Más luces que sombras

Quique está siendo uno de los nombres propios del nuevo proyecto morado. Foto: Mariano Viejo (Luis Polo)

Quique está siendo uno de los nombres propios del nuevo proyecto morado. Foto: Mariano Viejo (Luis Polo)

Por Ana G. Hernández

El año 2013 se despide y junto él se fue el sueño de la Liga Adelante. Cautelarísimas y tribunales aparte, el Depor despertó abruptamente en Segunda División B. Lo que está claro es que el problema no es el descenso, si no las formas. Y es que, la ciudad se ha desencantado de su equipo, como es lógico, y lo que es peor, una parte amplia de la hinchada. Ése es el verdadero drama de éste aciago 2013, que será recordado por ese descenso administrativo, pero que quede claro: la categoría no es la única pérdida, aunque sí la más visible.

Un club de fútbol engloba muchísimas cosas y el Depor ha demostrado durante éste año la carencia de alguna de ellas. No hablo de temas económicos, ni administrativo, ni siquiera de la parcela técnica… Hablo de los pequeños detalles, de los sentimientos del aficionado que año tras año paga su abono para ver su equipo. Hay que cuidar al hincha, al más insignificante hincha, porque, al fin y al cabo, es el hincha el que mueve los engranajes de un club. La sangre que conecta y da vida a todos los órganos del cuerpo. La afición morada es incondicional con su club y, como todas las relaciones fructíferas, los sentimientos deben de ser recíprocos.

Por su parte, la afición del BM Guadalajara, al igual que la del Depor, vivió un año de luces y sombras y que puede desembocar en un 2014 inolvidable. Fue el BM Huesca en el último suspiro de su partido ante el Academia Octavio el que libró al antiguo Quabit de descender. Un empate a 30 goles, que permitió la salvación y el comienzo de un nuevo proyecto deportivo. Se marcharon emblemas de la historia del BM Guadalajara, además del patrocinador. Había que renacer con el morado como símbolo del nuevo proyecto. Acabada la primera vuelta con dos récords, máxima puntuación en la primera vuelta y máxima anotación propia en un partido de Asobal, el futuro puede ser brillante. Todo dependerá de que el equipo de Mateo Garralda consiga centrarse a domicilio. El precio del éxito es la regularidad.

Para acabar con los equipos de la ciudad y, a pesar de que muy pocas veces menciono el baloncesto, el CEBA Guadalajara merece unas palabras. Al igual que en balonmano, el equipo de baloncesto de la ciudad se tuvo que reinventar durante el verano y, al igual que en balonmano, con bastante acierto. Y es que, el equipo de Javi Juárez está firmando una temporada excelsa, colíderes a estas alturas igualado con el Fuenlabrada, cosas del destino. El equipo alcarreño se ha refugiado en la defensa para solo ceder dos derrotas en once partidos.

El Grupo XVIII de Tercera División nos dejó este año el sinsabor del descenso a Preferente del Marchamalo. El San Miguel fue testigo y el Azuqueca el verdugo, aunque fue el propio Marchamalo el que se sentenció a sí mismo durante tres cuartas partes de la temporada. Por su parte, el Azuqueca vivió otra vez las mieles de disputar el play-off de ascenso a Segunda B. Gran temporada de los de Miguel López, que vieron como en verano se marchaba uno de sus estandartes, Sergio Pancorbo, y una de sus referencias ofensivas, Roberto Izquierdo. Ausencias destacadas, tanto como la pérdida de ese halo de imbatibilidad que poseía el club en el San Miguel. Se conoce que la torre rojinegra se lo llevó consigo cuando marchó a jugar al Alcalá. Y es que, el comienzo de la temporada fue desastroso. A pesar de ello, los azudenses han sido capaces de sobreponerse a una situación a la que no estaban acostumbrados desde hace años.

El Brihuega cierra el año en 'play-off'. Foto: Mundosala

El Brihuega cierra el año en ‘play-off’. Foto: Mundosala

Por último, no me podía olvidar del Brihuega y del grandísimo esfuerzo que ha realizado para materializar su ascenso a Segunda División. Un tesón que está siendo recompensado por una temporada soberbia: cuarto y en puestos de play-off. Los briocenses o brihuegos, como prefieran, mantienen viva en Guadalajara la mecha del fútbol sala. Un regalo que no tiene precio para todos aquellos aficionados al fútbol de salón. Y es que, Guadalajara es tierra de fútbol sala como se demostraba cada fin de semana en el David Santamaría hace algunos añitos y el Brihuega, hoy por hoy, es nuestro emblema. Un proyecto sin ningún futuro éste verano y que, a día de hoy, está a cuatro puntos del líder.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .