Un fantasma de ladrillo y hormigón

Imagen panorámica de las obras de ampliación del hospital. Foto: La Crónica de Guadalajara.

Imagen panorámica de las obras de ampliación del hospital. Foto: La Crónica de Guadalajara.

Por María José Establés

Hoy es un sábado muy especial. Seguramente muchos de ustedes estén disfrutando de uno de los mejores días de las Ferias y Fiestas de Guadalajara, o al menos a mí siempre me lo ha parecido (incluso aunque sea en “tierra hostil”). Y otros muchos, llevarán toda la semana yendo de acto en acto y aprovechando el excelente tiempo que está haciendo. Por mi parte, me gustaría poder decir lo mismo, pero por cuestiones laborales, este año las Ferias se han convertido tan solo en un leve ruido que oigo desde mi habitación. Sin embargo, sí que he podido aprovechar para poder asistir a algún acto matutino. Ayer, sin ir más lejos, volví a disfrutar de uno de los clásicos de las Fiestas, los gigantes y cabezudos a su paso por La Carrera (¿será el nombre oficial que tendrá esta plaza en los próximos meses?). Sigue leyendo

Las Ferias en “tierra hostil”

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La Autovía se convierte en un importante obstáculo que divide las Ferias y Fiestas de Guadalajara en dos. // Foto: M.P

Por Miriam Pindado

Esta semana no podía escribir de otra cosa que no fueran las Ferias y Fiestas de Guadalajara. Una fecha muy señalada para esta ciudad que -como cada mes de septiembre- se coge vacaciones, se anuda la pañoleta morada al cuello y deja sus complejos en casa. Guadalajara se hace grande en estos día, aunque he de decir, que menos grande que antes.

Y es que las Ferias y Fiestas de ahora ya no son ni tan Ferias ni tan Fiestas como hace unos años. Los más jóvenes no podrán disfrutar –al menos de momento- de lo que en su día disfrutamos los mayores y los menos mayores. Unas fiestas de todos y para todos, accesibles y cómodas. Unas fiestas de día y de noche donde todo pillaba a mano y en las que todos coincidíamos en un sitio o en otro. Donde podíamos incluso permitirnos el lujo de perder a nuestros amigos y encontrarles en una verbena más abajo. Pero eso quedó atrás.  Y es que los guadalajareños alardeamos de vivir en una ciudad cómoda durante todas las semanas del año…todas las semanas excepto una: la de fiestas. Sigue leyendo