El aislamiento

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Por Gloria Magro.

¿Soñarán los canarios en sus jaulas con la libertad? ¿Soñarán con los árboles más allá de sus barrotes, con elevarse sobre la brisa y resguardarse del sol en cualquier saliente de su elección? La mota sobre el río, frente mi ventana, apenas a unos metros, verde y repleta de flores silvestres y la senda junto al cauce, salvaje en este tramo del Henares, comienzan a ser un anhelo, un deseo irresistible. ¿Se sentirán así los presos en la cárcel? No hay comodidad que compense el saberse confinado. Ni serie de Netflix, libro o chateo de whatsup que nos libere de las ganas irresistibles de abrir la puerta y salir. Sigue leyendo