Un recorte equivocado

maraton de los cuentos

Una imagen de la edición 2016 del Maratón de los Cuentos // Foto: afgu.org

Por Álvaro Nuño.

No se me ocurre una explicación a lo que el Ayuntamiento de Guadalajara ha hecho este año con el reparto de las ayudas a las únicas tres asociaciones culturales que mantienen convenio de colaboración con el Consistorio: el Seminario de Literatura Infantil y Juvenil -cuya principal actividad es el Maratón de Cuentos, la Asociación Gentes de Guadalajara -organizadora del Tenorio Mendocino- y la Fundación Siglo Futuro, -promotora de una extensa programación cultural a lo largo de todo el año en la ciudad-. Ayer mismo conocíamos por boca de los primeros que el Patronato Municipal de Cultura ha decidido recortarles la cuantía anual en 6.000 euros, cantidad que va a repartir entre los otros dos colectivos.

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Buenos tiempos para el patrimonio

Por Borja Montero

Uno de los factores que dinamizan la vida política es, como no podía ser de otra manera, la celebración de elecciones de forma periódica. Aunque actualmente la excesiva exposición de los políticos a la opinión pública por la proliferación de medios y las redes sociales y la brevedad y escasa profundidad de muchos mensajes políticos, más consignas que discursos, para adaptarse a los formatos comunicativos existentes hacen que el mundo de lo público es una continua campaña electoral, se siguen considerando los comicios como el epítome tanto de la gestión como de la oposición, el momento de mostrar a los ciudadanos el bagaje de los realizado y las intenciones para el futuro. Esta división en periodos temporales determinados hace que, cada cierto tiempo, en concretos tres años y pico, los ciudadanos podamos beneficiarnos de la necesidad de mejorar el expediente de cara al examen de las urnas y sorprendernos así con gran cantidad de inversiones en poco tiempo. Parece que este año, en la capital, le toca al patrimonio. Sigue leyendo

La ciudad es gobernada (un poco) por todos

Por Borja Montero

El Ayuntamiento de Guadalajara trabaja ya, a través de su Concejalía de Participación Ciudadana, en el análisis de las propuestas vecinales para su inclusión en las inversiones previstas en las cuentas municipales del próximo año. Esta iniciativa, la de los Presupuestos Participativos, parece haberse consolidado ya en el calendario municipal, y también en el ciudadano, ya que, según los datos aportados por el Consistorio, un total de 1.575 personas ha participado en esta edición de la campaña de participación, apenas un 1,9 por ciento de la población capitalina pero una cifra considerable si se tienen en cuenta las dificultades que encuentra la sociedad civil guadalajareña para movilizarse y pronunciarse en estos días, irónicamente en la era de la comunicación inmediata y de la conectividad total. Sigue leyendo

Molina: cuatro años con el mismo Presupuesto

Imagen del ayuntamiento molinés en la Plaza de España donde tuvo lugar el último pleno municipal, el 26 de enero. //Foto: R.C.

Imagen del Ayuntamiento de Molina de Aragón donde tuvo lugar, en enero, el último pleno municipal en el que se prorrogó el presupuesto de 2016. //Foto: R.C.

Por Raquel Gamo

El Ayuntamiento de Molina de Aragón acordó en su último Pleno del 26 de enero prorrogar los presupuestos de 2016 para el presente año. Es una decisión legal pero no recomendable porque revela dos cosas: o bien la parálisis política para gobernar el consistorio (falta de una mayoría clara) o bien parálisis en los retos y necesidades del municipio en cuestión. Llama poderosamente la atención que la prórroga de las cuentas públicas se produzca por cuarto año consecutivo. Es decir, el anterior presupuesto del consistorio molinés, aprobado gracias al apoyo del Partido Popular, Izquierda Unida e Independientes por Molina, data de marzo de 2013.

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Trámites

 

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El Ayuntamiento de Mazuecos se ha visto envuelto en la actualidad económica y tributaria en una semana convulsa en lo que a este tema se refiere. // Foto: Perfil de Facebook Mazuecos Guadalajara 

Por Borja Montero

 

El Ministerio de Hacienda no da abasto para atender a tanta actualidad informativa en los últimos días. Sin ánimo de desdecir a mi compañera Miriam Pindado en su estupendo artículo de ayer, un departamento habitualmente tan hermético como el de las cuentas del Estado, quizás un poco menos desde que está capitaneado por el lenguaraz Cristóbal Montoro y sus más que habituales declaraciones rayanas en la indiscreción o la incorrección política, tiene estos días que recordar a los ciudadanos, como cada año, que cumplan con sus obligaciones fiscales y revisen las rentas percibidas en 2015, además de anunciarles la puesta a su disposición de medios cada vez más diversos y tecnológicos para llevar a cabo este trámite. Esta campaña que ha coincidido en el tiempo con el revuelo causado por los “Panama Papers”, que poco tienen que ver precisamente con el cumplimiento de las obligaciones tributarias que todo hijo de vecino está obligado a hacer mes a mes y que tiene su colofón final con la Campaña de la Renta de cada primavera. Con la salida a la luz de la larga lista de personajes de todo pelaje implicados en empresas y conductas financieras poco claras (que no necesariamente delictivas), Hacienda tendrá ahora que convencer a la ciudadanía, después de la inacción que protagonizó tras la revelación, similar en lo que al procedimiento de ocultación del dinero se refiere, realizada Hervé Falciani, que incluía a 130.000 presuntos evasores fiscales clientes del banco HSBC, de que pondrá todas las herramientas de que disponen los servicios de investigación y recaudación tributaria para hacer que estas empresas y cuentas opacas regularicen su situación, paguen las penalizaciones pertinentes y sus responsables pasen por los tribunales o por la ventanilla de las arcas públicas, lo que sea menester. Y esto, aunque no se lo crean, tiene su relación, algo remota, con Baides y Mazuecos, entre otros municipios de la provincia. Sigue leyendo

Unos Presupuestos para volver a la normalidad

Emiliano García-Page (PSOE) y José García Molina, de Podemos (2º por la izq.), el pasado lunes durante la presentación de los Presupuestos de Castilla-La Mancha para 2016. // Foto: JCCM

Emiliano García-Page (PSOE) y José García Molina, de Podemos (2º por la izq.), el pasado lunes durante la presentación de los Presupuestos de Castilla-La Mancha para 2016. // Foto: JCCM

Por Raquel Gamo

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, y el líder regional de Podemos, José García Molina, anunciaron juntos el pasado lunes los Presupuestos de Castilla-La Mancha para 2016. La presentación llega con retraso por la evidente necesidad que los socialistas tenían de alcanzar con la formación morada un acuerdo que, salvo sorpresas, garantiza su aprobación en las Cortes de Castilla-La Mancha. Las cuentas públicas de la región suponen una vuelta a la normalidad que precedió el Cospedalato. Básicamente, porque tienden a recuperar los niveles previos a 2011 en el gasto social, cuyos recursos aumentan un 7% (alrededor de 315 millones más que el año pasado). Este bloque se come alrededor del 70% de un presupuesto que asciende a 8.420 millones de euros, 214 más que en 2015.

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¿Esfuerzo y austeridad, o sacrificio?

Un momento del Pleno provincial en el que se aprobaron los presupuestos para 2015. // Foto: www.guadaque.com

Un momento del Pleno provincial en el que se aprobaron los presupuestos para 2015. // Foto: http://www.guadaque.com

Por Marta Perruca

Otra vez y ya debe ser la “tropecientas”. En esta ocasión, en palabras del vicepresidente provincial, Lorenzo Robisco, con motivo del Pleno de la Diputación para aprobar los presupuestos de esta casa para 2015. Un total de 60.003.974,43 machacantes, de los cuales, un tercio irá destinado a inversión en los municipios. Se trata de unos presupuestos, señaló, que se elaboran en un panorama distinto al de los tres ejercicios anteriores, porque ahora existen indicios que “hacen mirar al futuro con optimismo y esperanza” Y esto ha sido posible, dijo, gracias a las medidas que se han ido adoptando con el esfuerzo de todos y a las políticas de austeridad que ha llevado a cabo el equipo de Gobierno de la Diputación, y los gobiernos de Rajoy y Cospedal.

Al menos yo,  me siento incapaz de contar el número de veces que he escuchado un discurso similar en las últimas semanas. Cada vez que se anuncia una medida que, a priori, parece positiva, alguien pulsa el botón del Play y se escucha la misma cantina “y esta medida es posible gracias a las políticas impulsadas por el gobierno de Rajoy, de Cospedal, o de quien proceda”, por no decir que no deja de resultarme sospechoso que justo las administraciones tengan disponibilidad presupuestaria para abordar esos proyectos y medidas justo ahora que se avecinan las próximas citas electorales. Particularmente, ese discurso me crispa bastante, porque creo que tiene matices muy importantes, que cabría explicar: Si se ha logrado reducir el déficit, generar empleo y una cierta estabilidad económica –que no creo que sea para tirar cohetes-, desde mi punto de vista, no se tendría que hablar en términos de “esfuerzo” y “austeridad”, esa palabreja que sacaron de la chistera con la crisis y que a estas alturas está más que desgastada, sino de SACRIFICIO. A mí, particularmente, me parece un matiz importante.

Todos podemos entender que si alguien se encuentra endeudado hasta las cejas no se puede comprar un Ferrari, es obvio, pero parece que se nos olvida que esta situación, que ahora nos parece optimista y esperanzadora, se ha conseguido metiendo la tijera y estrangulando a las pequeñas y medianas economías a base de impuestos. No me parecen soluciones demasiado meritorias y creativas, la verdad sea dicha, y además, considero que hemos tenido que pagar un precio demasiado alto por ello: Hemos sacrificado la calidad de la Sanidad, la Educación, de otros servicios públicos y sociales y también del empleo, con una reforma laboral que ha puesto la alfombra roja a la precariedad y la inestabilidad.

No digo que estas medidas, desde mi punto de vista, erráticas, no vayan a tener o estén teniendo efectos positivos, sino que este Gobierno ha inclinado su balanza por soluciones de viejo manual y de escasa justicia social. No ha habido un salvavidas contundente para los más desfavorecidos, y sí para aquellos que más tienen y que más se llevaron al buche en épocas de bonanza.

El otro día leía en la prensa que los bancos han puesto a la venta 158.000 viviendas en sus páginas web y no puedo decir que el dato me sorprendiera, teniendo en cuenta que, según publicaba el periódico La Calle en el mes de junio, desde 2007 y sólo en Guadalajara, se han incoado 3.897 ejecuciones hipotecarias, que dieron lugar a 1.295 resoluciones de desahucio, de las cuales –hasta el mes de junio- se habían llevado a término 1.019.

A mí, estas cifras me producen escalofríos pero, sobre todo, lo que no me entra en la cabeza es que el Gobierno haya salido al rescate de la banca con la friolera de más de 88.100 millones de euros de los bolsillos de todos los españoles, de manera gratuita y sin condiciones.

Habría estado bien que ese rescate estuviera condicionado a dar marcha atrás a todos los procesos de desahucio –teniendo en cuenta que hemos sido todos los españoles los que hemos tapado los agujeros que estas hipotecas hubieran podido causar y otros muchos más- y a favorecer las líneas de crédito para proyectos empresariales de pequeñas y medianas empresas, que contribuyeran a dinamizar una maltrecha economía.

Pero ese tren ya lo vimos pasar de largo desde el andén con cara de estúpidos y a mí no me extraña nada que, al final, a los ciudadanos, se nos quede  la sensación de que, en este país, los de siempre –casta los llaman por ahí- se zampan el pastel y a los demás nos toca pagar los platos rotos.

La moción del grupo socialista y Serranía Celtibérica

Ya sé que, con toda seguridad, cuando Robisco pulsó el botón del Play para que sonara con sus propias palabras y su voz, ese manido discurso, no era consciente de que fuera la vez número 1.567, por poner una cifra, que escucho “semejante insensatez”. No le voy a culpar por ello más que a los otros supuestos 1.566, aunque dicen que la oportunidad la pintan calva y a mí me venía al pelo para poner de manifiesto mi indignación personal con la dichosa frasecilla.  Mis disculpas por adelantado, señor Robisco, porque en ese Pleno, la noticia principal fue esos más de 60 millones de euros, frente a los 56.495.330,90 que se contemplaban en el ejercicio anterior y lo que realmente creo que debería ser objeto de crítica es la actitud de la oposición con respecto a la presentación de una moción que, personalmente, considero oportunista y desleal.

La Diputación Provincial, y creo que el grupo socialista lo recordará bien, dio luz verde en el mes de junio, con el apoyo de los tres grupos políticos, a una declaración institucional para respaldar el proyecto de “Serranía Celtibérica” e integrarse en el “Consorcio Celtiberia”. Se trata de una iniciativa bien fundamentada, que lleva a sus espaldas más de un lustro de trabajo por parte de una treintena de investigadores de la Universidad de Zaragoza, capitaneados por el catedrático, Francisco Burillo. Este equipo de trabajo ha detectado un extenso territorio con 63.098 kilómetros cuadrados, comprendido en diez provincias y cinco comunidades autónomas (Castilla-La Mancha, Aragón, Castilla y León, La Rioja y Valencia) cuyas condiciones, en cuanto a despoblación, son similares a las de la zona ártica de los Países Escandinavos, con 503.566 vecinos censados y una densidad de población de 7,98 habitantes por kilómetro cuadrado, por lo que lo han denominado “La Laponia del Sur”. Toda la provincia de Guadalajara, exceptuando la capital y el Corredor del Henares, se encontraría dentro de este territorio.

El proyecto “Serranía Celtibérica” pretende, en palabras de Burillo, “la visibilización de ese territorio: Esto es que el Estado Español lo vea como una entidad de especiales circunstancias, sobre todo dentro de la Ley de Desarrollo Rural Sostenible, y que la Unión Europea reconozca sus características extremas, pues es el único territorio de gran extensión (es un 20% superior a Holanda) en el que se encuentran tres de las seis categorías para los que tiene  legisladas ayudas específicas: zona de montaña, rural remota y despoblada”.

El  proyecto Serranía Celtibérica tiene bien meditadas y maduradas unas líneas de acción para desarrollar una potente herramienta de promoción conjunta a nivel nacional e internacional, que aúne todos los elementos potencialmente turísticos y ponga en valor los productos de calidad agroalimentarios que convergen en este territorio, lo cual coincide con la trayectoria que la mayoría de estas zonas, acosadas por la despoblación, han emprendido, dentro de sus políticas de desarrollo rural.

En la hoja de ruta de este proyecto se encuentra, precisamente, la creación de una unidad de Inversión Territorial Integrada (ITI), con el propósito de llegar a tiempo a los fondos de cohesión social previstos para el periodo 2014-2020, de la que formen parte todas las provincias de esta Laponia del Sur. Las ITI son una estrategia aprobada por el Consejo de la Unión Europea en diciembre de 2013 para este periodo 2014-2020, que permite a los estados miembros combinar inversiones de varios ejes prioritarios de uno o varios programas operativos, siempre que el área propuesta tenga continuidad territorial y una población inferior a los 12,5 habitantes por kilómetro cuadrado. Por lo tanto, se puede decir que ya tenemos un territorio definido y un proyecto dispuesto que cumple con los requerimientos de la Unión Europea, por lo que considero absurdo, además de oportunista y desleal, que el grupo socialista venga a presentar una moción para que se emprenda una senda distinta a la que ya dieron su apoyo y luego manden una nota de prensa diciendo que el equipo de Gobierno de la Diputación no quiere esos fondos europeos.

Cuando las aguas andan revueltas, o remamos todos en la misma dirección o lo más probable es que el barco termine por hundirse. Ya lo he dicho en otras ocasiones, que crisis y oportunidad son las dos caras de una misma moneda y que esta situación sin precedentes debía desterrar las soluciones de viejo manual, para contemplar medidas distintas. Ya hemos dejado pasar varios trenes y pagado por ello nuestra cota de sacrificio. Esta vez deberíamos estar preparados para subirnos en los que llegarán.