Nacer en el lado equivocado del mar…

Refugiados

“Una razón para no proteger a un niño. Dadme sólo una”, dice Gema Ibáñez, directora de Comunicación de Cruz Roja en Guadalajara y autora del artículo. // Foto: Asis Messinis

Por Gema Ibáñez Morcillo*

“No me sentaré nunca frente a un teclado sin sentir en mi espalda el peso del Código Deontológico al que juré cumplimiento”. Me pronuncié esta frase hace muchos años. En silencio y con un bolígrafo entre mis manos. Una dura promesa que sabía podría marcar mi trayectoria no sólo como periodista, sino también como persona. Veinte años después, la rompo.

Y la rompo poniendo sobre la mesa imágenes sensibles. Siento si duelen. Pero al Código Deontológico al que me sometí sólo le rasgaré por ahí. Y porque creo, tal vez con demasiada firmeza, que mostrar la foto de Aylan o la de cientos de empapados cadáveres, o la de niños refugiados a los que no protegemos, no representa en absoluto vulnerar su honor. O su intimidad. O su derecho a la Imagen. Señores… lo que hemos vulnerado es nada menos que su Derecho a la Vida, hemos destrozado cualquier ley que les amparara dentro del seno del Derecho Humanitario. Y su imagen… es la prueba.

Sigue leyendo