No es lo mismo

Por Borja Montero

No han pasado ni dos meses desde que las reivindicaciones feministas, cada vez más presentes en el día a día de nuestra sociedad en los últimos años, dieran un definitivo aldabonazo en la puerta de los asuntos pendientes y urgentes de la agenda pública gracias a las movilizaciones convocadas con motivo del Día Internacional de la Mujer Trabajadora (saben que a mi me gusta la denominación clásica), una ocasión en la que no pude pasar por lato el hecho de que los protagonistas institucionales en el acto oficial celebrado en Guadalajara fueron cuatro hombres. Como el transcurso de las semanas, aquellos que se prendieron lazos morados de sus solapas los han vuelto a guardar en el fondo de los cajones y han vuelto a sus viejos prejuicios y diferenciaciones estúpidas, lejos de hacerse eco de aquellas demandas. Lo que viene a continuación no deja de ser anecdótico pero precisamente por ello da cuenta de que muchos no tienen la mínima intención de cambiar absolutamente nada, ni siquiera lo más visible, ni siquiera lo menos grave. Sigue leyendo