La hora de Villaflores

La fachada de la casa principal, en un estado lamentable, en una imagen de hace apenas tres meses. // Foto: R.M.

La fachada de la casa principal, en un estado lamentable, en una imagen de hace apenas tres meses. // Foto: R.M.

Por Rubén Madrid

Una vez le pregunté al cronista oficial de la provincia, el historiador Antonio Herrera Casado, cuál de todos los desatinos existentes con el patrimonio arquitectónico –y mira que hay– le dolía especialmente. Pensé que podría citar el Alcázar de Guadalajara, la amenaza que pende sobre Bonaval, el cerco en Villaescusa de Palositos o el expolio a plena luz del día que hubo en el Monasterio de Óvila, o que se referiría a cualquiera de los muchos castillos que amenazan con doblar sus rodillas para siempre. Pero el doctor, que tantas dolencias ha diagnosticado a lo ancho y largo de nuestra geografía provincial, habló de Villaflores. Sigue leyendo