Eladio

Eladio Freijo es concejal de Deportes de Guadalajara desde 2007. En la imagen, durante las obras del Multiusos de Aguas Vivas // Foto: David Utrilla

Eladio Freijo es concejal de Deportes de Guadalajara desde 2007. En la imagen, durante las obras del Multiusos de Aguas Vivas // Foto: David Utrilla

Por Óscar Cuevas

Les voy a contar una anécdota. Correría el año 2004 (o 2003, o 2005, no estoy seguro) y yo acudía invitado -como redactor de El Decano- a cubrir una “cena de gala” que organizaba la Agrupación Alcarreña de Fútbol Sala. Ya saben, uno de esos saraos larguísimos, con menú más pretencioso de nombre que de sustancia, a celebrar en un gran salón. Estaba abarrotado. Jugadores, directivos, entrenadores, árbitros… allí se citaba todo quisque del mundillo del fútbol sala alcarreño. Y a los postres se entregaban los clásicos trofeos a los campeones de cada categoría de liga local, máximo goleador, equipo más deportivo… y también unas placas de reconocimiento. Una de ellas tenía como destinatario Eladio Freijo Muñoz, que es el actual concejal de Deportes de la capital, pero que entonces todavía no lo era, pues estaba en la oposición. Pues bien: la ovación que recibió Freijo fue atronadora. Cientos de personas de toda ideología y condición aplaudieron en pie durante 4 o 5 larguísimos minutos la trayectoria de este auténtico “GTV” del deporte local. Un hombre que comenzó su vida laboral en la extinta Lovable, pero que pronto dio el salto a la política deportiva. Y que lleva desde comienzos de los 80 gestionando actividades e instalaciones, siempre de manera muy exitosa. De aquella ovación a Freijo me queda el recuerdo de sus lágrimas -se emocionó mucho- y también la expresión de asombro del entonces alcalde, Jesús Alique, que estaba en la mesa presidencial, y miraba anonadado cómo se reconocía de modo unánime a quien ya era entonces uno de sus rivales en el ámbito político.

La enorme cantidad de eventos deportivos de relevancia que acogió Guadalajara en 2013 ha sido determinante para el galardón

La enorme cantidad de eventos deportivos de relevancia que acogió Guadalajara en 2013 ha sido determinante para el galardón

Traigo aquí esta anécdota al hilo de una noticia conocida ayer, y que tiene una enorme importancia. El CSD (el organismo nacional más importante en materia deportiva, que depende del Gobierno) ha fallado los “Premios Nacionales de Deporte 2013”. Y a Guadalajara le ha tocado uno, y gordo. De los 13 reconocimientos otorgados a las personas y entidades que se consideran más destacadas en el deporte español del pasado año, el Ayuntamiento arriacense se lleva el “Premio Consejo Superior de Deportes” por ser“la entidad local española que más se ha destacado durante el año por sus iniciativas para el fomento del deporte, sea en la promoción y organización de actividades, sea en la dotación de instalaciones deportivas”.

Alguno podrá pensar que, bueno, en fin, no deja de ser un Gobierno del PP reconociendo a un Ayuntamiento del PP, y que jamás lo haría con otro de un partido rival. Y seguro que es verdad. También dirán que el PP tratará de capitalizar políticamente el galardón. Y será lícito que lo haga. Pero, por encima de partidismos, creo que el reconocimiento es merecido. Y pienso que si hay alguien en quien personalizar el merecimiento es precisamente Eladio Freijo Muñoz.

No es esta la primera vez que hablo bien de Eladio, y no será la última. Porque lo he dicho siempre que se me ha preguntado, y lo he escrito en otras ocasiones. Además -él no me dejará mentir- se lo dije personalmente, no hará ni un mes: “Eladio, eres un concejal formidable, el mejor de los 16”. Lo hice porque lo pienso. Porque creo que es un edil excepcional. Y me da igual que sus ideas políticas sean diametralmente opuestas a las mías, o que en su día lo “colocara” Tomey en la Diputación.

Me da igual, porque una cosa es “llegar” y otra mantenerse. Y lo cierto es que Eladio lleva más de tres décadas demostrando que vale mucho cuando se pone a fomentar, organizar y gestionar deporte, y que lo hace con una solvencia y una calidad que son reconocidas dentro y fuera de nuestra provincia.

No hay federación deportiva española que no sepa quién es y qué es capaz de hacer este espigado señor de nariz prominente y palabras parcas, pero que desborda talento cuando decide emprender cualquier aventura. Y les aseguro que casi todos los deportistas con los que he hablado sobre su gestión coinciden en agradecer sus desvelos y su interés. Hay alguna excepción, claro. Pero son poquísimas.

Lejos quedan ya esos 80 en los que Freijo se puso el mundo por montera y organizó casi solito el incipiente fútbol sala guadalajareño con míticos maratones, ligas, torneos y clubes nacidos de su cabeza. Pero, a pesar del tiempo transcurrido, en su quehacer diario sigo viendo el mismo espíritu y la misma vocación de ayudar, de servir. De potenciar el deporte, y de hacerlo tomando a Guadalajara siempre por bandera.

En una época en la que vemos a diario cómo el PP gobierna demasiadas veces sólo para unos -los suyos- y de espaldas a muchos -los que no son los suyos-, una de las grandes virtudes de Freijo es que trata de huir de enfrentamientos partidistas como de la peste. Y me consta que pasa sudores fríos cuando, alguna vez, “desde arriba”, tratan de reconducir alguna de sus decisiones técnicas con criterios políticos. De hecho, sólo le recuerdo una decisión de política partidaria que pueda emborronar su trayectoria, como fue el triste episodio vivido con el nombre de la Piscina Sonia Reyes.

Les contaré ahora otra anécdota. Ya les he dicho que a Freijo lo “cazó a lazo” Tomey para meterlo en Diputación gestionando el área deportiva. Lo puso al frente del Polideportivo San José, y Eladio lo convirtió en una referencia. Y cuando, en 1999, la izquierda arrebató el control del Palacio Provincial al PP, Eladio tenía todas las papeletas para que le largaran con viento fresco. Pero entonces pasó algo que, lamentablemente, hoy se antoja imposible: La diputada de Cultura y Deportes, Ángeles Yagüe (de IU) decidió que la eficacia debía estar por encima de la política y, en un alarde de tolerancia y de ausencia de sectarismo, mantuvo a Freijo en su puesto. Porque Freijo lo valía; era el mejor. Y él devolvió la confianza con el mismo trabajo de siempre. Ahora, al fin, es el Gobierno central el que reconoce esa labor bien hecha.

Entre los grandes méritos del concejal de Deportes destaca su apuesta por hacer de Guadalara una referencia para acoger deportistas, con garantía de éxito. Freijo aprovecha a la perfección sus contactos con federaciones (es vicepresidente de la Española de Voleibol, incluso), y logra que la capital sea, con frecuencia, un hervidero de movimiento deportivo. Campeonatos nacionales e internacionales, concentraciones de selecciones, torneos… todo un vendaval de deportistas inunda la ciudad de manera frecuente, para alegría añadida de la economía local y nuestra promoción turística.

Llegando a lo concreto, nadie puede extrañarse de que el CSD reconozca al Ayuntamiento como el consistorio español que mejor trabajó por el deporte en 2013, si recordamos que ese año la capital acogió multitud de eventos. Algunos de la importancia del “Mundial B” (Copa Presidente)·de Balonmano, el Mundial Juvenil de Kárate o el Campeonato de España de Gimnasia Rítmica, entre otras grandes citas nacionales, partidos de selecciones españolas, y hasta un gran cuadrangular de baloncesto con equipos ACB. A Eladio sólo le faltó, eso sí, haber tenido aún más influencia para evitar el injusto descenso administrativo del Dépor, perpetrado también en 2013. No es exagerado decir que gracias a esta política, el deporte es quizá la actividad impulsada por el Ayuntamiento que, sin duda, más revitaliza la mermada economía local. Dos pájaros de un tiro.

Yo quiero felicitar sinceramente al Ayuntamiento, y muy específicamente a Eladio, por este galardón. Creo que no será el último reconocimiento que recibirá. De hecho, no me extrañaría que acabe en ligas mayores que la mera política municipal. No a mucho tardar.

Retrato de Felipe VI, obra de Emilio Fernández-Galiano

Retrato de Felipe VI, obra de Emilio Fernández-Galiano

La transparencia del retrato.- Una pequeña coda a cuenta del nuevo retrato de Felipe VI que preside desde hace unos días el Salón de Plenos del Ayuntamiento. Independientemente de lo que cada uno piense del rey anterior, del actual, o de la propia Monarquía, hay que reconocer que el cuadro es de una factura excepcional. Dicho queda. Pero lo que chirría es que hayan pasado cuatro días desde su “colgadura”, y que el Equipo de Gobierno siga cerrado en banda a contestar una sencilla cuestión: ¿Cuánto nos ha costado? Recordemos que el Gobierno había dotado al consistorio de una fotografía que cumplía a la perfección con esa rancia Ley que obliga a que el careto del monarca presida los plenos. Pero Román ha decidido que no es suficiente, y ha comprado un cuadro. Pues lo menos que cabe es que nos diga cuánto cuesta, para que cada quien juzgue si es dinero bien o mal gastado. Entre otras cosas, porque me ha resultado divertidísimo escuchar al autor, Emilio Fernández-Galiano, decir que con sus trazos acuosos ha querido reflejar la “transparencia” del nuevo monarca. Pues eso, transparencia, coñe, transparencia.

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