El mal perder

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Reunión entre el presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y el secretario general de Podemos en la región. // Foto: Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha

Por Borja Montero

Castilla-La Mancha ha sido estos días noticia en todo el territorio nacional después de que el presidente de la Junta de Comunidades, Emiliano García Page, ofreciera a los diputados de Podemos un acuerdo para que se integraran en el Gobierno a cambio, evidentemente, de su apoyo en los restantes dos años de mandato. La trascendencia de que ha hecho que la noticia saliera de las fronteras de las cinco provincias que componen nuestra región, es la lectura en clave nacional de este acuerdo, analizando la posibilidad de que éste fuera una suerte de preludio de un acercamiento de PSOE y Podemos para desalojar al PP de La Moncloa, ya sea dentro de esta legislatura o después de unas futuras elecciones. Sin embargo, al margen de la respuesta que los militantes de ambos partidos den a las consultas planteadas desde ambos y, por tanto, de la vertebración real del pacto de gobierno para lo que resta de mandato, los análisis que se pueden hacer del hecho en sí, más fijándonos en el pasado que en el futuro, tienen también cierto interés. Sigue leyendo