Festival Gigante: más confeti, por favor

Un momento del Festival Gigante: // Foto: Festival Gigante

Un momento del Festival Gigante: // Foto: Festival Gigante

Por Patricia Biosca

Es lunes “post” Festival Gigante. Las cabezas, aún embotadas por el sonido de los enormes altavoces, de los cegadores focos, de los litros de cerveza en vasos reutilizables, intentan poner en orden todas las imágenes que se sucedieron durante tres días en la pequeña Guadalajara. Esa ciudad que muchos no saben ubicar en el mapa; esa a la que llaman “manchega” y se enfada; esa en la que se supone que nunca pasa nada. Pero entonces llega algo que se cuela en los grandes titulares. El “Ruido” que cantó Despistaos el jueves y que nos hizo volver a nuestra adolescencia. Los “chinches” que nos picaron con placer por culpa de Amatria. Las “antiguas pero modernas” que se pasearon por la Fuente de la Niña -BSO a cargo de Novedades Carminha-. Ese lugar convertido en “Cualquier otra parte” que pregona Dorian. Mientras, Bunbury señala al cielo y se canta dos de Héroes del Silencio. Y, al salir, Eva Amaral pincha temazos por sorpresa. Y así es como Guadalajara se hizo Gigante. Sigue leyendo

Guadalajara: potencial gigante

El Festival Gigante 2017 congregó a 16.000 personas en las pistas de la Fuente de la Niña. // Foto: Festival Gigante

El Festival Gigante 2017 congregó a 16.000 personas en las pistas de la Fuente de la Niña. // Foto: Festival Gigante

Por Patricia Biosca

Érase una vez una ciudad que estaba harta de que le dijesen que era una aldea dormitorio de Madrid. Entre el pequeño reducto de alcarreños que formaban su sociedad, surgió un festival, que sin sonrojarse, se bautizó como Gigante, una ironía dentro de la Laponia del Sur de Europa. Apoyado en un cartel de estrellas (independientes), el concepto de transformar toda una ciudad en un escenario (con el beneplácito de sus dirigentes) y precios más atrayentes que un mercado de ganado en la Edad Media, el festival Gigante se ha convertido en un reclamo de la pequeña Guadalajara, que se refleja en los medios por algo más agradable que el trasvase Tajo-Segura o la despoblación inexorable de sus tierras.

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