Elena de la Cruz, siempre en mi recuerdo

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Fiesta de los gancheros 2015. Elena de la Cruz junto a Magdalena Valerio y Pablo Bellido.

In memoriam.

Por Magdalena Valerio.*

Hay personas que pasan de puntillas por la vida y está bien, pero hay otras que pisan fuerte y dejan huella y de la buena. Una de ellas fue Elena De la Cruz. Tuve el honor de conocerla en septiembre de 2008 y de trabajar con ella hasta el 4 de abril de 2017, ese día aciago en el que de manera totalmente inesperada la enfermedad nos la arrebató sin dejarle tregua para luchar contra ella y vencerla.

En el otoño de 2008 estaba preparando mi candidatura a la Secretaria Local del PSOE de Guadalajara y debía presentar una Ejecutiva. Necesitaba un buen equipo y estaba buscando una persona que fuese arquitecto y supiese de urbanismo. Muchas personas del sector de la educación me hablaron muy bien de Elena. Ella era entonces profesora de Diseño de Interiores y Jefa de Estudios de la Escuela de Artes de Guadalajara. Su currículum era apabullante, además era también licenciada en Bellas Artes y profesora de Educación Secundaria. Quedé con ella y le planteé el reto. Su respuesta fue que sí, pero si era para trabajar y no para perder el tiempo en reuniones estériles, tenía mucho trabajo en la Escuela y una niña muy pequeña, su adorada Daniela. Me encantó su respuesta y ahí comenzó su andadura política.

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Malditos roedores

Por David Sierra

Aguardaba en silencio. Al mediodía. Cuando hasta las aves aprovechan para dormitar y los ruidos del campo se esconden entren alguna que otra brisa. Al pie del vertedero, sin mover una ceja y con la escopetilla de balines en posición de alerta, a media cintura, esperaba la ocasión. En el momento en el que su presencia se hiciese invisible, habría lugar para comprobar su tino. Entre unas bolsas de basura rasgadas, por cuya abertura salen las mondas de unas naranjas que aún huelen a postre, aparece un pequeño hocico abigotado. Y con movimientos rápidos y precisos se descubre todo el cuerpo. Olisquea como un auténtico experto enólogo sin ser consciente de su trágico destino.

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El PSOE arranca motores

2018.01.25 PSOE

Sara Simón (segunda por la izda.) y Julio García (centro), nuevos secretarios locales del PSOE de Guadalajara y Azuqueca // Foto: Guadaqué

Por Álvaro Nuño.

Sara Simón y Julio García son desde esta semana los nuevos secretarios locales del Partido Socialista en Guadalajara capital y Azuqueca de Henares. La elección de las nuevas ejecutivas locales cierra un periodo convulso dentro del PSOE, que comenzó por la sorpresiva victoria de Pedro Sánchez como secretario federal y que partió por la mitad al partido del puño y la rosa entre sanchistas y susanistas. Pese a las constantes llamadas a la unidad por ambas partes, los dos bandos se enfrentaron de nuevo en las elecciones a la secretaria regional del PSOE, donde el presidente regional Emiliano García Page (susanista) ganó holgadamente al alcalde de Azuqueca de Henares, José Luis Blanco (sanchista) y después en las elecciones a la secretaria provincial, en las que Pablo Bellido (susanista) reculó finalmente en su promesa de no presentarse si la presidenta de Andalucía no era la nueva secretaria general -como así ocurrió- ganando por goleada a la candidata sanchista y “blanquista”, Ana Fabián, alcaldesa de Tierzo.

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Aventura hasta el cole

Por David Sierra

Las mochilas preparadas, bien abrigados hasta el cuello. Que no falten la bufanda y los guantes que el frío en Guadalajara es más frío. Ya en la calle, comienza la ruta. Son apenas doce minutos andando, aunque ellos siempre exigen tomar el vehículo. Es normal, van sentados y la calefacción, aunque tarde, siempre apaña algo el cuerpo. Pero no hay concesiones y la negativa rotunda, tras unos sollozos, les hace entrar en razón. No tienen elección. Han de lanzarse a la aventura.

Las prisas son malas compañeras, pero la campana manda y desde donde están aún no se oye. Quedan dos cuadras y, poco a poco mientras se aproximan al centro escolar el peligro se hace más evidente. Aquellos que vienen de más lejos y que, bien por distancia, bien por tiempo o bien por comodidad eligen los habitáculos de cuatro ruedas para desplazarse son los que mandan en los alrededores del colegio.

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El riesgo se huele y se palpa en el ambiente. Los pasos de cebra no cumplen su cometido porque dejan de ser atendidos. La ley del más fuerte se impone. Se ven de todo tipo, grandes todoterrenos, pequeños utilitarios, familiares e incluso alguna que otra furgoneta. En las proximidades, las disputas de siempre, entre padres apresurados y residentes particulares que ven invadidas las entradas de sus garajes a pesar de las reclamaciones, que no van a ningún puerto y caen en saco roto. Deben vivir con ello. Es lo que tiene comprarse una vivienda al lado de un centro educativo donde los escolares no residen en el barrio. Como sucedía antes.

Aquellas vías con anchura suficiente para varios carriles de dirección se convierten durante ese intervalo de entradas y salidas estudiantiles en estrechos pasillos repletos de dificultades que aprovechan las autoescuelas para probar la habilidad de sus aprendices. La doble fila no acaba nunca y se extiende a lo largo de las dimensiones del edificio escolar. Y le supera. Están en su derecho. Los intermitentes parpadean sin descanso mientras sus dueños charlan frente al portón de entrada observando a sus vástagos partir a una nueva jornada de aleccionamiento. No existe la consideración.

En esas otras calles ya de por sí ajustadas, las aceras se convierten en aparcamientos. No importa si los peatones no pueden pasar. Las carteras, los abrigos, la ropa se restriegan por la pared, dejando la huella del caminante. Cuando llueve, los paraguas chocan. Las puertas de los vehículos se abren y ralentizan la marcha de los viandantes. Hay que ser cortés y paciente. Hay que dejarles bajar para que puedan llegar también a su hora. Sin miramientos. Sin perdones. La preferencia del coche también la tiene sobre el pavimento peatonal.

Suenan bocinazos, y algún que otro insulto que se puede leer entre los labios. El rugir de los motores. Acelerones, el humo y las ansias por llegar convierten el clima en hostil. Por eso, una vez que traspasan las puertas del destino, respiran aliviados. Los niños. Ese alivio que, sin embargo, sólo consigue el conductor del autobús urbano cuando sale del embrollo. O cuando le cambian la ruta; o el turno. “Siempre la misma historia” dice. Y un vehículo subido al bordillo le impide cumplir con los horarios y le mantiene paralizado. No pasa nada. Los intermitentes mandan.

En algunos centros escolares, los más respetados, las fuerzas del orden hacen la vista gorda. O mejor, se convierten en guardianes de esa vorágine automovilística. No es cuestión de sancionar y de llamar a la grúa porque el sentido común aquí indica que hay que ser laxo. Entonces se afanan en que el jaleo esté regulado, al menos. Para actuar ya existen otros emplazamientos donde la norma ha de seguirse a rajatabla y la libreta funciona mejor que bien.

No es extraño que a tan solo unos días de cerrar el año la capital haya registrado ya casi medio centenar de atropellos con especial relevancia a que en muchos de ellos han estado involucrados niños. Desde el fallecimiento en octubre de la joven en Cuatro Caminos, atropellada por un camión justo cuando salía del instituto, la reclamación de medidas más estrictas por parte de la oposición y los anuncios de nuevos planes e inversiones concernientes a la seguridad vial y la movilidad del equipo de Gobierno –el último de 800.000 euros para el próximo año- no han dejado de sucederse. Limitar o reducir la velocidad, mejorar la visibilidad de los pasos de peatones, el cierre o vallado de pasos indebidos utilizados por los peatones o las campañas de sensibilización están ahora sobre la mesa. Más alejadas de traducirse en realidad son esas que se refieren al fomento del transporte público.

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El PSOE pide el cumplimiento del Plan de Seguridad Vial

Sin embargo, de todas ellas quizá la más importante y sobre la que menos hincapié se ha hecho es la de la implementación del camino escolar seguro que, si bien Román quiere restringir únicamente a varios centros, el PSOE considera necesario que se aplique a todos los centros escolares de la ciudad porque ahora son “incompatibles con la aglomeración de coches que todos los días se ve en los alrededores de los colegios durante las horas de entrada y salida de los alumnos” argumentaba el portavoz socialista Daniel Jiménez. No obstante, cualquier medida adoptada carecerá de validez si quienes tienen que regular la movilidad y el tráfico dentro de la ciudad responden a otro tipo de órdenes más cercanas a la permisividad con los infractores. Menos mal que llega la Navidad y, al menos, en unos días el camino al cole será seguro.

 

Primarias, ¿una solución envenenada?

Por Celia Luengo

Si miramos lo ocurrido en el PSOE durante los últimos meses, con duros enfrentamientos entre los seguidores de Susana Díaz y Pedro Sánchez, o echamos la vista atrás y analizamos la trayectoria de este partido durante los últimos 20 años, creo que no me aventuro si afirmo que nadie excepto el propio partido es responsable de su decadencia, dicho de otra forma, es el propio PSOE quien parece estar destruyéndose a sí mismo. Sigue leyendo

Sí es Sííííí

sanchez1Por David Sierra

Cuando recibí la invitación a través de whatsapp apenas dudé en decidir que iría. No sabía cómo iba a ser mi reencuentro con la política, de la que había estado prácticamente apartado más de un lustro y los nervios fueron mis compañeros de viaje en el trayecto desde la antigua cárcel hasta el Centro Municipal Integrado Eduardo Guitián, donde habían sido convocados todos los socialistas con aspiraciones de retorno.

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La Carta a los Reyes Magos de la ciudad

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Un momento de los largos discursos de Román durante el Debate sobre el Estado de la Ciudad, en los que tuvo tiempo de hacer una lista de 30 medidas a cumplir a lo largo del próximo año. // Foto: guadalajaradiario.com

Por Borja Montero

Tengo que reconocer, como advertencia a aquellos que se animen a leer estas líneas, que soy un mal elector. No es que tome decisiones equivocadas a menudo, ni muchos menos a sabiendas, o que me confunda de papeleta en los cada vez más frecuentes comicios. Me refiero a que no me gustan las habituales campañas o los manidos mensajes electorales. Los debates de fondo, ideológicos si se quiere, sobre los temas importantes me interesan más que los eslóganes o las promesas en sí, y éstas solamente me llaman la atención cuando ya se sustancian en proyectos más concretos, con cifras, planes y planos de por medio, no cuando únicamente son una enunciación, normalmente vacía, de buenas intenciones. A pesar de esta mezcla de escepticismo crítico y de intelectualismo mal entendido, todavía me da para reconocer que, después de cuatro horas de Debate sobre el Estado de la Ciudad, lo más tangible que se produjo en aquella reunión, poco acertada en la fecha y en formato, fueron las treinta propuestas que lanzó el actual alcalde, Antonio Román, y que se comprometió a llevar a cabo en el próximo año, una especie de renovación de votos para con los ciudadanos a través de un puñado de cuestiones que ya se recogían en el programa electoral, amén de otras cuantas que ya están en marcha. Sigue leyendo