Ayudas públicas, diques de contención locales (I)

Frutería Alba, Marchamalo. Iniciar un pequeño negocio en estos momentos es una apuesta arriesgada.

Por Gloria Magro.

La empresa ha enviado a sus trabajadores un detallado informe con todos los recortes aplicados para lograr el mayor ahorro posible y la mayor contención de gasto. Se trata, claro está, de asegurar su supervivencia y en cierto modo de evitar en lo posible pérdidas de capital humano, esto es, de evitar despidos, lo que en principio parece digno de encomio y admiración. Recibida la misiva, el personal respira aliviado después de meses de incertidumbre. En el mercado y en la guerra todo vale, viene a decir el comunicado, y en el contexto actual somos nosotros o ellos, en este caso sus proveedores y hasta ahora y de alguna manera, socios comerciales.

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