Después de la tormenta (II)

Por Gloria Magro.

Lo poco gusta y lo mucho cansa y vivir sumidos en una estación de esquí las veinticuatro horas del día ha podido con toda la querencia por la nieve que pudiéramos tener en Guadalajara. Afortunadamente, después de Filomena llegó Gaetan al rescate. Una pequeña ayuda meteorológica para librarnos de una vez por todas de la nieve y del hielo. Ahora queda examinar los daños, que a priori podrían ser cuantiosos y rezar para que esta batería de tormentas sucesivas con nombre no nos traiga aún más problemas.

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