Cimientos sobre cadáveres

Fosas comunes localizadas por la Administración. // Foto: Wikipedia. // Fuente: Ministerio de Justicia

Fosas comunes de la Guerra Civil y la represión franquista localizadas por la Administración. // Foto: Wikipedia. // Fuente: Ministerio de Justicia

Por Patricia Biosca

Si pones “represaliados de la Guerra Civil Española” en Google, la primera entrada te conduce directamente a la entrada en Wikipedia de “Víctimas de la Guerra Civil Española”, donde un mapa del país con cientos de puntitos de colores da la bienvenida a la narración escrita de uno de los pasajes más oscuros de su historia. Si al abrir este documento no se siente un desasosiego en el pecho, es que los medios de comunicación han hecho bien su trabajo de insensibilización ante la tragedia. En la actualidad se calcula que más de 100.000 víctimas aún están sepultadas en fosas comunes, convirtiendo España en el segundo país del mundo solo por detrás de Camboya, donde hay un mayor número de desapariciones forzosas aún sin resolver. Un estado al que se le llama del primer mundo. Una nación desarrollada, con sus ciudades cosmopolitas, sus gentes con móviles, sus trenes de alta velocidad, sus representantes a Eurovisión y sus programas del corazón. Y sus muertos en las cunetas. Spain is different, que dicen por ahí. Sigue leyendo

Las heridas abiertas

Ascensión Mendieta, retratada por Uly Martín para un reportaje publicado por El País en diciembre de 2013, a la vuelta de su viaje a Buenos Aires.

Ascensión Mendieta, retratada por Uly Martín para un reportaje publicado por El País en diciembre de 2013, tras regresar de su viaje a Buenos Aires.

Por Rubén Madrid

Ascensión Mendieta tiene casi 90 años y lleva 76 con la herida abierta. Es la hija de un sindicalista fusilado el 16 de noviembre de 1939, cuyos restos yacen en una fosa común del Cementerio de Guadalajara. La anciana se pegó hace dos años un viaje de 10.000 kilómetros hasta Argentina para prestar declaración ante una juez que investiga crímenes del franquismo y que, tras escucharla, pidió la exhumación del cadáver. Así que Ascensión Mendieta estaba ya muy cerca de rescatar por fin los huesos de su padre para ponerlos a descansar junto a los de su madre. A esto, y no a otra cosa, es a lo que algunos llaman reabrir heridas. Sigue leyendo