Mermelada de naranjas amargas

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No hay noticias buenas estos días, el futuro se presenta apocalíptico, en clave Mad Max. Foto/EFE.

 

Por Gloria Magro. 

El proceso es lento y laborioso, mucho más de lo que yo creía cuando pregunté en casa de unos amigos si los arbolitos del patio eran naranjos de Sevilla. Y como lo eran me llevé la exigua cosecha que aún en estas fechas pendía de las ramas. Esto no tiene nada que ver con meterlo todo en la panificadora de Lidl y darle al programador. Aquí hay que entretenerse en lavar bien las naranjas, filetear la piel con delicadeza, quitar con mimo toda la parte blanca, desgajar los gajos, reservar las pepitas y luego seguir los pasos de la receta durante tres largos días. No es fácil hacer mermelada de naranjas amargas, aunque es una manera como otra cualquiera de ocupar la tarde del domingo y despejar la cabeza de todas las preocupaciones que nos atenazan. Por fin unas horas sin redes sociales, sin noticias nefastas y sin interferencias.  Sigue leyendo

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Léxico familiar alcarreño (II)

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Los paneles informativos del Museo Etnográfico de Atienza recogen multitud de vocablos ligados a usos y profesiones que han quedado hoy en día obsoletos y en desuso.

 

Cuando yo era pequeña y vivía en casa de mis padres, si mis hermanos o yo volcábamos un vaso encima del mantel o se nos caía un cuchillo, mi padre tronaba: “¡No hagáis groserías!” Si mojábamos plan en la salsa, gritaba: “¡No rebañéis los platos! ¡No hagáis mejunjes!” (…) Durante las comidas solía hablar de las personas que había visto ese día; era muy severo en sus juicios y todo el mundo le parecía estúpido. Para él, un estúpido era un tonto. “Me ha parecido un grandísimo tonto”, decía de alguien a quien acababa de conocer. Además de los tontos, estaban los “palurdos”. Para mi padre los “palurdos” eran las personas que se comportaban torpe y tímidamente… Natalia Ginzburg, Léxico Familiar. (*)

 

Por Gloria Magro.

Todas las familias, incluso las más cultas, han compartido tradicionalmente un lenguaje propio y unos códigos que se interpretan sin la menor vacilación en el ámbito doméstico. Esos códigos pueden tener el mismo significado o no tenerlo en la casa vecina, en una misma localidad o en una misma zona geográfica sin que por ello trasciendan al idioma normalizado que aparece en los diccionarios de la Lengua. Sigue leyendo

Léxico familiar alcarreño (I)

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Las palabras nos unen y crean una identidad común ligada a un territorio real o sentimental.

 

Por Gloria Magro.

Mi abuelo, Mateo Magro, (1911-2004), nos decía de pequeños que no tocásemos nada en la fragua, no nos fuésemos a llenar. Se refería claro está, a que no nos manchásemos. Aquella palabra, asociada para siempre a la infancia en el pueblo y a los sonidos de la bigornia -yunque- , las rejas -apero de labranza-, escofinas -lima- y herraduras, se quedó ahí, en el recuerdo. Reconozco que no he vuelto a usar llenar en la acepción en que la usaba mi abuelo el herrero de Jadraque. Forma parte del léxico familiar, que diría Natalia Ginzburg, de esos recuerdos que se atesoran pero que pocas veces salen a la luz. Hace algunos años en un vuelo hacia algún lugar de América, un compañero usó el mismo término con ese significado de ensuciarse. Era un chico de Soria, del Burgo de Osma y a través de aquel vocablo los dos nos sentimos por un momento conectados por un lenguaje común y una procedencia cercana de tipo social, geográfica o tal vez cultural. Sigue leyendo

Emergencia femenina, por tod@s

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Plaza de Santo Domingo, concentración con velas. Foto: L.V.P.

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Por Gloria Magro.

Elvira vive en el último piso del edificio. En la puerta del portal está aún la esquela que coloca la funeraria cuando fallece algún vecino. Pocos de ellos han acudido al sepelio. Elvira está muy entera, rejuvenecida por los kilos perdidos durante estos últimos meses de enfermedad de su marido. No se ha movido de su lado, cuenta que la agonía ha sido larga y penosa: los servicios paliativos han dejado mucho que desear y su marido ha fallecido en casa entre dolores atroces que han durado días. Los vecinos ponen cara de pena y la acompañan en el sentimiento, le dicen lo buena que ha sido con él durante estos años. Después, cuando se despiden, se les pinta en la cara un gesto de satisfacción indisimulada. Un cabrón menos. Es lo mismo que se comenta en cada piso del inmueble desde que se conoció la noticia. Sigue leyendo

Festejos peligrosos y subvencionados

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Los festejos taurinos populares se nutren de subvenciones públicas. Foto: Pako Megabass.

 

Por Gloria Magro. 

Los toros son Bien de Interés Cultural en Castilla-La Mancha desde 2011 y en Guadalajara, el alcalde, Alberto Rojo, acaba de anunciar su intención de solicitar que los encierros de la capital sean Fiesta de Interés Turístico Regional. Ya hay precedentes, otras veinte localidades de la provincia lo han obtenido con anterioridad. Y mientras, los encierros siguen cobrándose víctimas: la última, un hombre de 84 años corneado en Horche durante un encierro en las fiestas de la localidad.

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Crónicas (incívicas) de un pueblo

 

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Arcenes sembrados de desperdicios en un entorno idílico, la subida a Villanueva de Argecilla.

Por Gloria Magro.

El perro es un ejemplar magnífico de pastor alemán o tal vez de pastor alsaciano. Me acerco confiada, su dueño conversa con un paisano mientras el animal, firmemente amarrado a su lado, nos mira amigable con sus profundos ojos oscuros. El perro olisquea mi mano y en un gesto mil veces repetido, hago amago de acariciarle la cabeza. En ese momento, retrocede, lanza un ladrido y se abalanza, llevándose mi mano izquierda entre las fauces. Por un momento pienso que la he perdido. El dueño deja la conversación y lo aparta. “No le gusta que le toquen”, me dice mientras yo recupero mi extremidad que sorprendentemente está entera aunque el dedo índice muestra la marca de los dientes. “¿Estás bien, guapa?” Me ha mordido, le digo aún incrédula por lo sucedido y con el corazón a cien por hora. “Está vacunado”, me dice mientras examina los exiguos daños. Al parecer he sido una imprudente por tocarle sin preguntar antes y pese a ello he tenido mucha suerte. Y más hubiera tenido si el espléndido animal que su dueño lleva tan alegremente este verano por el pueblo porque es muy manso y no hace nada, según dice, hubiera llevado bozal. ¿Lo paseará también sin bozal cuando regrese a la ciudad? En los pueblos todo vale, o al menos eso parece. Sigue leyendo

Ladrones y mazmorras

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Es bien sabido que todos los Ladrones son albanokosovares del Este de Europa o similar… en nuestra imaginación.

Por Gloria Magro.

La semana pasada robaron en un piso de la calle Sacedón de Guadalajara. La noticia se extendió rápidamente entre los vecinos de los dos edificios, que se conocen entre sí con nombres y apellidos después de cuatro décadas de convivencia en torno al supermercado del barrio; compartir la cola del pan une mucho.  Tan solo un par de días después ya estaban rondando de piso en piso los comerciales de una conocida central de alarmas dispuestos a hacer su agosto con el miedo ajeno. Seguro que hicieron negocio y tuvieron una tarde de lo más productiva, la misma que habían tenido los ladrones unos días antes. Sigue leyendo