Ni una más, ni una menos

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“El acto ha sido muy visual y muy emocionante. En seguida en redes sociales algunos neofascistas han dicho que ya estábamos con “nuestras tontadas que no sirven para nada”. Pero sí que sirve. Hemos colocado en varios telediarios nacionales una imagen que encoge el alma”. Foto: G.M.

“Mi prima Rocío López Agredano, tenía 25 años y era una mujer llena de vida, con un futuro prometedor. Estudió Magisterio en Educación Física y era monitora de Actividad Física para la tercera edad. Era profesora en el CEAM, (Centro Especial de Asistencia al Mayor) y se estaba preparando las oposiciones de Educación Especial cuando su pareja Jairo Ortiz, de nacionalidad colombiana, le quitó la vida de una forma premeditada, muy fría, brutal y calculadora porque ella había dejado la relación y sus planes se veían truncados. Llevaban más de dos años de relación, pero Rocío vivía en la casa familiar. Los fines de semana ella iba a Valencia y ese domingo fue engañada para ir y ya no volver. Él se autolesionó diciendo que fue en defensa propia, le condenó un jurado popular por unanimidad a la pena máxima por asesinato y desde entonces está en prisión. Mi prima jamás le denunció, ni hubo evidencia de malos tratos. Mis tíos, y el resto de la familia cumplimos desde hace hoy once años, la cadena perpetua de la pena y el dolor. Sigue leyendo