¿Quién es Ángel Canales?

 

2018.07.07 Angel Canales Sub Gob

Ángel Canales, tomando posesión como alcalde de Prádena de Atienza el pasado mes de abril. // Foto: PSOE

Por Álvaro Nuño.

Tras la toma de posesión del nuevo delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, Manuel González Ramos, la semana pasada, el último día del mes de junio anunciaba a su vez el nombramiento de los cinco subdelegados del Gobierno en sus respectivas provincias. Por lo que a la nuestra respecta, el nuevo inquilino del antiguo Gobierno Civil será un aparente desconocido en la vida política local: Ángel Canales Cerrada, que desde hace apenas tres meses es alcalde de Prádena de Atienza, una pequeña y bonita  localidad a orillas del arroyo de Pelagallinas, con medio centenar de vecinos y tres casas rurales. Ingeniero en Topografía, es funcionario de carrera -como el cargo exige- y este curso recién finalizado ha trabajado como profesor de Tecnología en el Instituto de Secundaria “Laguna de Joatzel” de Getafe, perteneciente a la Comunidad de Madrid, donde parece haber desarrollado toda su carrera docente.

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Valerio

Valerio

Magdalena Valerio, con su cartera de ministra, rodeada de militantes y amigos del PSOE de Guadalajara. // Foto: José Luis Blanco (Facebook)

Por Álvaro Nuño.

De pocas cosas se habla hoy en Guadalajara más que de esta. Por supuesto, en los medios de comunicación locales, que califican el día como de “histórico”, pero también en la calle porque no todos los días tenemos una vecina que llega a Ministra del Reino, como Romanones lo fue, pero en democracia, cosa que no había ocurrido nunca. Desde que se conoció su nombramiento por parte del también recién estrenado Pedro Sánchez, antes de ayer, quien más y quien menos ha hecho un hueco para ver en los telediarios a esa extremeña-alcarreña prometiendo su cargo delante del Rey Felipe VI en el Palacio de La Zarzuela o en el traspaso de cartera con su antecesora en el cargo, la popular Fátima Báñez. Hoy sigue el protocolo institucional puesto que es viernes y se celebrará el primer Consejo de Ministros en La Moncloa y habrá foto oficial del nuevo Gobierno, ya sin el Borbón, en las escalinatas del Palacio primera y en el interior después.

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Por algo será

Guadalajara, vista desde la ventanilla de un avión hace una semana // Foto: Alfredo López Regidor (Facebook)

Por Álvaro Nuño.

Navegando esta semana por los grupos locales de Facebook -ejercicio que realizo habitualmente-, me paré a ver en detalle una fotografía aérea de la ciudad que publicó Alfredo López Regidor el pasado 25 de marzo en el grupo “Alcarreños por el Facebook” y que reproducimos sobre este texto. La instantánea está realizada, según él mismo dice, con su móvil desde la ventanilla de un avión y se puede contemplar la ciudad de Guadalajara al completo con la perspectiva que da la altura. Apenas dos nubes interrumpen la magnífica visión de la capital. Parándose en los detalles, uno puede distinguir claramente el curso de la autovía a la derecha del casco urbano, el verde cauce  del río Henares serpenteante por su interior o la zona de expansión de Aguas Vivas justo debajo de una pequeña nube blanca que hay sobre la ciudad.

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Cuidado con la red

Por Celia Luengo

Nadia fue utilizada por sus padres para recaudar miles de euros para un supuesto tratamiento médico que nunca se produjo. Foto: lavanguardia

No lo podemos negar, nos gusta presumir, disfrutamos exhibiendo aquella parte de nuestra vida que consideramos digna de admirar o de envidiar. Antes lo hacíamos entre los amigos, presumíamos de nuestros hijos, de las vacaciones, de algunos viajes, de ropa cara, de nuestro equipo de fútbol, de algunas de nuestras habilidades, de un buen trabajo, … pero lo hacíamos en un ámbito privado y en un entorno muy controlado.

En los últimos años las cosas han cambiado radicalmente, no es que ya no presumamos, que lo seguimos haciendo y más aún si cabe, pero lo hacemos en un círculo mucho más amplio que el de la familia o los amigos. Las redes sociales han sustituido a ese entorno familiar y limitado convirtiéndose en un gran patio de vecinos, al que anualmente acceden 30 millones de personas sólo en España, en el que nos contamos nuestra vida sin calcular muchas veces las consecuencias. Nos exponemos tanto y de tal manera que cualquiera puede saber dónde y con quién vivimos, dónde estamos, dónde trabajamos, cuáles son nuestras aficiones, nuestro lugar de vacaciones y hasta la talla de nuestros pantalones.

No es que esto sea malo, no lo es si tenemos en cuenta que la mayoría de los que navegamos por la red somos ciudadanos honestos sin más objetivo que estar conectados con el mundo y a la último en avances tecnológicos. El problema empieza cuando algunos, afortunadamente pocos pero muy ruidosos, que hacen mal uso de las redes y con ello mucho daño a toda la sociedad.

La Memoria de la Fiscalía General del Estado del año 2015 (la de 2016 no saldrá al menos hasta el próximo mes de septiembre) refleja un aumento de los delitos a través de internet de un 9,93%, alcanzando la cifra de 22.575 procedimientos en España. Son los delitos de estafa los  más numerosos, claro, las ventas por internet han experimentado un auge espectacular en los últimos años, pero también otros tipos de delitos y faltas como las injurias y amenazas en las redes sociales están sufriendo un aumento considerable. Tanto es así que el Ministerio del Interior reforzó en 2014 la lucha contra el cibercrimen mediante la creación de una nueva Unidad Central de Investigación de delitos tecnológicos que, entre otras cuestiones, se encarga de perseguir las actividades delictivas en las redes sociales.

Este es uno de los mensajes recibidos por Adrián por el simple hecho de querer ser torero. Foto: elperiodico

Quién no recuerda a Adrián, el niño de 8 años enfermo de cáncer que quería ser torero, una afición que si bien por una parte le ayudaba a sobrellevar su lucha contra el sarcoma de Ewing, por otra le valió graves insultos y mensajes ofensivos por parte de algunos antitaurinos que incluso llegaron a desearle la muerte. Esa muerte que le llegó meses después a causa de la grave enfermedad que padecía.

Y quién no ha oído hablar de Nadia, la niña de 7 años que sirvió a sus padres de gancho para recaudar miles de euros para el supuesto tratamiento de una enfermedad que nunca se produjo. Los padres de Nadia, Fernando Blanco ahora en prisión y Margarita Garau, llegaron a conmocionar a la opinión pública con un vídeo en el que llamaban a la solidaridad de los ciudadanos para combatir la enfermedad rara que supuestamente sufría su hija.  De los 918.000€ que llegaron a recaudar, gastaron 600.000 en fines absolutamente diferentes al supuesto tratamiento de su hija, y es que mentir en la red es demasiado fácil. El día que fue detenido, Fernando llevaba en su poder más de 1.500€ en metálico, dos relojes de alta gama y una pistola de fogueo. Después, también fue acusado de exhibicionismo, provocación sexual y explotación sexual por exhibir fotografías de su hija con contenido pornográfico.

Los casos de acoso escolar y acoso sexual a menores a través de la red también han sufrido un aumento considerable en los últimos años, amparados por el anonimato que proporciona internet y por la facilidad de suplantar cualquier identidad. El público adolescente es una de las presas más fáciles para los delincuentes que operan en la red y por ello es necesario que los padres tengamos un especial cuidado y atención sobre la actividad que nuestros hijos desarrollan en internet.

Los grupos islámicos radicales tienen un manejo perfecto de la red para captar nuevos seguidores. Foto : elmundo

 

 

Pero si realmente hay alguien que está perfeccionando cada día más su manejo de las redes sociales para difundir su doctrina y propaganda, ese es el mundo yihadista, los radicales islamistas que buscan y reclutan a sus seguidores principalmente a través de Facebook y Twitter con una técnica infalible: una propaganda basada en la repetición de mensajes cortos y claros y de vídeos atractivos que seducen a los jóvenes hasta conectar con ellos y llegar a integrarlos en sus filas, preparándolos para todo tipo de acciones terroristas. Dicen los psicólogos y especialistas en el tema terrorista que no existe un perfil determinado del futuro yihadista, ni siquiera la marginación, lo cual a estas alturas y en el mundo en el que vivimos resulta tremendamente preocupante.

Alrededor de 20 millones de personas de entre 16 y 74 años se conectan a internet diariamente, la mayoría de ellos lo hacen a través de las redes sociales, fundamentalmente Facebook, Twitter e Instagram. Esto lo convierte en una gran ventana al mundo, una ventana desde la que vemos y también somos vistos, lo cual nos aporta muchas ventajas pero también nos convierte en blanco fácil para la comisión de muchos delitos. Sólo existe una forma de prevenirlos, precaución y cautela, a veces deberíamos pensar las consecuencias que un “click” puede traernos antes de pulsar la tecla, de compartir una información, aceptar una amistad o unirnos a cualquier causa. Aprendamos de nuestros errores.

Facebook y la xenofobia

El refugiado sirio que fue zancadilleado por una periodista llega a España. // Foto: www.hoy.com

El refugiado sirio que fue zancadilleado por una periodista llega a España. // Foto: http://www.hoy.com

Por Marta Perruca

Ese comentario era como una patada en el estómago. Estaba ahí mismo, en mi muro de Facebook y yo no podía entender por qué, ni qué se le había pasado por la cabeza a esa persona de mi lista de amigos cuando compartió tal cosa. Se trataba de la imagen de una niña indigente preguntándose por qué a unos extranjeros les iban a dar manutención y vivienda mientras ella tenía que pasar hambre y miserias en la calle.

Durante algunos días han circulado este tipo de mensajes tendenciosos por las redes sociales y lo cierto es que no alcanzo a comprender muy bien qué personas físicas, jurídicas o lobby podía encontrarse detrás de estas campañas después de las impactantes imágenes que todos hemos visto en los noticiarios a finales de este verano y que difícilmente seremos capaces de borrar de nuestras retinas.

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No eres de Guadalajara si…

Imagen que ilustra el grupo de Facebook "No eres de Guadalajara si...

Imagen que ilustra el grupo de Facebook “No eres de Guadalajara si…”. // Foto: http://www.Spaincenter.org

Por Concha Balenzategui

La cita “El nacionalismo se cura viajando” se le atribuye a Unamuno, a Baroja, e incluso a Cela, que para estas cuestiones internet es un pozo de confusión. Estoy muy de acuerdo con la frase, aunque yo suelo decir más que “viajando se nos borra la raya de la boina”. Es lo que en estos días de vacaciones hacen o tratamos de hacer muchos: conocer otros lugares, recorrer otras provincias y otros países.

En esa mirada al exterior aprendemos que en muchas partes cuecen habas y que no en todas atan los perros con longanizas. Establecer comparaciones con nuestro propio terruño es inevitable, y lo cierto es que cuando viajamos nos damos cuenta de algunas virtudes, y también de los defectos de nuestra propia ciudad. En este campo suelen darse dos actitudes bien diferentes: La del que piensa que su tierra es el ombligo del mundo y no encuentra nada a su gusto si la temperatura, el paisaje, la comida o las costumbres del lugar visitado no se acomodan a lo que acostumbra; y por otra parte, la actitud de quien está dispuesto a creer que cualquier sitio que pisa es “lo nunca visto”, y por supuesto, siempre, mejor que Guadalajara. Llevadas al extremo, tan cateta puede ser una actitud como la otra.

Tengo varios conocidos entre los dispuestos a sacar fallos a la ciudad en que viven, a poco que se pinte la ocasión. Y ante la mención de cualquier otro lugar, comentan que es más animado, más limpio, más surtido, “más mejor”, en definitiva, que nuestra Guadalajara. Me refiero a afirmaciones como “qué buen comercio tiene tal sitio”, “qué marcha hay en esta zona”, “qué bien se come aquí”, “qué bien han restaurado el patrimonio”, seguidas de la apostilla inmediata: “No como en Guadalajara”. Para estas personas, casi todas las ciudades españolas han mejorado radicalmente en los últimos años para bien, pues han visto crecer nuevos y modernos barrios, arreglos en la parte histórica, más sensibilidad con la limpieza o los parques… Pero nunca hay un reconocimiento a lo que Guadalajara tiene, conserva o logra, probablemente porque los cambios no se aprecian en el día a día.

Mucho postureo, pienso cuando oigo eso tan guadalajareño de que “en Guadalajara no hay nada” a personas con las que nunca coincido en el Buero Vallejo, en una actividad de la Biblioteca, dentro del Moderno (o en la puerta, últimamente), en el cine, en un concierto en el TYCE, ni en ninguna actividad cultural. Probablemente esos mismos no han pisado el interior del Museo Provincial, la cripta de San Francisco o los torreones de Alvarfáñez o el Alamín, aunque cuando van a otra ciudad están dispuestos a abrir la boca con cualquier gancho turístico que les pongan por delante. Y luego ya está la afirmación categórica de que Guadalajara “es una ciudad dormitorio”, sin nada de valor, comparable a Alcorcón (o Getafe, o Parla, que para el caso da igual), aunque un poco más provinciana. Más paleta, ya me entienden.

A mí en estos casos me pasa como con la familia, que puedo quejarme de los defectos de mis parientes, pero ¡ay del extraño que se meta con uno de ellos! Y aunque muchas veces yo misma haya lamentado un aspecto determinado de la ciudad, o muchos, si alguien se pone en plan criticón con Guadalajara, incluso haciendo las mismas apreciaciones, me dan ganas de sacar las uñas.

Y eso que yo no soy de Guadalajara. Quiero decir que no soy una “GTV” (ya saben, los de-Guadalajara-de-toda-la-vida). “Sólo” llevo viviendo aquí casi 30 años (un día de estos les cuento unas cuantas anécdotas de mi llegada) y a pesar de mi falta de partida de nacimiento, me han admitido en ese grupo de Facebook llamado “No eres de Guadalajara si no…”. Con este hilo argumental, el grupo lleva una semana atrapando seguidores con las más variopintas conversaciones que repasan los establecimientos de antaño, los tipos característicos, o esas costumbres más nuestras, que también las tenemos. Entretiene un rato este paseo por los comentarios, porque viene a demostrar que Guadalajara tiene mucho buen rollo, al menos en la idiosincrasia colectiva. Aunque uno no se haya comido un bocata en el Cardón, ni se haya fotografiado el día de su boda en los patos de San Roque, ni haya comprado cigarros sueltos a Pepito, seguro que sabe de lo que se está hablando, y le despierta una sonrisa de oreja a oreja.

Este tipo de modas -tan virales como pasajeras, sin lugar a dudas- beben de la nostalgia colectiva que abarca a varias generaciones, y también del sano ejercicio de reírse de uno mismo. El éxito está asegurado con fenómenos como “Ocho apellidos vacos” o aquellos “MadeInGu” con que la genial Laura Domínguez recuperaba los logotipos de ‘Los Mielitos’, la leche Legu o los recreativos Ju-ju.

Ni siquiera el grupo es original de Guadalajara. Los hay similares en Tomelloso, en los pueblos de Granada, de Valencia, en Toledo, y en casi todos los lugares de España. Pero viene a demostrar, al tiempo, que Guadalajara también tiene su identidad, no necesariamente insulsa, por mucho que algunos se empeñen en asemejarla a la de Leganés o a la de Vicálvaro. Y que esta personalidad nuestra se fundamenta tanto en los Mendoza, como en tipos populares como la Follolla, el Mangurrino, el citado Pepito, o la lotera Hermenegilda Portillo. Tanto en sus batallas históricas, como en los conciertos míticos que compartimos y recordamos.

Vista de Guadalajhara desde la Ronda Norte. // Foto: ojodigital.com

Vista de Guadalajhara desde la Ronda Norte. // Foto: ojodigital.com

Por otro lado, sin apelar a las vivencias nostálgicas, ni a las farras pasadas, hay gente a la que la ciudad le parece bonita y sus rincones dignos de aparecer en un vídeo. Son los chavales del club Viana, que se sienten “happy” en la ciudad.

No quiero acabar estas reflexiones sin hacer un listado de grandezas de Guadalajara, esas que nos pasan desapercibidas, de las que nos damos cuenta al regreso de nuestro viaje, o cuando la miramos con los ojos de un visitante. Empiezo yo y ustedes, si están en esta onda, me siguen:

– Guadalajara está a poco más de media hora de Madrid, y de toda su oferta de ocio, cultural, deportiva o comercial.
– Guadalajara está a cinco o seis horas como máximo de cualquier punto de la península que uno quiera visitar.
– Guadalajara es la cabeza de una provincia preciosa, de variados paisajes y rico patrimonio.
– Guadalajara capital tiene uno de los porcentajes más altos de superficie de parques y zonas verdes por habitante de toda España.
– Guadalajara tiene el tamaño idóneo: La medida está en que no puedes subir la calle Mayor o el paseo Fernández Iparraguirre sin saludar a alguien, y al tiempo siempre puedes conocer gente nueva.
– Guadalajara tiene un teatro con mil butacas en un edificio vanguardista que es una auténtica joya arquitectónica y que ofrece variedad y calidad.
– Buena parte de la población de Guadalajara ha nacido fuera de ella: los GTV están en minoría y dan color.

¿Me apuntan alguna más?