(Último) compás de espera para el Hospital de Guadalajara

Por Gloria Magro.

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El proyecto de la remodelación del hospital se adjudicó a la UTE Vías y Construcciones SA – Isolux Corsán Corviam SA por 124 millones de euros y comenzó a ejecutarse el 6 de noviembre de 2009. Se puso como plazo de finalización de la obra la primera mitad del año 2013. Hasta el momento de la paralización, según fuentes del PSOE, de los 124 millones de euros del presupuesto de adjudicación se habían certificado actuaciones por valor de 20 millones de euros, quedando pendientes 104 millones hasta 2013, el plazo previsto para el final de las obras.

El nuevo Hospital Universitario de Guadalajara está terminado y listo para empezar a funcionar. Esta semana tendría que haber comenzado lo que en términos técnicos se denomina migración de servicios, el traslado de los recursos hospitalarios desde las antiguas instalaciones a las nuevas, conectadas a través de las actuales Urgencias. Y, sin embargo, todo se encuentra en compás de espera. Para el PP se trata de una demora en lo que denomina con sorna «las obras del Escorial», obviando que fue su Gobierno quien paralizó las obras durante cuatro años. Para los ciudadanos no deja de ser un recordatorio constante y doloroso de las consecuencias que tiene a largo plazo supeditar la gestión autonómica a criterios empresariales por encima de los servicios asistenciales como fin último y válido en sí mismo. El Campus Universitario de Guadalajara, aún en construcción, sería el otro gran ejemplo que aún remite a la infausta legislatura de 2011 cuyas derivadas parecen no terminar nunca.

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Ladrones y mazmorras

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Es bien sabido que todos los Ladrones son albanokosovares del Este de Europa o similar… en nuestra imaginación.

Por Gloria Magro.

La semana pasada robaron en un piso de la calle Sacedón de Guadalajara. La noticia se extendió rápidamente entre los vecinos de los dos edificios, que se conocen entre sí con nombres y apellidos después de cuatro décadas de convivencia en torno al supermercado del barrio; compartir la cola del pan une mucho.  Tan solo un par de días después ya estaban rondando de piso en piso los comerciales de una conocida central de alarmas dispuestos a hacer su agosto con el miedo ajeno. Seguro que hicieron negocio y tuvieron una tarde de lo más productiva, la misma que habían tenido los ladrones unos días antes. Sigue leyendo

Ni putas ni sumisas

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Concentración espontánea de repulsa  el jueves ante la Audiencia Provincial de Guadalajara, una vez conocida la sentencia. Foto: L. Acevedo

Por Gloria Magro. 

Seguramente el magistrado que emitió el jueves el voto discordante y absolutorio en el juicio a la manada habrá dormido plácidamente desde entonces. Y lo mismo el resto de jueces que redactaron la sentencia y consideraron que lo sucedido en un portal de Pamplona en julio de 2016 entre cinco hombres y una chica era abuso sexual continuado y no violación. Ninguno de ellos, emitió un voto particular ni añadió consideración alguna al texto, pese a que tenían que saber que no era ni mucho menos la sentencia esperada por la opinión pública ante un caso tan llamativo y mediático. Y más en un momento tan sensible como éste en el que las mujeres por vez primera están alzando su  voz como nunca antes para decir basta a la violencia sexual.

Tengo aquí al lado la sentencia, un pdf con varios cientos de páginas. No me voy a molestar ni en abrirlo, pese a que me han llegado señalados los párrafos más sangrantes y explícitos de la declaración de la víctima. No me hace falta leerlos, igual que el jueves nada más conocerse la sentencia no le hizo falta conocer los detalles a ninguna de las miles de mujeres que inmediatamente se manifestaron en toda España en apoyo a la víctima de la manada, en contra de la justicia patriarcal y en rechazo frontal a las leyes que en este país distinguen entre abuso sexual y violación y dan lugar a que suframos todas sentencias como esta. Porque estas líneas que deberían abochornar a todo el sistema judicial del país son un insulto para todas nosotras. Y pese a todo, #Hermana, yo si te creo.  Sigue leyendo