El cabezudo de Pepito

Por Eduardo Díaz Pérez (*).

Nos encontramos el último día de fiesta y hoy entonaremos el , pero si “Pobre de mi, pobre de mi, que la Virgen de la Antigua ha puesto el fin”, pero sin lugar a dudas, las fiestas de este año de mi querida Guadalajara han sido muy especiales para mí.
La causa ha sido la incorporación del inolvidable personaje de Pepito a la
Comparsa de Gigantes y Cabezudos de Guadalajara, cuya antigüedad se remonta al siglo XVI, cuando desfilaba en la procesión del Corpus Christi. Para los que no lo
conocían, Don José Montes, Pepito, era una persona muy querida de nuestra ciudad. Tenía una estatura pequeña pero un corazón enorme; igualmente tenia una forma de hablar muy especial y su guardapolvos permanente, le hacía inconfundible. Sigue leyendo