Bienvenidos al caos

cacerola definitiva

Por Sonsoles Fernández Day

Alarma social, confinamiento y ahora, desescalada, todo ello bañado por una buena dosis de resiliencia para pasar el trago. Andamos últimamente renovando rutinas y vocabulario. Si alguno de ustedes se encontraba en esa fase de su existencia en la que toca plantearse cambiar de hábitos, el Covid se lo ha puesto en bandeja. Aún no está claro si salió de un murciélago o de un laboratorio, pero lo que sí sabemos es que este microscópico y mortal intruso nos está dando una buena paliza y nos va a dejar tocados. Estamos viviendo la etapa de transición entre la vida previa y la posterior a la pandemia.  Por el momento, para cuando salgamos, díganle adiós a concentraciones y eventos multitudinarios de cualquier tipo. Y en los lugares públicos el aforo queda reducido a un 30% de lo que era, una reducción más que penosa. Que la economía soporte el varapalo y el cuerpo aguante el disgusto. Sigue leyendo

Balcones y ventanas

 

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Salir al balcón es una de las pocas maneras de realicionarse con el exterior. // Foto: Guillermo Mestre (heraldo.es)

Por Álvaro Nuño.

Apenas llevamos una semana enclaustrados en nuestras casas por orden gubernativa y ya estamos que nos tiramos de los pelos. La lucha contra la pandemia nos ha obligado a encerrarnos en nuestras casas y ha cambiado por completo nuestras rutinas. Ahora resulta que echamos de menos que el despertador nos levantara temprano todos los días  y ver la cara al jefe desde por la mañana, o a ese compañero de oficina que siempre contaba el último meme que había visto por ahí y del que tú no te habías ni enterado. Labores tan ingratas como bajar a por el pan, hacer la compra, tirar la basura o sacar al perro a hacer sus necesidades se han tenido que racionar entre los miembros de la unidad familiar para que todos chupemos calle por igual. Y es que a muchos se les cae la casa encima, más que por el simple hecho de estar metido en su habitación -algo habitual sobre todo entre los más jóvenes-, porque no tenemos la libertad de hacerlo cuando nos apetezca. Y ahora sí que nos apetece.

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