera de 2013 sobre las ruinas de lo que fue un pueblo y a dejar como estaba la finca ocupada. Los manifestantes partirán desde la Consejería de Agricultura -que es el organismo que les ha llevado a juicio- a las 12 de la mañana y subirán hasta la Delegación de la Junta en la Calle Mayor.

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La fragua de un dilema

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Los nuevos moradores de Fraguas posan con algunos de los antiguos residentes en los restos del pueblo abandonado. // Foto: Colectivo Fraguas

Por Borja Montero

Vivimos en un mundo lleno de paradojas, cada vez más; no ha discusión sobre ello. Según va evolucionando la especie en materia tecnológica y económica, afrontan nuevas incógnitas sobre cómo preservar a la vez el estilo de vida que tanto ha costado construir y el planeta que ha de sustentar con sus materias primas y sus condiciones medioambientales soportables el bienestar físico de sus moradores. El dilema entre la ecología y la economía, entendida como garante de un insostenible progreso constante y no como una forma de repartir los recursos existentes de forma eficiente, nos proporciona variados ejemplos de este tipo de ironías y paradojas que nos obligan a priorizar qué queremos más: un mayor bienestar o un bienestar más largo. Sin embargo, en ocasiones, un mismo fin también nos lleva a estos cruces de caminos de difícil solución. Esta semana se inicia el juicio por la repoblación del pueblo abandonado de Fraguas. Sigue leyendo

La rebelión de los pequeños

Por David Sierra

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Ayuntamiento de Usanos. / Fuente: Wikipedia.

Con el telón de fondo de las consecuencias del proceso soberanista catalán marcando la actualidad de nuestro país, ellas también han dicho basta. Se trata de las Entidades Locales Menores, también conocidas como EATIMs, y que no son otra cosa que núcleos de población alejados de la matriz dentro de un mismo municipio, a los que se les confiere una determinada autonomía en la gestión, aunque en dependencia directa con el Ayuntamiento de cabecera.

En la provincia de Guadalajara existen 25 núcleos poblacionales con esta configuración administrativa, siendo la más numerosa de Castilla La Mancha donde actualmente existen 43 entidades vecinales. El pasado sábado, una buena parte de ellas se reunieron precisamente en la capital alcarreña para alzar la voz y organizarse en torno a una serie de demandas que faciliten la gestión y les permitan alcanzar un mayor grado de independencia sobre el municipio al que pertenecen.

Algunas de esas demandas, que han ratificado en forma de enmiendas para ser enviadas a las Cortes regionales, suponen avances fundamentales para llevar a cabo una labor de autogestión mucho más cercana y solvente en favor de los ciudadanos a quienes representan. A pesar de que entre sus competencias pueden tener algunas tales como “la construcción, conservación y reparación de fuentes, lavaderos y abrevaderos, la vigilancia de caminos rurales, montes, fuentes y ríos, la administración y conservación del patrimonio, la regulación del aprovechamiento de sus bienes comunales, o la ejecución de obras o prestación de servicios de competencia municipal”; en realidad todas ellas acaban estando dirigidas por el Consistorio de cabecera dado que, por ejemplo, estos pequeños municipios no disponen de subvenciones expresamente dirigidas a ellos mismos como beneficiarios. Del mismo modo, tampoco se benefician de procedimientos para la contratación de personal propio ni tienen presencia de pleno derecho en otros organismos como las mancomunidades.

Pero sin duda alguna, su principal condena es la vinculación de su presupuesto al del consistorio matriz, de forma que una entidad saneada puede verse perjudicada si su ayuntamiento de cabecera no lo está, limitándole, por ejemplo, la capacidad de inversión. A ello se une además la ausencia de consignación presupuestaria propia, imposibilitando a los alcaldes de estos núcleos que puedan desarrollar políticas directas a medio y largo plazo.

Las reivindicaciones de las EATIM castellano manchegas son muy similares a las planteadas en otras comunidades autónomas donde la sensación es la pretensión por parte del Estado de fulminar estas entidades en nombre del control presupuestario y el déficit público, cuando por descontado está que son las más rigurosas con los fuertes requisitos impuestos para el cumplimiento de estas variables económicas.

Por otro lado, desde la Federación Española de Entidades Menores (FEEM) han manifestado su preocupación ante la posibilidad de que estos núcleos vecinales, que son 3.735 en todo el territorio nacional, puedan quedarse fuera de las ayudas para luchar contra la despoblación rural anunciadas por el Ejecutivo Central y destinadas a poblaciones de menos de 5.000 habitantes. El motivo que esgrimen es que algunas de estas entidades locales dependen de municipios que superan esa limitación poblacional aunque la propia entidad menor se encuentre por debajo, por lo que quedaría imposibilitadas para beneficiarse de esas ayudas. Un ejemplo clarividente lo podríamos tener en el propio municipio de Guadalajara que, pese a que su población supera con creces los 5000 vecinos, las pedanías de Iriépal, Taracena, Valdenoches y Usanos no podrían beneficiarse de este plan.

El golpe sobre la mesa de estos pequeños núcleos vecinales no es la primera vez que suena. Y tampoco la amenaza de llevar a cabo movilizaciones y manifestaciones en el caso de que sus demandas no sean tenidas en cuenta. Protestas en saco roto, porque no tienen la fuerza de los votos. Son los anhelos de quienes se sienten, por un lado, ultrajados, controlados, olvidados, despreciados y, por otro, capaces de ser un poquito más autónomos, independientes, de andar solos, de forjar su presente y futuro, y quizá, quien sabe si en algún momento, adquirir una nueva identidad, como pueblo.