Donceles de mentirijilla

El sepulcro del falso doncel de Sigüenza. // Foto: Wikicommons

El sepulcro del falso doncel de Sigüenza. // Foto: Wikicommons

Por Patricia Biosca

En un relato de aventuras (ya sea en forma de película, serie o libro) muchas veces se busca algún refuerzo histórico con el fin de dar una mayor verosimilitud al relato. Con mayor o menor acierto (hay veces que la historia se retuerce tanto para que encaje con un guión que queda en triste parodia innecesaria), se impregna en el imaginario colectivo si la obra ha adquirido cierta popularidad, y obtiene credibilidad en la misma medida que la creación artística gana lustros; por ejemplo, mucha gente asume que el eterno personaje de Drácula está inspirado en la leyenda de Vlad Tepes, un sanguinario conde que empalaba a sus pobres víctimas. Y en parte sí, en parte no. Si le preguntan a alguien en Rumanía le contará que Tepes es un héroe nacional que luchó con uñas y dientes por su pueblo y que incluso plantó cara a los “stragoi” (los “chupasangre” primigenios, esos que no tenían ni melenas largas y cuidadas, ni tesoros escondidos, ni harenes de tres novias, pero se pirraban por un rechupeteo de sangre), raza que Bram Stoker otorga a su protagonista. ¡Qué caprichoso es el curso del tiempo que una sola mente puede cambiar la percepción de millones con un bonito envoltorio! Sigue leyendo