La participación va por barrios

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Por Álvaro Nuño.

Hasta el próximo martes, 13 de octubre, todos los vecinos de Guadalajara empadronados en la capital y mayores de 16 años, estamos llamados por quinto año consecutivo a dar nuestra opinión sobre en qué se debe gastar el Ayuntamiento una mínima parte del dinero de nuestros propios impuestos a través de los denominados “presupuestos participativos 2021“. En esta ocasión, el Ayuntamiento destinará hasta 50.000 euros para cada uno de los ocho barrios en los que ha dividido la ciudad, “relacionados con el asfaltado, las zonas verdes, los equipamientos deportivos, el mobiliario urbano, zonas infantiles y las aceras”, según explicaba la concejala de Participación Ciudadana, Sara Simón. En total serán 400.000 los euros en los que el vecino podrá dar su opinión directa del estado en que se encuentran sus calles y qué zona y partida deberían priorizarse a la hora de invertir el año que viene.

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Comunicación y participación

Patronato Cultura

Logotipo del Patronato Municipal de Cultura de Guadalajara

Por Álvaro Nuño.

Si usted, amigo lector, es miembro o directivo de alguna asociación cultural de la ciudad y está leyendo esto en estos momentos, sepa que tiene hasta las dos de la tarde para solicitar una ayuda por parte del Patronato de Cultura del Ayuntamiento. Seguramente ya lo sepa porque la convocatoria fue publicada convenientemente en el Boletín Oficial de la Provincia en fecha y hora y anunciada en el preceptivo y añejo tablón de anuncios, pero si no es así, corra, prepare la documentación correspondiente y preséntela en las oficinas de Teatro Buero Vallejo.

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La ciudad es gobernada (un poco) por todos

Por Borja Montero

El Ayuntamiento de Guadalajara trabaja ya, a través de su Concejalía de Participación Ciudadana, en el análisis de las propuestas vecinales para su inclusión en las inversiones previstas en las cuentas municipales del próximo año. Esta iniciativa, la de los Presupuestos Participativos, parece haberse consolidado ya en el calendario municipal, y también en el ciudadano, ya que, según los datos aportados por el Consistorio, un total de 1.575 personas ha participado en esta edición de la campaña de participación, apenas un 1,9 por ciento de la población capitalina pero una cifra considerable si se tienen en cuenta las dificultades que encuentra la sociedad civil guadalajareña para movilizarse y pronunciarse en estos días, irónicamente en la era de la comunicación inmediata y de la conectividad total. Sigue leyendo

Sonata de invierno

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El Ayuntamiento de Guadalajara siempre es objeto de noticia, máxime en este invierno, tan animado en lo informativo. // Foto: B. M.

Por Borja Montero

No esperen, debido al título elegido para este artículo, la narración de las vivencias amorosas, unas más censurables que otras, de un hombre de alta sociedad. Eso ya lo hizo el maestro Ramón María, gigante de la pluma, lejos del tamaño literario del plumilla que firma estas líneas. Sin embargo, juguemos a eso de contar historias, aunque se de forma más breve. Y es que este invierno, que lo es a pesar de que el mercurio nos lo niegue una y otra vez, está siendo especialmente entretenido en la provincia de Guadalajara en lo que a información fresca se refiere. Vamos con unas cuantas cosas que han pasado en los últimos días. Sigue leyendo

La otra forma

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El encierro por el campo de Torrejón del Rey siempre atrae a muchos visitantes a la localidad. // Foto: torosymastoros.blogspot.com

Por Borja Montero

La ciudadanía está acostumbrada, a pesar de que la democracia nacional no es excesivametne longeva, a que los representantes emanados de la expresión popular puedan hacer y deshacer a su antojo durante los cuatro años que dura su nombramiento y sin rendir cuentas a quienes son sus jefes de facto. Sin embargo, y a pesar de que aquello de “el gobierno del pueblo” o como quiera definirse la palabra que define el régimen en que vivimos, los vecinos no están tan habituados a que estos mismos representantes les pidan de forma directa su opinión acerca de los asuntos de su interés, sobre todo cuando éstos no habían sido abordados con claridad en las promesas y programas electorales que les llevaron hasta allí. Quizás es por ello que ha sobresaltado tanto la decisión del Ayuntamiento de Torrejón del Rey de someter a votación entre sus ciudadanos un hecho de cierta envergadura en la vida municipal: la conveniencia o no de seguir financiando con fondos públicos los gastos necesarios para la celebración de los festejos taurinos. Sigue leyendo

Soberanía popular

ayto guada

El Ayuntamiento de Guadalajara es uno de los lugares a los que los vecinos puede hacer llegar sus propuestas. // Foto: cedida

“El estado experimental debe asegurar no sólo la igualdad de oportunidades entre los distintos proyectos de institucionalidad democrática, sino unas pautas mínimas de inclusión que hagan posible una ciudadanía activa capaz de controlar, acompañar y evaluar la valía de los distintos proyectos. Estas pautas son necesarias para hacer de la inestabilidad institucional un ámbito de deliberación democrática”

(Reinventar la democracia, Boaventura de Souza Santos)

Por Borja Montero

El Ayuntamiento de Guadalajara ha puesto en marcha dos iniciativas que pretenden tener en cuenta la opinión de los ciudadanos en la gestión municipal. Aunque algo lejos de las siempre adelantadas propuestas del sociólogo que encabeza estas líneas, es una buena noticia que una administración pública, máxime el Consistorio capitalino, habitualmente reacio a contar demasiado con la voz de sus gobernados, dé la oportunidad a los vecinos de hacerle llegar negro sobre blanco cuáles creen que son los problemas más urgentes o las líneas de actuación más interesantes para la ciudad. Sigue leyendo

Un huerto en la Calle Mayor

Huerto en un solar urbano de Lavapiés, en el proyecto 'Esta es una plaza'. / Foto: TVE.

Huerto en un solar urbano de Lavapiés, en el proyecto ‘Esta es una plaza’. / Foto: TVE.

Por Rubén Madrid

Imaginen un huerto urbano en un solar de la Calle Mayor. Y en el siguiente, unos columpios. Imaginen que cualquiera de los terrenos entre edificios junto a los que pasa cada día alberga unas pistas para jugar a la petanca, o un teatrillo para marionetas, o unas mesas para reunirse a la sombra a echar una partida de mus. E imaginen tal vez un centro de arte al aire libre en cualquiera de esos terrenos en los nuevos desarrollos que ahora mismo son criaderos de maleza y de alimañas, cuando no vertederos ilegales. Imagínenlo en Guadalajara, en su barrio o en su calle, porque en otras ciudades, en sus barrios y en sus calles, sus vecinos ya pueden verlo. Sigue leyendo

¡¡¡Aprovéchese oiga!!!

Por Ana María Ruiz

Agárrense que vienen curvas. El comienzo de año ha dado el pistoletazo salida a la que promete ser una de las carreras electorales más reñidas y con mayor incertidumbre desde el inicio de la democracia. El descontento ciudadano, el auge de los nuevos partidos nacidos al calor de la crisis, la corrupción, el traslado del debate político de las tribunas de oradores a los juzgados, el paro, los recortes y un largo etcétera de graves problemas que han llevado a este país a la UVI, han elevado el nivel de cabreo de los votantes a límites insospechados, por lo que a pesar de que quedan algunos meses para las elecciones, los políticos se han enfundado el mono de faena y han puesto en marcha el carrusel de las mentiras.

A estas alturas de la película me sigue sorprendiendo que la estrategia electoral de todos los partidos siga basándose en vender gestión -muy cuestionada por los ciudadanos- y en realizar promesas y más promesas en la creencia de que somos poco menos que idiotas, por no utilizar otra palabra malsonante que se me viene a la cabeza (vamos, que nos tratan como a gilipollas). Desde que comenzó el mes de enero no hago más que escuchar a nuestros políticos que en los próximos cuatro meses van a llevar a cabo todo lo que han sido incapaces de gestionar a lo largo de una legislatura. Pongo como ejemplo más reciente el anuncio de cambios inminentes en las líneas de autobuses de Guadalajara que, hoy por hoy, es uno de los temas que más alterados tiene a los vecinos de la capital y que ha sido uno de los más grandes errores de la gestión de Antonio Román. El doctor está afectado de “mieditis” porque sabe que este asunto le va a pasar factura en las urnas. Sigue leyendo

La vitamina M

Una ilustradora, en el Infantado durante el maratón. // Foto: Dossier de prensa del maratón de Cuentos 2013.

Una ilustradora, en el Infantado durante el maratón. // Foto: Dossier de prensa del maratón de Cuentos 2013.

Por Rubén Madrid

El Maratón de Cuentos ya está a la vuelta de la esquina. Llega, como cada año, con su vitamina M, el particular reconstituyente en nuestras vidas arriacenses que nos aporta una dosis extraordinaria de fabulación y la cantidad necesaria de ilusión en sangre para recibir el verano. Porque lo que este acontecimiento ha logrado en poco más de veinte años se escapa al entendimiento por su originalidad, su participación, su  seguimiento, su beneficio para el turismo o su propia capacidad para poner patas arriba la ciudad…

Tal vez por eso llame tanto la atención la falta de apoyos, que tantas veces hemos denunciado. Que se repartan al por mayor declaraciones de interés turístico provincial sin que el maratón todavía lo tenga, que el señor consejero Marcial Marín vaya a completar su mandato –y quizás abandone el cargo: tanta paz lleve como descanso deje– sin haber contado un solo cuento en Guadalajara, que los toros y la cetrería sean bien cultural inmaterial mientras la narrativa oral pasa de largo, que Nogueroles no reserve plaza fija en primera fila durante todo el fin de semana en el Infantado… El desprecio se vuelve sobre quienes precisamente intentan observar con tanta indiferencia un evento que les sobrepasa en altura y que les sobrevivirá como concejales o como consejeros. Los verdaderos apoyos se ven después: Bris continúa acudiendo cada año a la cita.

Pero no vengo aquí a hablar únicamente del Maratón –que tendrá quien le escriba estos días en este mismo espacio–, sino de su vitamina. Y esa vitamina no es exclusiva de este evento que, sin embargo, nos la dosifica desde hace ya más de veinte años. La vitamina del Maratón, su carácter alegre y revitalizador, su capacidad para anunciarnos el solsticio con la palabra… conecta con una forma de vivir en comunidad que tiene la virtud de identificarnos plenamente con el lugar en el que vivimos porque hace de nuestro pequeño mundo un lugar mejor. Pocas veces como estos días muchos sentimos la ciudad tan acogedora y tan propia, tan habitable, como durante este fin de semana de junio.

Última sesión de Amigos del Moderno a las puertas del teatro. // Foto: R.M.

Última sesión de Amigos del Moderno a las puertas del teatro. // Foto: R.M.

Y este espíritu que premia la cooperación y que sitúa a cada vecino en su verdadero contexto, la comunidad, se descubre cada vez más en otros ambientes y en más momentos del año, con gentes dispuestas a hacer causa común, con gentes a las que les encanta “hacer la calle”. Y quisiera ver en eso un cambio de mentalidad precisamente en mitad de esta tormenta en que se nos ha convertido la crisis. Y así, frente al paso que marcan los cabestros hacia un destino tozudo, hay quienes entienden la vida en comunidad como una oportunidad única –eso es la vida– de compartir y cooperar –y eso es vivir en comunidad– con un objetivo compartido más allá de un balance de resultados. Frente a quienes elevan a los altares de la excepcionalidad política a tecnócratas de la Transición o a príncipes de ocasión están quienes devuelven al ciudadano al centro de la plaza pública, que es donde le pusieron los griegos, aunque ahora hayan dejado de ser clásicos para resultarnos arcaicos.

También en Guadalajara están quienes abren círculos en vez de cerrar filas, quienes fundan nuevas formas de pensamiento y actuación –el Rincón Lento, quién lo diría, ha cumplido ya cinco años–, quienes se ganan los aplausos a pulso en un escenario callejero (bien, siempre, por Amigos del Moderno), quienes defienden el suministro de la vacuna de la hepatitis C en esta España que ha gastado ya más de 100.000 millones de euros en rescates bancarios… y quienes ríen por no llorar al ser blanco de la pataleta de los hombres del Ibex en la tierra que les ametrallan con aquello de terroristas, violentos, antisistema y bolivarianos, precisamente contra quienes devuelven la política de las alfombras a las aceras nada más recoger al mendigo de las puertas de la que fue su casa.

El morado está de moda. La vitamina M es también la vitamina de un color morado que se ha puesto de moda, de quienes se mueven por una causa que consideran digna en vez de esperar a que venga Dios y lo vea: quienes tuitean #justiciaparaelguadalajara con humor, indignación o resignación, pero con el sentido de la responsabilidad que da sentirse llamado a defender a un equipo que es mucho más que un proyecto presidencialista; y quienes hacen política en asamblea o quienes añaden un color más a la bandera para pedir tan elemental quimera como un referéndum. También en Guadalajara, por partida triple y más que nunca, el morado está de moda.

Seguramente son muchas las causas de que esta mentalidad abierta a la cooperación y proclive a la participación eche raíces en Guadalajara, pero a buen seguro que el Maratón de Cuentos, que ha ido haciendo cantera, tiene su parte de culpa. Porque hay una generación de jóvenes que ha crecido cada mes de junio en esta ciudad compartiendo veladas en el Infantado, contando y escuchando cuentos, dibujándolos en el maratón de la ilustración, haciendo fotos, viviendo el ambiente de las calles que ellos mismos han decorado y mostrando con orgullo a los foráneos ese milagro de los prodigios que es esta cita en la que se comparte amor al arte durante 46 horas ininterrumpidas, en un evento generoso en beneficios inmateriales que les permite presumir de cooperación y de sentido colectivo. De ser alguien no sólo por cuanto tienen sino por cuanto valen al sumar entre sí.

Estos días volveremos a creernos por derecho propio que Guadalajara es el centro del universo y quien más -implicándose de lleno- y quien menos -paseando las calles o escuchando en silencio- se acercará hasta el Infantado: para recibir, pero sobre todo para aportar, su dosis de vitamina M.