La pobreza y la violencia tienen rostro de mujer

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La PLATAFORMA FEMINISTA DE GUADALAJARA agradece la participación a en el acto del día 24 a todas las mujeres que acudieron y que dieron presencia a las que ya no están. Animamos a aquellas que no pudieron estar con nosotras ese día a que se unan en las convocatorias que por desgracia, se organizarán en futuras fechas. 

 

Por Plataforma Feminista de Guadalajara. (*)

Seguro que el título y el contenido de este texto hacen que pienses en situaciones concretas y fáciles de identificar en la realidad que te rodea; hasta es posible que le pongas nombre de mujer, aunque no conozcas sus apellidos…  En palabras de Luisa Kubisa el feminismo lleva tiempo utilizando la expresión feminización de
la pobreza para poner en relieve la subida estadística del empobrecimiento material de las mujeres, el empeoramiento de sus condiciones de vida y la vulneración de sus derechos fundamentales. Sigue leyendo

Acogimiento familiar, una visión técnica (I)

Esta posibilidad permite a los menores recibir los cuidados y atención que precisan, así como un modelo familiar adecuado.

 

Por Equipo de Acogimiento de Guadalajara. (*)

El Acogimiento Familiar es una figura bastante desconocida, seguramente habréis escuchado hablar de la adopción y del acogimiento de menores de diferentes procedencias en los meses de verano… pero… ¿habéis escuchado hablar sobre Acogimiento Familiar? Seguramente no. Sigue leyendo

Amar lo que hace posible las ideas

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“Hay que AMAR el propósito que nos lleva a emprender, hay que AMAR la actividad que nos lleva a la consecución de ese propósito, hay que AMAR la relación con el ecosistema que también permite lo anterior”.

Por José Luis Santamaría (*).

Tengo una ligera sospecha de cuándo se denotó en mí la necesidad de emprender, en su sentido semántico más estricto (“Empezar a hacer una cosa determinada, en especial cuando exige esfuerzo o trabajo o cuando tiene cierta importancia o envergadura”). Surgió a los quince años, cuando me sacaba algún dinerillo en los veranos trabajando como mozo en supermercados. Y nació como una auténtica necesidad, ya que me aportaba algo que consideraba fundamental, MI COHERENCIA. Que lo que pienso, siento y hago esté alienado. Tras formarme como ingeniero, desoí esa necesidad y estuve trabajando durante años “para otros”, como ejecutivo en grandes multinacionales. Y eso me pasó factura (la incoherencia es lo que tiene), hasta que decidí, hace años, no cerrar los oídos de mi consciencia a esa llamada y escucharla hasta ser capaz de desarrollar negocios e iniciativas de servicio útil para los demás (que en mi caso es lo que “alinea” mi coherencia).

Tras años como emprendedor, podría verme inclinado a dar consejos a quienes empiezan. Pero si opto por dar consejos al ámbito del emprendimiento o soy un temerario, o un mentiroso o un escritor de best-seller. Imagina que pudieran ser las tres, ninguna sería úti. Un consejo es un “dictamen” y, por la propia naturaleza del emprendimiento, dar consejos en este ámbito me parece una “temeridad”. Cada proyecto de emprendimiento es único, ya que integra o debería integrar lo que el emprendedor es y cada emprendedor es único.

Pero sí considero que puede ser útil, a quien lea esto, el percibir, y quizás asumir, aprendizajes que yo me he encontrado en mi camino. Eso que los anglosajones llaman “lecciones aprendidas”. Lo bueno o malo de este enfoque es que no tiene por qué servirle a cualquier emprendedor (aquí nunca hay certezas), pero lo que sí es seguro es que en mi caso es “real”.

Cuando mi amiga Gloria Magro me propuso escribir un artículo en el que pudiera compartir con los lectores un compendio resumido de esas lecciones aprendidas, me “abdujo” una reflexión que se convirtió automáticamente en emoción. Es algo que puedo resumir en un infinitivo, que en el día a día se convierte en gerundio. El infinitivo es “AMAR”, y el gerundio, obviamente, es… “AMANDO” (“amando me ando”).

Hay que AMAR el propósito que nos lleva a emprender, hay que AMAR la actividad que nos lleva a la consecución de ese propósito, hay que AMAR la relación con el ecosistema que también permite lo anterior, hay que AMAR las noches, los días , las fiestas que no se disfrutan, los momentos personales que te pierdes,…. Y, por encima de todo, hay que AMAR con consciencia lo que te hace ser coherente: lo que sientes, lo que piensas y lo que haces tiene que estar alineado con lo que buscas en tu emprendimiento.

Un peligro, casi endémico en nuestro ámbito, es AMAR nuestra idea o proyecto. Hacer esto nos lleva a no estar atentos a aquellas señales que nos permiten identificar las áreas de mejora, nuevos enfoques, los verdaderos retos o necesidades a resolver de nuestro clientes… que harán que nuestro proyecto tenga éxito. No hay que AMAR la idea, hay que AMAR lo que lo hace posible (la actividad, los clientes, …)

Y pensando en ese AMAR, en infinitivo, surge un acrónimo (basado en palabras en inglés, lo siento), y que aglutina lo que considero son los 4 pilares fundamentales de mi vivencia, al menos hasta ahora, como emprendedor.

El acrónimo AMAR”– los cuatro PILARES:

  1. La “primera A” (aim en inglés, PROPÓSITO en castellano). ¿PARA QUÉ emprendo? No “por qué”, si no cuál es la motivación (motivo) más profundo que me lleva a emprender. Descubrir este propósito debería ser la primera tarea de cualquier emprendedor, mucho más que la “idea”, “producto”, “servicio”,… a desarrollar con nuestra actividad o empresa. Y no es un ejercicio fácil, como casi nunca es fácil lo que es importante. Hay que ser muy “auto-inquisitivo” para no conformarnos con esos “primeros propósitos” que muchas veces no son nuestros, si no de otros. Pongamos por ejemplo que me pregunto “¿cuál es mi “para qué”?, y me auto-respondo que “el dinero”… Ya, vale,… “¿Y qué me aporta el dinero?”… “Seguridad”… “¿Y por qué es importante para mí la seguridad?”… y así hasta que la cadena de preguntas termina en una reflexión “sentida”/”emotiva”, que tiene que ver con “lo que quiero llegar a sentir cuando consiga lo que pretendo”. El propósito es “mi brújula” a lo largo de todo el proyecto de emprendimiento. Es el mecanismo que me ayuda y orienta a identificar si me alejo o me acerco a lo que buscaba cuando inicie mi proyecto de emprendimiento.
  2. La “M” (mindset en inglés, MENTALIDAD en castellano). La mentalidad es lo importante. En términos de emprendimiento la mentalidad es la disposición con la que nos enfrentamos a los retos. Ha de estar siempre enfocada al PROPÓSITO (“la primera A”), pero ha completarse con la DISPOSICIÓN con la que me enfrento a mis RETOS, teniendo en cuenta los RETOS, OBJETIVOS y NECESIDADES de mi ECOSISTEMA y cómo IMPACTO en él. Y esto hay que aprenderlo y entrenarlo. En mi caso es una actividad casi diaria que desarrollo a través del coaching.
  3. La “segunda A” (Apprentice en inglés, el “eterno” aprendiz en castellano). El eterno aprendiz, el emprendedor ha de serlo. El día que piense que ya no tiene que aprender estarán redactando su esquela. He de ser consciente de modo continuo de mis fortalezas y mis debilidades, incrementando las primeras y trabajando en un continuo aprendizaje sobre las segundas.
  4. La “R” (en este caso podría coincidir en inglés y castellano: “Responsabilidad”). En el sentido etimológico del término. He de incrementar mi habilidad para responder, y no para reaccionar. Si aprendo a responder, lo cual implica haber aplicado las tres primeras siglas de “AMAR”, estaré decidiendo y actuando teniendo en cuenta lo que me importa, lo que importa (mentalidad) y mis fortalezas y debilidades. Pero si no lo hago, si no respondo, estaré reaccionando ante las cosas que me pasan, perderé el control y la gestión y estaré abocado a que mi proyecto fracase.

En definitiva, he de AMAR mi forma de vida. Y, como en todo amor, habrá días inmensos y otros tristes. Pero, como en todo amor, siempre merecerá la pena.

 

IMG_6186.jpg(*) José Luis Santamaría (Logroño, 1973) es ingeniero, antropólogo, coach y empresario. Director ejecutivo durante casi dos décadas en multinacionales como Tecnocom, Siemmens, Steria y Microsoft, en la actualidad es coach empresarial y personal, consultor y mentor ejecutivo, aunque prefiere definirse como “un eterno aprendiz”. También es CEO en NewBeing, socio en Innova on Wars y de Arbinger Institute en España y fundador de iniciativas como “Magia con mensaje” y NB Placement. También da clases en EAE Business School, ISEMCO y en la Escuela Superior de Ingenieros en Telecomunicaciones.

Chillando al vacío

De izqda. a dcha, Nuko, con el retrato de su hermana Ana Mari, ya fallecida, su hermana Noe y su madre. // Foto: Belén Díaz (ABC)

Por Nuko Romero Chicharro (*)

El pasado 28 de diciembre de 2018 colgábamos en nuestra cuenta de Facebook un vídeo con el nombre “La Ataxia de Ana” (lo podéis ver y escuchar en YouTube) que tuvo una tremenda repercusión, llegando a numerosos medios de comunicación (televisión, radio, prensa digital y escrita) que se interesaron y nos ayudaron a dar una gran difusión a la enfermedad, la ataxia espinocerebelosa tipo 7, SCA 7, la ataxia de Ana.

El día 18 de marzo de este año, alguien desconocido para mí, la Fundación Genes Latinoamericana (Xalapa, Ver. México) compartía uno de esos reportajes de prensa colgados en nuestro muro. Inmediatamente después les enviaba un mensaje privado de gratitud por su apoyo, aquí no lo tenemos. Comenzamos a tener conversaciones periódicas que me aportaban mucha información dado que trabajaban directamente con enfermos de SCA7. Con el transcurso de los días averigüé que estaba hablando con mi queridísima amiga Ofir Martínez en representación de la Fundación, quien me prometió tener una vídeo llamada con los miembros restantes. Esa llamada llegó un par de meses después del primer contacto. Mi sorpresa fue que tras el teléfono, además de los integrantes de la fundación, se encontraban 10 enfermos que pude saludar uno por uno. Se encontraban en la Unidad Básica de Rehabilitación de Tlaltetela. Al finalizar esa llamada supe que tenía que ir a aquel lugar.

El 11 de agosto me metía en un avión rumbo Ciudad de Méjico y comenzaba una aventura.

En este viaje conocí a un doctor genetista que, junto a un/a psicólogo/a, visitaba periódicamente los hogares de los enfermos de SCA7, en su propio coche en diferentes comunidades. Hablo del Dr. César Cerecedo, que renunció a una vida más confortable en pro de esta enfermedad. Estando en el interior de estas viviendas con él conocí a esa persona cercana, apasionada, entusiasta, preocupada y sensible por todos y cada uno de los enfermos y familiares, aquel que lleva un rayo de luz en la tiniebla.

En aquellas visitas conocí a Carlos, con veinte años raspados al que la enfermedad le prohibió seguir jugando al fútbol con el que me emocioné hablando de nuestro deporte favorito; conocí a Toño, cerca de los veinte, ex jockey, ningún caballo pudo tirarle hasta que llegó la SCA7; a Rubén, joven y gracioso, al que no tiene nada que envidiar a William Levy, junto a él las risas están garantizadas; al Sr. Memo que me cautivó contándome sus viajes alrededor del mundo, a su encantadora hija Karime; a la joven Flor, que debería estar trabajando en un aula enseñando a niños y la enfermedad lo impide; a su hermano Esaú, lleno de encanto; a la callada y pensativa Andrea y su mamá Ángeles; a la preciosa Yendy (creo que 4 añitos) que robó mi corazón; a los hermanos Martín, José, Cirila y Eleodora que me prometieron decir cosas bonitas a su mamá; a D. Costo y su fortaleza; a Gallito y su sentido de humor; a Elizabeth, Inés, Laura, Hermelando, Marcial, Marcela, Gian, Laura, Martina, Luz Clarita,… todos ellos enfermos de SCA7.

También conocí a sus familiares, esos de los que nadie se acuerda, son invisibles para la sociedad pero para mí son gigantes. Leti, Vero, D. Andrés, Elvira, Martina, Clarita, Salvadora; a ese chico que pasó desapercibido para todos excepto para mí, José Jesús

La guinda del pastel de este periplo fue conocer al investigador Dr. Jonathan J. Magaña, quien en un principio me concedió una entrevista de media hora, citándonos a las 9:00 de la mañana y continuábamos hablando por los pasillos del hospital a las 16:00 horas después de haber tenido una charla súper enriquecedora y haber conocido a los miembros de su laboratorio que diariamente pelean por acercarnos una solución. Desde aquel día tiene un fan incondicional.

También fue admirable el trato recibido por el director del Centro de Readaptación e Inclusión Social de Veracruz (CRISVER), el Dr. Emilio Martínez, quien me habló como lo haría un buen tío.

Por todos, por los míos y por todo ello me comprometo a pelear hasta que las fuerzas me pongan un límite porque no hay quien más se lo merezca.

Todo esto no hubiera pasado nunca sin que a la sombra esté trabajando un equipazo de gente que se deja el alma por todas estas personas, gente fundamental en la Humanidad. Ellos componen la Fundación Genes Latinoamericana, todos ellos son únicos.

A Ofir, Mirus, Adriana, Mónica, Carlos, Lili, Carlos R., Anaid, Tanya, Cristy, Sandra, Daniel, Heidi, David grande, Zu, Denisse, Jaca, Jonathan, Roberto, César, Leticia, Carmen, Alfredo, Erick.

A todos ellos millones de gracias por luchar por los míos y por mis amigos mejicanos y os pido que continuéis en ello y hagáis lo mismo que me decían esos enfermos: “Nuko, échale ganas”

El domingo 10 de noviembre (si, ya se, día malo, día de elecciones…se me ocurren más de una persona que os pueden decir lo que es un verdaderos día malo…) viene la cúpula de la Fundación Latinoamericana de Méjico a nuestra ciudad a conocer a mi familia. Tuve el placer de desplazarme este verano a su país para conocer su trabajado ya que en España no tenemos ningún apoyo para conseguir una calidad de vida digna y una investigación para enfermos de Ataxia Espinocerebelosa tipo 7, SCA7, la Ataxia de Ana.

Necesito sorprender a esta comitiva y no veo mejor forma que estar rodeado de gente, mi gente. Me gustaría poder albergar a la mayor cantidad de personas posible para que esta información le llegue al máximo responsable de la investigación en Méjico y le de aliento para trabajar con más fuerza. Si os mando este mensaje es porque ahora sí que os necesito.

Será el domingo 10 de noviembre a las 18:00 en JUNECO, en la calle Valladolid, 2 de Guadalajara.

Si puedes decirlo a tu entorno seguiríamos sumando, todos y cada uno de vosotros seréis muy importantes.

Nuko (Fernando) Romero Chicharro es profesor en la Escuela de Hostelería y Turismo de Alcalá de Henares y fue portero de Fútbol Sala en el Asisa de Guadalajara. Cuatro de los siete miembros de su familia padecen la enfermedad Ataxia espinocerebelosa tipo 7.

El Foro Joven de Guadalajara

Foro Joven Gu.

Segunda reunión del Foro Joven de Guadalajara del 19 de octubre. // Foto: La Maraña

Por Teresa López Tomé (*)

El sábado 19 de octubre, el grupo impulsor del Foro Joven de Guadalajara, volvió a convocar el Foro Joven con una gran participación de jóvenes, entidades juveniles, entidades deportivas y culturales formadas por jóvenes, profesionales de juventud  y está vez con responsables políticos que quisieron estar presentes en el foro. La primera toma de contacto se realizó el sábado 8 de junio de este mismo año, donde se asentaron las bases y propuestas de la siguiente convocatoria del Foro Joven de la provincia de Guadalajara.  La primera convocatoria, tenía previsto alcanzar la representación de todas las comarcas de la provincia, pero se consiguió alcanzar un poco más de la mitad de participantes previstos. Veintisiete personas fueron las inscritas, un número más que suficiente, pero no cuando  más de la mitad está representado la parte central de la provincia, siendo mínima la representación de la Serranía, parte de la Alcarria y Alto Tajo.  

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Recuerdos del Postismo

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Zacarías Almoguera, Pepita Antón, Antonio Fernández Molina y José Luis Aguado. 1952

 

El Postismo era a mediados del siglo XX un movimiento artístico e intelectual de carácter marginal, según los críticos, que no llegó a erigirse en grupo. Su nombre provenía de la contracción de postsurrealismo (como puede leerse en el Segundo manifiesto, aparecido en La Estafeta Literaria (1946) firmado por Eduardo Chicharro Briones, Carlos Edmundo de Ory y Silvano Sernesi. Hacía referencia “al ismo que viene tras todos los ismos”, un movimiento que venía a ser la síntesis de todas las vanguardias literarias precedentes. Los centros de difusión del Postismo se localizaron fundamentalmente en Madrid y Ciudad Real, muchos poetas manchegos se adhirieron al movimiento. En Guadalajara, el Postismo tuvo su base de actuaciones en las tertulias literarias del extinto Bar Soria. Y también en la trastienda de una pequeña fábrica familiar de bolsos, entorno a unos hermanos que pese a su invalidez y su temprana desaparición, supieron cultivar sus facultades intelectuales y poner un foco de luz en una pequeña ciudad de provincias. Esta es su historia y su recuerdo, para que no se pierda su memoria.

 

Por Purificación Antón (*).

En aquel tiempo, mi hermana Pepita recibía en casa. No iba al Bar Soria, ni a ninguna otra parte. Ella era una intelectual, yo no. Pepita sabía francés y tocaba el piano y todos venían a verla. No salía porque estaba inválida. Teníamos una tienda -Novoplex, en la calle Benito Chávarri, número 10- y mi hermana estaba en una habitación y allí era donde se reunían. En 1952 ella tenía 22 años y yo 20. Sigue leyendo

Guadalajara Vanguardista: el Bar Soria y el Postismo (1952)

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El extinto Bar Soria acogió la vanguardia cultural de Guadalajara en los años 50 del siglo pasado. Foto/Guadalajaradiario.es

 

Por Mamen Solanas. (*)

Siempre me ha gustado el periodismo. Desde muy joven, cuando me preguntaban qué deseaba hacer cuando fuera mayor siempre respondía o pensaba para mí que periodista o escritora. En realidad, mi cabeza de entonces no distinguía entre una y otra actividad, seguramente de la misma forma en que ahora los chavales quieren ser famosos y no distinguen entre fama y ocupación, arte, pasión, formación, acción. Comparto esto porque, al fin y al cabo, en mi vida, no he parado de escribir y sí me considero escritora, pero sobre todo porque en algunos momentos, especialmente en los ligados a mis investigaciones en el ámbito universitario, también he llegado a sentirme periodista. Así vuelve a ser en esta ocasión, en la que llevo meses trabajando; año y medio incluso ha transcurrido desde que empecé a recoger información y testimonios. Sigue leyendo