Un premio para avergonzarse

Por Sonsoles Fernández Day

El alcalde de Guadalajara, el socialista Alberto Rojo, ha ganado esta semana junto con la concejala de Transición Ecológica, Mª Ángeles García, y el concejal de Parques y Jardines, Jaime Sanz, el Premio Atila, otorgado por Ecologistas en Acción de Guadalajara a la peor conducta ambiental de 2021. Que te den un premio porque no se ha podido hacer peor el trabajo, no es tal premio sino un zasca, un tartazo, una bofetada. Es echarte una bronca, sacarte los colores e incluso ponerte en ridículo. Dependiendo de la dureza de cara del premiado, si es honesto, se produciría el sonrojo, arrepentimiento y propósito de enmienda. En el caso de que la poda indiscriminada, los parques de la ciudad y el abuso de herbicidas les sigan importando lo mismo hoy que ayer, entonces es un premio más que merecido. Enhorabuena, Atila.

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Para seguir dando el coñazo

Concentración en la Plaza de Santo Domingo de Guadalajara contra el proyecto de fracking Cronos. // Foto: Ecologistas en Acción.

Concentración en la Plaza de Santo Domingo de Guadalajara contra el proyecto de fracking Cronos. // Foto: Ecologistas en Acción.

Por Rubén Madrid

El columnista Alfonso Ussía, que se confiesa ecologista –siempre ha destacado por su sentido del humor–, escribió en 1992 el ‘Manual del ecologista coñazo’, un librito en el que parodiaba los excesos de cierto militante verde que lleva hasta los extremos su amor por la madre tierra. “El ecologismo coñazo es caprichoso, sesgado y, en algunas ocasiones, claramente ridículo”, ha vuelto a decir más tarde para caricaturizar un modelo de actitud que “impidedía a un ganadero extremeño instalar una valla para guardar a sus vacas porque molestaba sobremanera el libre deambular de una familia de sapos parteros”.

A veces no hay que ir tan lejos. Hace unos días Ecologistas en Acción criticaba los bombardeos de cohetes diarios que ha puesto en marcha el Ayuntamiento, asegurando algo muy lógico: que estos cohetes no sólo espantan a las palomas, sino a todo tipo de bicho viviente, incluyendo los gorriones, que están más bien de repliegue.

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