Guadalajara ya no es tan Gigante

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Uno de los escenarios del festival Gigante // Foto: Festival Gigante/Alba García

Por Patricia Biosca

La noticia se extendía como la pólvora desde el viernes: el Ayuntamiento confirmaba el desencuentro con la empresa que organiza el festival Gigante y en el pleno, de soslayo y a una pregunta de Aike, soltaba la bomba: se iban de la ciudad. En ese momento, mi móvil empezó a dar señales de explosión por la proliferación de mensajes. Indignados en su mayor parte, incrédulos por otra, ávidos de información exigiendo a la presente radio patio más noticias acerca de este jarro de agua fría o enterados de la intrahistoria más allá del tuit. Todos opinábamos acerca de lo que todos coincidíamos: es algo malo para la ciudad. El fin de semana aún quedaba un hilo de esperanza porque todo fuera un órdago, un “a ver quién puede más”, un “por mis cojones Mariloli”, que finalmente se truncaba con el anuncio de la empresa a través de su página web. El Gigante se escapa definitivamente de la capital alcarreña en 2020. Guadalajara es un poco más pequeña ahora y la resaca del fin de semana se alarga más de lo esperado.  Sigue leyendo

Abascalers contra Riverers

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Las autodenominadas “abasfans” en un mitin de Vox en Vistalegre. // Foto: Twitter

Por Patricia Biosca

Hace unos años, alrededor de una década, la política era un tema de tedio, sinónimo de trajes grises, de hombres maduros con gesto serio que contaban cosas aburridas acerca de producto interior bruto e inflación y que salían todos los días en las noticias. Por aquel entonces, decir “no me interesa la política” era lo más políticamente correcto, y el bipartidismo se repartía tranquilamente cada cuatro años el poder por márgenes más o menos ajustados. Y el esquema se repetía desde la escala nacional a la local, si bien esta última a veces era interrumpida por algún partido disidente que conseguía su pequeña parcela de poder, que apenas eran migajas. Pero hete aquí que un día se rompió este “equilibrio” y surgieron nuevos partidos que en la era de las redes sociales mostraron que la política puede ser “guay”, “cool”, “trendy”. Y entonces los políticos se convirtieron en las nuevas estrellas del rock.  Sigue leyendo

“Comenting” de Ferias

Ferias y Fiestas 2018, concentración de peñas y chupinazo

Ferias y Fiestas 2018, concentración de peñas y chupinazo. // Foto: Ayuntamiento de Guadalajara

Por Patricia Biosca 

Ahora sí que sí: es el final del verano, que cantaban los del Dúo Dinámico. Terminadas las Ferias y Fiestas de Guadalajara se acaban oficialmente las vacaciones (aunque mi amiga Laura ponga la fecha antes). Ahora toca mirar hacia delante al fresquito otoño (si el cambio climático lo quiere así), a la vuelta del edredón y del pijama largo, a la rutina del curso o del trabajo, a las noches más largas y al abrigo por las mañanas… Pero ¡paren las rotativas! Antes tocará el consabido “comenting” -término acuñado en mi grupo que hace referencia a la tertulia que se produce justo después de un acontecimiento digno de admirar y comentar- de las últimas Ferias 2019, ¿no? Que para política ya tendremos el resto del año…  Sigue leyendo

Lo bueno de Taburete

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El cantante de Taburete, Willy Bárcenas. // Foto: CMM

Por Patricia Biosca

Eran las 16.30 y volvía a casa del trabajo. En la calle Francisco Aritmendi (figura del deporte español nacido en Málaga del Fresno que bien merece una entrada aparte) un sol de justicia cae sobre el asfalto, recién pintado y que da sensación de circuito de carreras. No hay nadie, ni siquiera se vislumbra una cola de algún gato de las decenas de felinos asalvajados que campan a sus anchas por el barrio. Al cruzar delante de la puerta de las pistas de la Fuente de la Niña, de repente el movimiento llama mi atención: son cuatro personas sentadas delante de los hierros de la entrada. “¿Qué hace esta gente ahí?” es la primera pregunta que cruza mi cabeza. Se trata de tres recién llegadas a la adolescencia -quizá alguna aún la mira desde el final de su infancia- y una mujer adulta. Están esperando para el concierto de Taburete.  Sigue leyendo

La “nochevieja” Gigante

Concierto de Rayden en el Festival Gigante. // Imagen: Festival Gigante

Concierto de Rayden en el Festival Gigante. // Imagen: Festival Gigante

Por Patricia Biosca

Mi amiga Laura, que es maestra, dice que el final del verano es el Festival Gigante: el último fin de semana de agosto o primeros de septiembre, a modo de nochevieja antes de empezar el nuevo curso, los ritmos del indie (aunque de independiente les quede poco, porque todo hijo de vecino se sabe alguno de sus himnos) inundan las calles de Guadalajara, con la Fuente de la Niña como base de operaciones. Tres días en los que la capital alcarreña se siente enorme, gigante incluso, no la pequeña ciudad dormitorio de Madrid que dicen que es el resto de año. Pero ojo, porque cerrar las vacaciones es un duro reto que en cualquier momento puede defraudar si no se le pone el suficiente interés, como suspender los exámenes con un 4,5. Y aquí no hay “seño” a la que suplicar una leve subida hasta el aprobado.  Sigue leyendo

Kiko Rivera y los 50 guadalajareños

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Diferentes perspectivas del concierto de Kiko Rivera el pasado sábado. Arriba, la imagen que difundió el artista en sus redes sociales; abajo, la publicada por algunos usuarios de Twitter. // Foto: Kiko Rivera / La Crónica, Instagram / Twitter

Por Patricia Biosca

Mi princesa eres tú / La que aparece en mis sueños / Linda piel morada / Que despiertas pasión”. Estos cuidados versos en los que se habla de una “chica mulata” -por si lo de “piel morada” ha despistado a alguno pensando que trataban sobre la película Rocky o de los reptilianos- son de Kiko Rivera (Breve biografía: el artista antes conocido como Paquirrín, hijo del torero Paquirri e Isabel Pantoja). Su espectáculo fue el encargado de llenar el inmenso vacío dejado por el festival “I love 90’s” -con los cabeza de cartel Chimo Bayo y Rebecca, la de “Duro de pelar”-, que canceló por misteriosos “motivos técnicos de fuerza mayor”. Y por si al cóctel base le faltaba una pizca de surrealismo, llegó un playback defectuoso, diez chavalas en el escenario intentando cantar sin saberse una balada del dj, cantante, concursante y “mi pequeño del alma” delante de un aforo casi vacío y Telecinco. Y esta historia con la que a servidora se le hace la boca agua ocurrió el pasado sábado en Guadalajara. ¿Alguien da más?

Todo comenzó hace unos meses. El Ayuntamiento presentaba el cartel “más ambicioso desde 2008” de “Música en primavera”, lo que antes se conocía como “La Semana de la Música de Guadalajara”. Cantajuegos y espectáculos familiares para niños y padres resignados; Manolo García, Los Secretos o Love of Lesbian venían a contentar a los grupos “selectos”; y OBK, Chimo y sus secuaces a los que añoraban los ritmos machacones de los noventa -principios, medios y finales, para que nadie se sintiese desplazado-. Se vendió el espectáculo “I love 90’s: Viva la fiesta” como un revival en toda regla con entidad propia.

Poco importaba que la semana siguiente se celebrase en el antiguo Palacio de Deportes de Madrid un evento del mismo corte (y mismo promotor) pero con artistas internacionales noventeros y rompepistas como los injustamente (o no) olvidados Vengaboys – “boom boom boom boom I want you in my room” está a la altura de los versos de Kiko, sin lugar a dudas- y que repitiese el inmortal Chimo Bayo y el incombustible Paco Pil. Ni tampoco que el primer fin de semana de mayo fueran fiestas en la mitad de la provincia y que Marchamalo consiguiese a la Orquesta Panorama -como meses antes lo hizo Almoguera. Respect- y Cabanillas a los Trogloditas. La cosa estaba tan segura (o no) que incluso se invirtió en anuncios en radiofórmulas en las que la palabra sale al precio del salmón: se puede, pero hay que hacer el esfuerzo.

La noticia bomba llegaba a tan solo seis días del evento: se suspendía por causas de fuerza mayor de carácter técnico, aunque no se especificaba cuáles. Aún así, el Ayuntamiento aseveraba que ya se encontraba en negociaciones para suplir este concierto con una oferta parecida. Y qué mejor que el hijo de una de las tonadilleras más laureadas de los “noventa hasta hoy” (por seguir con la coña de las radiofórmulas) y el hermano de Juan Magán -que estuvo hace apenas dos semanas en el mismo escenario aunque con mucho más éxito de público, según afirmó el Consistorio-. Todo queda en familia de artistas -no, no era un error de cartel: Víctor Magán existe y también se dedica a la industria musical y canta cosas como “Mami, no me la pongas en China / piña / guineo (que es como se dice al plátano en  República Dominicana, pero este barcelonés es muy internacional) / melón / mandarina” (solo esta canción me da para todo un post, pero me voy a moderar. Si tienen tiempo para procrastinar, no duden en escuchar sus delicadas rimas).

Y, como era de esperar -y seguramente se olieron los promotores de “I love 90’s”- poca alma fue al recinto ferial, ni aunque fuera un evento gratuito. Kiko Rivera a los platos en una carpa vacía recordaba a los momentos finales de una discoteca móvil entre semana de las ferias, muy lejos del ambiente verbenero registrado en muchos otros puntos de la provincia. Ni Paquirrí Junior (uno de ellos, porque recordemos que el torero puso su mismo nombre a dos de sus hijos) saltando entre el público, ni sentándose al borde del escenario para ponerse íntimo, ni sacando a diez chicas a cantar una balada que ninguna se sabía. Ni siquiera el playback acompañó, jugándole algunas malas pasadas en las que se escuchaba su verdadera voz de tenor.

Lo siento, mi cabeza no está al 100%”, se excusaba el artista que apenas acaba de salir de un reality, a ver si por la rama televisiva podía agarrar algo de épica sabiendo que las redes sociales mueven montañas. Y así ocurrió: al día siguiente, Telecinco se hacía eco de su concierto “fail”, dándole unos minutos de gloria, asegurando que uno de los escasos asistentes había informado a un programa de “chumeteo” de que “no cantaba del todo bien”. Con Chimo Bayo y Rebecca esto no hubiese pasado. ¿O sí?

Rosalía y “El mal querer” de Guadalajara

La cantante Rosalía en un momento del videoclip "Pienso en tu mirá". // Foto: YouTube

La cantante Rosalía en un momento del videoclip “Pienso en tu mirá”. // Imagen: YouTube

Por Patricia Biosca

Rosalía. Rosalía. Rosalía. Si dices este nombre delante del espejo… solo te verás a ti mismo, posiblemente con cara de bobo, recitando el nombre de la cantante de moda. Pero si en algún momento se te ocurre ponerlo en un buscador de internet, millones de entradas, fotos, artículos, vídeos e incluso cejas teñidas de rojo -lo juro, hagan la prueba- asolarán tu pantalla, en una pesadilla que ya la habría querido para sí Candyman. “La artista del momento”, “la Beyoncé española” y -mi favorito y casi blasfemo- “la Lola Flores del siglo XXI”, estará desde este miércoles grabando su último videoclip en Campo de Criptana (Ciudad Real). La chica catalana que mezcla flamenco y lo que ahora llaman música urbana, ataviada con chándal y tacones, que quiere parecer en la portada de su disco una Virgen moderna, ahora llega a tierras manchegas a rodearse de molinos. Como cuando de pequeños juntábamos plastilina de colores en una bola enorme solo por el gusto de ver cómo se convertía en un engendro multitono. ¡Tiembla, Lady Gaga con traje de chuletas! Sigue leyendo