Luces encendidas

Por David Sierra

Demasiadas luces encendidas. Ventanas iluminadas en una época del año en la que ya debieran estar en la más absoluta oscuridad. Buzones incomprensiblemente vacíos y portales exentos de la suciedad propia del otoño. Hojas amontonadas después de haber sido barridas y apenas restos de barro en las calles, aunque los tractores sigan manteniendo su actividad agraria preparando la tierra entre aguacero y aguacero, aprovechando los tímidos rayos de sol. En el bar, que mantiene como puede las restricciones impuestas para combatir la pandemia, el movimiento apenas ha decaído con el fin del verano y la actividad se conserva de manera excepcional. Nadie sabe cuanto puede durar esta situación y ya ni lo cuestionan.

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