Periodismo Ciudadano

Por Gema Ibáñez Morcillo

En mi trayectoria como periodista, no recuerdo mayor manipulación de imágenes y de datos como la que nos ha asaltado estos últimos días. Encendieras lo que encendieras.

No es este un artículo de posicionamiento sobre la independencia de Cataluña. Lo que en lo personal piense al respecto, me lo guardo. No por miedo, sino por algo tan sencillo como que no viene a cuento.

Pero sí me posicionaré sobre la manipulación de la realidad a través de los datos e imágenes con los que hemos sido machacados. Y eso en el mejor de los casos, porque lo del mal llamado “Periodismo Ciudadano” de estos días no ha tenido nombre.

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¡Sólo teatro!

2016.01.15 CMT

Telediario de Castilla-La Mancha Televisión del pasado domingo, presentado por una actriz // Foto: ANP

Por Álvaro Nuño.

De nuevo, la televisión pública de Castilla-La Mancha ha traspasado su propias pantallas y no precisamente para dar buenas noticias. La última, la contratación de una actriz para presentar los telediarios de los fines de semana. El sindicato UGT denunciaba que la cadena pública regional ha decidido darle la responsabilidad de presentar su espacio informativo de los fines de semana a una actriz sin estudios de periodismo. Al parecer, Raquel Martín Menor, que es como se llama la nueva presentadora, cuenta con experiencia en esas funciones ya que, anteriormente, ha sido la locutora de las noticias de TeleToledo. Pero los miembros del sindicato socialista creen que no contar con la licenciatura de periodismo -o al menos de Ciencias de la Información, añado yo-, es “fundamental para encargarse de un informativo”. Además, gran parte de los profesionales del canal autonómico han mostrado también su malestar con esta nueva incorporación en un comunicado.

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Servicios ¿sociales?

El servicio de Información de Bienestar Social permanece cerrado de forma intermitente.//Foto: Ana María Ruiz

El servicio de Información de Bienestar Social permanece cerrado de forma intermitente.//Foto: Ana María Ruiz

Por Ana María Ruiz

Andamos siempre a vueltas con los grandes números, con los grandes recortes en las grandes consejerías del Gobierno regional y de las delegaciones municipales y muchas veces nos olvidamos de esos pequeños detalles que hacen que funcione correctamente el engranaje de todos los servicios que se prestan a los ciudadanos. Me estoy refiriendo a esas pequeñas ventanillas, despachos o teléfonos de atención al usuario en los que se informa sobre la forma de iniciar o completar cualquier trámite municipal, autonómico o estatal. Unos puntos de información que pueden parecer menores pero que son de gran ayuda e importancia para cualquier persona que se vea obligada a sumergirse en el mar de papeleos que nos impone la gran maquinaria burocrática de las administraciones.

La pasada semana pude comprobar cómo uno de estos servicios lleva tiempo funcionando a medio gas, imagino que debido a los recortes. Se trata del servicio de Información de la Delegación de Bienestar Social de la Junta de Comunidades en Guadalajara, que al menos desde principios de julio (y me imagino que desde antes) se encuentra cerrado al público de forma intermitente, con lo que numerosos usuarios que acuden en busca de asesoramiento tienen que marcharse sin obtener la respuesta necesaria o bien vagar de despacho en despacho por un enorme edificio lleno de oficinas. Hace un tiempo este punto estaba atendido por dos funcionarias dado el elevado número de consultas que se reciben en una Delegación que concentra los servicios de Familia, Atención a Mayores y Personas con Discapacidad y Atención a la Dependencia. Es decir, que centra su atención en los colectivos más desfavorecidos y que precisamente ahora, con la crisis, son los que más ayuda y atención necesitan. Y, de golpe y plumazo, el Gobierno regional recorta en un 50% un servicio que funcionaba a las mil maravillas con dos trabajadoras diligentes, amables, eficaces y muy profesionales. Al quedar sólo una de ellas atendiéndolo, cada vez que esta funcionaria ha de acudir al médico, solicita un día libre, está de vacaciones o simplemente se pone enferma, este punto de atención ciudadana ha de cerrar sus puertas.

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Más traslúcido que transparente

Imagen de las dependencias municipales que ilustra el Portal de Transparencia del Ayuntamiento de Guadalajara. // Foto: Ayuntamiento de Guadalajara

Imagen de las dependencias municipales que ilustra el Portal de Transparencia del Ayuntamiento de Guadalajara. // Foto: Ayuntamiento de Guadalajara

Por Concha Balenzategui

Bucear por el nuevo Portal de Transparencia del Ayuntamiento de Guadalajara es toda un experiencia que recomiendo a los lectores. Una búsqueda en la que encontrarán datos simplemente curiosos, otros incluso anecdóticos y algunos que corresponden a un verdadero ejercicio democrático, como es conocer lo relativo a las cuentas municipales.

El Portal de Transparencia de Guadalajara lleva casi tres meses funcionando, en cumplimiento de la Ley 19/2013, de 9 de diciembre, de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Buen Gobierno. Es la misma norma que obliga a que esta misma semana tengamos un portal de carácter estatal, que ya está en pruebas, y la que da a los ayuntamientos un plazo de 24 meses, que en el caso de Guadalajara se ha adelantado de forma considerable.

A pesar de que el Portal de Transparencia es una fantástica herramienta para acercar la Administración al ciudadano, así en teoría, del dicho al hecho va mucho trecho. En el caso de nuestra capital son aún muchas las aristas que hay que pulir. Bien sabido es que la abundancia de datos, cuando no están suficientemente ordenados, tiene como efecto la infoxicación o la sobrecarga informativa. Y en algunos apartados de nuestro Portal de Transparencia ocurre eso, a pesar de que exista una clasificación en esos epígrafes. Y hay que bucear un buen rato para pasar de lo superfluo a lo relevante, hay que comparar datos que están en distintos lugares, o hay que repasar muchos documentos, para llegar al meollo de lo que se busca. Por ejemplo, es necesario leer entera el acta de una sesión plenaria o una ordenanza para responder a la pregunta enunciada, y la respuesta no siempre está clara. Y muchas veces los datos se muestran en archivos no editables que hay que descargar (en pdf), con lo que se hace difícil trabajar con la información.

En definitiva, ni están todos los datos, ni se presentan de la mejor manera posible. Que si la máxima es la transparencia, la accesibilidad debería ser su aliada. En todo caso, supongamos que lo mostrado es solo un punto de partida y que a lo largo de los meses se añadirá la información que falta, se actualizarán los datos obsoletos y se clasificarán y ofrecerán de manera más directa. Debe ser cuestión de tiempo, ya digo, porque aunque el portal empezó a publicarse en la primera mitad de septiembre, no se presentó públicamente hasta finales de octubre. Debemos estar aún en la versión “uno punto cero” del Portal, en los inicios de la transparencia.

Presentación de Portal de Transparencia por el cioncejal de Nuevas Tecnologías, Francisco Úbeda. // Foto: Jesús Ropero. Ayuntamiento de Guadalajara

Presentación de Portal de Transparencia por el cioncejal de Nuevas Tecnologías, Francisco Úbeda. // Foto: Jesús Ropero. Ayuntamiento de Guadalajara

A pesar de que la exploración no es fácil, se pueden encontrar datos realmente interesantes, o al menos no conocidos por muchos vecinos. Tampoco vayan a esperar los lectores conocer los secretos de las pirámides, porque en realidad mucha de la información importante ya la venía ofreciendo la página web municipal, como la normativa de urbanismo, las ordenanzas municipales o el calendario del contribuyente. Tampoco era necesario crear este portal para saber los nombres de los concejales o las delegaciones a su cargo.

Uno de los datos que me sorprende, y muy gratamente, es que el Ayuntamiento tarda una media de tres días en pagar a sus proveedores, según la información del mes de octubre de este año. También me llama la atención que este dato esté actualizado, mientras hay otros que todavía no se han publicado, como el superávit del año 2013, o los informes del Tribunal de Cuentas, que llegan solo hasta el año 2007.

Hablando de cuentas, fíjense qué curioso es este otro dato: Aunque todos los años del mandato de Antonio Román se han cerrado con superávit, el año electoral 2011 fue el que menos dinero sobró (42 euros por habitante), y el remanente más abultado de toda la serie se produce después de un duro ajuste como el Plan que el alcalde sometió en 2012, cuando el superávit llegó a 128 euros por habitante. Algunas explicaciones las podemos encontrar en distintos epígrafes, como que se redujo muchísimo el gasto y la inversión por habitante en ese año 2012.

Es de apuntar también que lo de la proximidad electoral se deja notar mucho en la creación de empleo. Por lo visto, hasta ahora no ha habido posibilidad o necesidad de aumentar la plantilla municipal, puesto que las últimas convocatorias de plazas en el Ayuntamiento se remontan a 2011, y anteriormente a 2008. Ahora sí, se va a ampliar la Policía Municipal, que por cierto constituye el grupo más numeroso de trabajadores del Consistorio, según comprobamos también en este portal, en la relación de puestos de trabajo, que hay que leer con la cabeza ladeada, ya que no se ha girado el documento. Buceando, buceando, sabremos que uno de cada cinco funcionarios es un guardia, y que tenemos más de cien vehículos, entre ellos el flamante Hispano Suiza que recuerda nuestra historia en desfiles y exposiciones.

Si ustedes son curiosos, incluso morbosos, las presentaciones de los concejales pueden hacerles pasar un buen rato, aunque convendrán conmigo en que muchos datos son absolutamente accesorios. Por ejemplo, a muchos vecinos les da igual cuántos hijos tiene Antonio Román, dato que sí está, y les importa más saber cuánto cobra en concepto de dietas, algo que es más difícil de averiguar. Tampoco puede saber qué incompatibilidades u otras dedicaciones tienen los ediles, porque el Portal le invita a consultar la información en la Secretaría General. Quizás sepan de sobra quiénes son los concejales -entre otras cuestiones porque se presentaron públicamente y accedieron al cargo en virtud unos resultados también conocidos- y sin embargo les interese más enterarse de quiénes son los asesores del Ayuntamiento, esos señores a los que pagamos un sueldo sin que hayan concurrido a las elecciones ni a las oposiciones. Pues bien, mientras los ediles vuelven a aparecer en el portal de transparencia (y ya estaban en la página web), no encontramos por ningún lado a los cargos de confianza.

Bueno, el número de trabajadores “a dedo” sí está en el Portal de Transparencia, pero para conocerlo hay que trabajárselo manualmente, e ir sumando en el acuerdo del Pleno cuántos son en cada uno de los grupos políticos y cuántos en concepto de asesores de la Alcaldía o del Equipo de Gobierno. Pero sus nombres no aparecen, ni desentrañando el jeroglífico, ni por supuesto asociados a los sueldos. Y yo quiero conocer, además, sus currículum, para ver qué méritos acumulan estas personas al margen de ser familiares, militantes o amigos de los concejales. Digo yo que, de esta manera, podríamos comprobar sus conocimientos en distintas materias o las funciones que ellos cumplen, y conocer por qué estas no pueden ser acometidas por algunos de los más de 500 empleados municipales.

Ya digo, falta aún Cristasol y trapo para que este portal parezca verdaderamente transparente. De momento, es solo un comienzo, digamos… traslúcido.

Miedo

Por Ana María Ruiz

Virus del ébola// Foto: CDC.com

Virus del ébola// Foto: CDC.com

El diccionario de la Real Academia Española define la palabra miedo como la “perturbación angustiosa de ánimo por un riesgo o daño real o imaginario”. Y miedo es precisamente la sensación que se ha instalado entre la población a raíz del caso de Teresa Romero, la auxiliar de enfermería contagiada por el virus del ébola ingresada en el Hospital Carlos III de Madrid.

Aunque las autoridades sanitarias lleven semanas tratando de tranquilizar a la opinión pública, es inevitable el temor generado entre los ciudadanos ya que desde el inicio de una de las mayores crisis sanitarias que ha padecido España, la gestión informativa de nuestros dirigentes políticos ha sido caótica. Ellos, que deberían haber sido los encargados de transmitir confianza, se han convertido en los principales causantes de la alarma. Un presidente del Gobierno desaparecido; una ministra de Sanidad que comparece ante los medios de comunicación defendiendo lo indefendible; un impresentable consejero de Sanidad madrileño al que le sobra boca y le falta dignidad; un consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha que dice tenerlo todo controlado pero que no comparecerá ante las Cortes hasta se haya dado respuesta integral al problema; una total falta de previsión en la adopción de medidas preventivas y una improvisación absoluta a la hora de actuar una vez que ha surgido el problema. ¿Así pretenden que los ciudadanos confíen? ¿Así esperan que no cunda el pánico? Eso sí, son raudos y veloces a la hora de culpar a la enfermera por no cumplir el protocolo y a los medios de comunicación por ser alarmistas. Sí señores, así se gestiona una crisis y se tranquiliza a un país. Escondiendo la cabeza debajo del ala y matando al mensajero.

Hospital Universitario. Los primeros en estar asustados son los profesionales sanitarios, precisamente los que deberían estar mejor preparados para hacer frente a un problema de esta magnitud, los primeros en estar expuestos al peligro. Desde el inicio de la crisis sindicatos y demás asociaciones de trabajadores de la salud pública han llamado la atención sobre la falta de formación y de medios en caso de que se produjese un contagio.

En Castilla-La Mancha se ha activado el protocolo del ébola en tres ocasiones: en agosto en Talavera y en septiembre en Villarrobledo y Guadalajara. Afortunadamente, ninguno de los casos sospechosos resultó positivo. El consejero de Sanidad, José Ignacio Echaniz, aseguró entonces y sigue asegurando que “la rapidez y eficacia de la actuación en los tres casos sospechosos producidos en la región hasta el momento demuestran la alta preparación y el eficaz dispositivo de alerta establecido en todos los centros sanitarios” y añade que “el Sescam garantiza que los hospitales de Castilla-La Mancha están preparados para abordar un potencial caso de ébola, tanto con medios humanos como materiales”.

Sin embargo, los trabajadores del sector no son tan optimistas. Sin ir más lejos, la pasada semana comenzaron en el Hospital Universitario de Guadalajara los cursos de formación sobre el manejo del ébola. La sensación de los mismos al salir fue prácticamente generalizada: incertidumbre. Sobre todo en lo relativo a los equipos individuales de protección que se han distribuido en los centros sanitarios. De hecho, los delegados de Prevención de UGT, CC.OO., Sindicato de Celadores y Sindicato Médico han solicitado una reunión urgente con el Comité de Seguridad y Salud del Hospital con el fin de tratar estos asuntos. Así, afirman que el material enviado en agosto consta de un gorro, unas calzas, una mascarilla, unas gafas y dos guantes, material desechable como el que se usa en los quirófanos, por lo que los trabajadores dicen sentirse “engañados”. Las redes sociales están que arden. Numerosos trabajadores de los hospitales de Guadalajara y Villarrobledo han denunciado, tanto de forma anómina como personal, que no están dispuestos a ponerse esos supuestos trajes de protección por mucho que se ajusten a las directrices de la OMS. Se han colgado imágenes del material suministrado junto a comentarios como “que se lo pongan ellos”, “yo con eso no entro, se pongan como se pongan”, “yo me niego, que se expongan ellos”, “”que me echen si quieren pero yo no entro, parecen de coña”,y así un largo etcétera.

Imagen colgada en las redes sociales del material distribuido en los hospitales de Villarrobledo y Guadalajara//Foto: Facebook

Según ha podido saber El Hexágono de Guadalajara de fuentes de toda solvencia, el 8 de octubre, una vez confirmado el caso de la auxiliar del Carlos III, se convocó en el Hospital de Guadalajara un taller sobre el protocolo de actuación y sobre cómo utilizar de forma correcta esta equipación. Dicho taller tuvo una duración de poco más de media hora. Para cualquier aclaración o duda se les remitió a un documento colgado en la intranet del Sescam o a videos de YouTube. Talleres similares se impartieron los días 10 y 13 en los servicios de Urgencias y Medicina Interna. Esta es la formación “especializada” que se ha impartido en Guadalajara. El personal del Hospital Universitario ha pedido a la Dirección que se tomen medidas o, de lo contrario, se negarían a atender un posible caso de ébola en Guadalajara “y nos ampararía la ley porque no tenemos ni los materiales adecuados ni el adiestramiento suficiente para garantizar nuestra seguridad”, señalan las fuentes consultadas  por El Hexágono.

Es verdad que, al día siguiente de esa reunión, se recibió en el servicio de Urgencias un mono completo de nivel 4 pero, según denuncian los trabajadores, no se explicó en por qué del cambio ni se dieron pautas para su correcto uso por lo que no sirve de nada tener un traje especial si no se sabe cómo utilizarlo.

En Atención Primaria los ánimos también andan caldeados. Hubo que esperar hasta el 13 de octubre -cinco días después de que se confirmara el contagio de Teresa Romero- para llevar a cabo las charlas informativas a los supervisores, jefes de guardia y servicios de Prevención de los centros de salud, en los que además se recibieron los llamados “kits ébola” en cajas similares a las que se utilizan para empaquetar folios, e incluso en bolsas de supermercado. Todo un ejemplo de la seriedad con la que ha de tomarse este asunto.

¿Se imaginan ustedes si en estas condiciones el caso sospechoso de ébola registrado en Guadalajara hubiese resultado positivo? ¿Quién hubiera respondido de tanta improvisación? ¿También se habría culpado a los profesionales?

Fotografía tomada en uno de los talleres formativos del Hospital Universitario//Foto: Facebook

Por todo ello, la Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública de Guadalajara ha exigido plenas garantías a los responsables sanitarios, así como que se forme adecuadamente a los profesionales expuestos a tratar con casos sospechosos y confirmados por ébola (médicos, enfermeros, auxiliares, celadores y personal de las ambulancias) y que se ponga a sus disposición el material que les proteja debidamente, “por garantías de los mismos, los profesionales y de los usuarios de la sanidad”.

Más información. Y si los profesionales sanitarios están asustados, ya pueden imaginarse las dudas que se han generado entre el resto de la población, que suple la escasez de información oficial con búsquedas en internet -donde han circulado noticias falsas sobre supuestos nuevos contagios-, las noticias de los medios de comunicación -que no siempre son todo lo serias que sería exigible- y las conversaciones de calle, algo sumamente peligroso cuando se habla de una crisis sanitaria de esta magnitud.

No basta con distribuir notas de prensa y colgar casi a escondidas un insulso enlace sobre el virus en la página web de la administración correspondiente, tal y como ha hecho la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. No estamos pidiendo el baño de Fraga en Palomares a raíz de la crisis de las bombas termonucleares; ni Cañetes comiendo chuletones de vaca loca o yogures caducados; ni Echánices bebiendo agua del grifo en Hiendelaencina tras la contaminación de la red de abastecimiento por un vertido de gasoil. Estamos reclamando comparecencias serias, rigurosas y periódicas para informar sobre el ébola que tranquilicen de verdad a los ciudadanos o al menos creen la sensación de que sus responsables sanitarios se preocupan por ellos. Es necesaria una comunicación pública eficaz porque la propaganda a la que nos tienen acostumbrados no vale en casos que afectan directamente a la salud. La ocultación genera miedo y desconfianza.

No puedo acabar mi artículo sin dar un buen collejón a la televisión regional por la payasada que se marcó la pasada semana su subdirectora de informativos, Yolanda Guirado, quien presentó el programa de debate político No Nos Moverán provista de unos guantes, tocándose la cara y espetando: “¿Un simple gesto o un error? Hasta los más grandes, hasta los más valientes, cometen fallos”. Ojiplática me quedé.¿ Es que no hay nadie que ponga un poco de cordura en la TV pública de Castilla-La Mancha? Vergonzoso