El enemigo invisible

Por Borja Montero

A pesar de que nació como la lucha de unos ecologistas agoreros que daban más importancia de la debida a unos cuantos indicadores al azar, el cambio climático se ha ganado con el paso de los años un merecido lugar en la agenda pública, por nuestro propio bien, convenciendo incluso a los más excépticos de que hay que tomar cartas en el asunto. A nivel de instituciones públicas, nadie duda ya de poner en marcha sus medidas, con el único interrogante de si la intensidad de las mismas es la adecuada. El Ayuntamiento de Guadalajara ha anunciado esta semana su compromiso de reducir sus emisiones de gases nocivas en un 40 por ciento. Sigue leyendo

Anuncios