La (falta de) dignidad de la fiesta

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Imagen de uno de los encierros por el campo de la provincia, en los que se da una asistencia masiva de vehículos. // Foto: PACMA

Por Borja Montero

Guadalajara es una de las provincias con una mayor afición por los festejos taurinos populares, con cientos de eventos de este tipo en decenas de localidades, tanto por sus calles como por el campo, a lo largo de toda la temporada, desde que despunta la primavera hasta bien entrado el otoño. En algunos casos, estos encierros forman parte de viejas tradiciones con muchas décadas de vigencia, mientras que otros pueblos han decidido celebrarlos para completar su programa festivo, ya que en España parece indisoluble la unión entre toro y fiestas, como si no hubiera otras alternativas de ocio. Lo que es indudable, tanto para aquellos municipios veteranos como para los advenedizos, es que poco tienen que ver sus sueltas de reses con las de antaño, y no hace falta remontarse medio siglo sino apenas un par de décadas, para comprobar cómo muchos de estos eventos, ahora regulados de forma directa y explícita por normativa de carácter autonómico, se les han ido de las manos a sus organizadores. Después de llevar a cabo una campaña de concienciación y crítica pública a algunos de los desmanes que se cometen en los encierros de diferentes localidades, el partido animalista PACMA ha presentado una denuncia administrativa ante la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha contra los ayuntamientos de Yunquera de Henares, Jadraque, Málaga del Fresno y Romancos por el incumplimiento de varios puntos del Reglamento de Festejos Taurinos Populares de Castilla-La Mancha. Sigue leyendo