Más impuestos, más peajes

Por Gustavo García

Todo contra la clase media. ¿Dónde está el dinero? Ahí, ahí; siempre a por ellos, a por los que tienen. Parece que los gobiernos lo tienen claro. En esa franja económica está el chollo para sacar adelante los presupuestos que necesitan. Qué casualidad, la fiesta siempre la acaban pagando los mismos. Y, en este caso, con varios sectores profesionales de la automoción implicados que se verán afectados. Hablamos de lo que ya se antoja más complicado de volver atrás en cuanto a cobrar a los usuarios por utilizar las autovías.

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Sí que sirve

Por Gustavo García

Pronto llegará el Día de Todos los Santos, pero en los peores momentos se siente al calor de las personas.

Dolor, pena, tristeza, añoranza. Son las palabras que mejor definen los sentimientos cuando tenemos la desgracia de perder a un ser querido. Difícil de asimilar, saber que es ley de vida, que nacemos para morir, por eso a todos nos llega, es lo que hay, nunca nos viene bien, murió sin sufrir –o, quizás no–, tenemos que seguir adelante…Son frases hechas, pero, inmensamente certeras. Cuesta volver a la normalidad cotidiana, y a unos más que a otros –según las circunstancias y personalidad de cada cual–. Todo ello, sobre todo, si quien deja este mundo es una madre, parece que el asunto se multiplica por dos, aunque aquí es complicado discernir. Lo que pasa es que ella es quien te trajo a esta vida y ahora tú la tienes que despedir para la otra.

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La que se avecina

Por Gustavo García

Incertidumbre-especulación-inflación-preocupación. Ésta es la complicada ‘serie-secuencia’ que sigue la economía global en la actualidad. A las galopantes subidas de precios que vienen experimentando en los últimos meses la electricidad, el gas o los carburantes, hay que añadir otras como las de materiales, tipo el hierro, o las propias materias primas del sector primario. La ‘serie’ se explica por el aprovechamiento que los especuladores realizan de una situación incierta de los diferentes mercados, lo que provoca una inflación generalizada y, en consecuencia, la preocupación por quien más quien menos vislumbra graves consecuencias para todos.

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Nueva normalidad o fase final

Por Gustavo García

Algunos pueblos de Guadalajara anuncian fiestas multitudinarias en estos días.

Como si de un GPS se tratase, habría que ver por dónde vamos ahora mismo. No sé si es por lo que cada día más se parece a un reino Taifas en España y, según donde vivas, tienes unas normas u otras; no sé si es porque nuestra “diligente” clase dirigente quiere guardarse las espaldas por si hubiese problemas; no sé si es porque las noticias del volcán de La Palma nos apartan del resto; o no sé si es porque mis entendederas no llegan a tanto. El caso es que no hay quién sepa en qué fase de desescalada de la pandemia o de nueva normalidad –como también lo llaman ahora– nos encontramos en estos momentos.

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La ‘Vaciada’ quiere llenar las urnas

Por Gustavo García

Algo parece que se mueve. Lo cierto es que desde fuera de Teruel no sabemos muy bien si su movimiento reivindicativo que culminó en el Parlamento español con la representación de Teruel Existe sirvió para conseguir algo más que ser noticia en los medios de comunicación nacionales.  Hay, nada más y nada menos, que 30 provincias españolas afectadas por lo que se ha dado en llamar la España Vaciada. Sus problemas son evidentes y queda muy bien la clase política cuando llegan las elecciones y no dudan en apoyar a pies juntillas todas sus reivindicaciones para igualar a su escasa población al resto de las zonas más pobladas y mejor atendidas. Luego pasa el tiempo y los pueblos vuelven a su languidez habitual de hace ya unas décadas.

Ahora se abre otro hilo de esperanza. Los colectivos que representan a este sector (160 en total) se están organizando y comienzan a tomar decisiones importantes que pueden llevarles a alcanzar grandes logros cara al futuro. Hasta un total de 70 estuvieron recientemente presentes en la III Asamblea General de la España Vaciada. La conclusión principal es que ya piensan en concurrir a las próximas citas electorales para salvaguardar los intereses de las zonas más abandonadas del país. Será la “fórmula más adecuada para trabajar por el reequilibrio territorial y luchar contra la despoblación“, apuntan. En este sentido, se basan en los artículos 138 y 139 de la Constitución, que hablan de desarrollo equilibrado y del principio de igualdad entre los españoles. Estas agrupaciones aseguran que “la vía de participación electoral está siendo reclamada por muchos ciudadanos, en muchos territorios, que sienten la necesidad de dar este paso decisivo”.

Las inclemencias meteorológicas ponen en evidencia la fragilidad de los pequeños núcleos de población.
Foto: Nacho Abascal

Tarea complicada, según se nos antoja, tal y como van las cosas en nuestro país. Y, más, después de tantos años de lucha en saco roto. Si bien, los movimientos que se atisbaron en las últimas comparecencias electorales afloran ya con mayor ímpetu. Los gérmenes estaban creados y ejemplos como el de Teruel Existe anima a estos grupos a llegar más a fondo. La idea de estar representados directamente donde se toman las decisiones, y no solamente a través de otros partidos, sino con una formación de sello propio, puede resultar interesante y no sería raro que alcanzasen los objetivos marcados de antemano, aunque ahora se vislumbren lejanos. Acertar con la vía adecuada no es sencillo. Lo que está claro es que el avance logrado con la visualización general de sus problemas ha supuesto pocos avances para estos territorios. Fue el 31 de marzo de 2019 en Madrid cuando la coordinadora de la España Vaciada se conoció un poco más con una gran manifestación. Después, ha seguido trabajando intensamente con la idea de concienciar sobre la necesidad de revertir los desequilibrios territoriales. Y, consideran que la sociedad ha aumentado su interés por estas dificultades que viven las zonas donde menos gente vive.

Ritmos distintos
En Guadalajara bien conocemos las dos velocidades diferentes de la parte del Corredor del Henares y la de las zonas despobladas de la Sierra Norte, del Señorío de Molina de Aragón o de la propia Alcarria. Aquí también las administraciones se han olvidado de los ‘menos numerosos’ –en buena medida, por puro egoísmo en la cantidad de votos a cosechar–. Algo que estiman como “un maltrato y un abandono histórico”. Estamos hablando de una provincia con 288 municipios y muchos más núcleos de población, una de las mayores en este aspecto. Ello supone que alcance zonas con una bajísima densidad de población. Allí no hay conexiones adecuadas para el uso de internet, las coberturas telefónicas no llegan a la totalidad del territorio –ni siquiera con las compañías punteras–, el transporte público casi no existe o las inversiones en infraestructuras decaen sobremanera. Y, ya si aparece alguna Filomena, no es que no llegue la fruta, la carne o el pescado, sino que algo tan básico como el pan puede estar varios días sin suministrarse. Además, hay municipios muy pequeños que gravan escandalosamente con impuestos como el IBI a quienes poseen inmuebles en sus términos, lo cual es ya el acabose –y hay ejemplos flagrantes y obscenos al respecto–. La falta de rentabilidad económica y en votos hace que esto siga como está durante años y años. Por eso, se reclaman desde trenes convencionales, como es el caso de Priego en Cuenca, hasta la vía rápida por carretera entre Alcolea del Pinar y Monreal del Campo, en Guadalajara y parte de Teruel, por poner sólo dos cercanos.

Estos colectivos son de origen muy diverso, aunque unidos por objetivos comunes y están convencidos de que la unidad de acción, junto a sus firmes convicciones, pueden conseguir el futuro que desean para el mundo rural. Hay una sintonía clara entre ellos, de ahí que la presencia institucional “va a ser la única forma de encauzar las soluciones, incluso para las pequeñas ciudades, empezando por lograr un Pacto de Estado por el reequilibrio territorial”. Y, es igualmente, evidente que uno de los principales retos de los españoles en estos tiempos es “enfrentar con rotundidad esos desequilibrios territoriales”.

En Teruel una fuerza política de estas características fue la más votada en su provincia, consiguiendo un diputado y dos senadores. Por tanto, la España Vaciada considera que “es necesario estar presentes en las instituciones para tener capacidad de influencia en las medidas políticas que nos afectan”. Bien harían otras formaciones con tener en cuenta este movimiento, pues, de seguir por los actuales derroteros, la presencia en los ámbitos de estos nuevos moradores podría dar el vuelco electoral en muchas provincias. Son pocos, pero unidos, pueden dar más de un susto a los partidos tradicionales y a los de más reciente creación.

Ciertamente, que, como bien dicen ellos, “es el momento de avanzar con decisión para empezar a resolver, de manera urgente, el grave problema de la despoblación y de los desequilibrios”. Reiteran que trabajarán para “definir la forma más adecuada de encauzar esta nueva estrategia, apostando, como siempre, por el diálogo y el consenso entre todos”. En la última toma de contacto, en la que participaron 28 de estos colectivos y plataformas, se aclaró que “deben seguir con su identidad y trabajo, siendo el cauce de participación para recoger la sensibilidad y los problemas de los habitantes de los territorios, así como para trasladar sus demandas y propuestas a las instituciones”.

Razón no les falta. Esperemos que sigan organizándose en tan loables tareas y cuenten con el apoyo general que necesitan. España no tendrá así las dos diferentes versiones de que, en una parte, por desgracia, hace gala Guadalajara.

Indignantes anónimos

Por Gustavo García

Tirar la piedra y esconder la mano. Una técnica, de las más abominables que existen. Particularmente, la repudio. Y es que, es una carga infame de cinismo y cobardía. Sale ahora esto a colación tras rescatar unos escritos anónimos que recibíamos mi familia y yo hace unos años en mi pueblo. Han aparecido rebuscando papeles antiguos, pero que ni estaban ya en nuestra memoria. Ya se sabe que “no hay mayor desprecio que no hacer aprecio” y que lo negativo se olvida antes, en general, que lo positivo que nos ocurre en la vida.

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Del todo, al limbo

Por Gustavo García

El segmento de los jóvenes ha ido completando durante el verano las dos dosis de la vacuna contra el coronavirus.

Dudas, dudas y más dudas. No nos aclaramos mucho últimamente. A veces porque tampoco nos apetece; otras, por dejadez; y otras, por puro cansancio. La pandemia de la Covid-19 ha conseguido estos y otros efectos en nuestros comportamientos. Pero, no solamente en cualquier faceta de la vida, sino ante el propio virus que no ceja de acecharnos un día sí y otro también.

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Coherencia, por favor

Por Gustavo García

Siempre existe el debate de si es más conveniente que para el beneficio de la ciudadanía los gestores y los políticos con cargos sean especialistas y buenos conocedores de las materias que se les encomiendan en su trabajo, o bien, que simplemente, aun sin saber mucho del mundillo en el que se meten, se trate de gente con coherencia a la hora de tomar las decisiones. En cualquiera de los casos, para ello es preciso apoyarse en la experiencia de los técnicos, que son quienes de verdad conocen los pros y los contras de los diferentes aspectos a los que se cotidianamente tienen que enfrentarse.

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Capacitación ante todo

Por Gustavo García

La hemeroteca nos sirve para recordar siempre que la memoria es frágil. En el caso de los dirigentes políticos –unos más que otros, también es cierto– esa sensación se acrecienta cada día más en los tiempos modernos. Ya no se trata de campañas electorales o momentos puntuales; no, ahora es una práctica habitual y lo que se dijo antes de ayer ya ha cambiado totalmente hoy, incluso se hace todo lo contrario de lo afirmado previamente. En eso hay personajes que tienen un máster con buena nota.

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Saber elegir la tarifa de la luz

Por Gustavo García

Impuestos aplicados, coste de producción de la electricidad y comercialización, más costes regulados (incentivos a las energía renovables, cogeneración y residuos, coste de redes de distribución y transporte y otros costes regulados, incluida la anualidad del déficit). En esas tres partes se dividía hasta ahora la factura que pagamos por la electricidad y de la que tanto se habla estos días.

Los usuarios no tenemos nada claro por qué pagamos tanto en el recibo de la luz y, ni siquiera, de dónde procede la energía que consumimos. Intentaremos aquí aportar algo de luz a este asunto. Si bien, ya con la terminología aplicada en las líneas iniciales, se intuye que resulta un poco farragoso. Pero, si tenemos de verdad interés, vamos a tratar de aproximarnos más a esos detalles que desconocemos y de los que recelamos a menudo. Como hacemos con las compañías de telefonía. Pues, sí. Similar.

Delante de nosotros, una factura tipo anterior al 1 de junio, en la que la mayor parte de su importe, algo menos de la mitad, se destinaba a los costes de producción y de comercialización (unos 33 euros). Casi justo la mitad de eso son impuestos (15,50 €). Y, entre ambas cifras, se sitúan los costes regulados (23,50 €). A ello hay que añadir normalmente el alquiler de los equipos (cerca de 1 euro). Para un total de unos 73 €.

Detalle de una factura tipo inmediatamente anterior al 1 de junio de 2021.

No sé si con estas explicaciones un poco más sencillas y a pie calle se puede entender mejor lo que pagamos cada mes por la electricidad que consumimos. Esto es lo que hay en una factura normal. Sin embargo, luego las variables dependen del tipo de tarifa de acceso o de la potencia contratada. Y, ¿qué pasa con las franjas horarias y cuándo es más caro o más barato el consumo de energía eléctrica?

Errores comunes
Pues, se nos ha dicho que los P1, P2 y P3, que corresponden a horas punta, llano y valle llevan distintos precios. Vamos, que es como un bien cualquiera que adquiramos en el mercado. En la que estamos analizando ahora mismo, correspondiente al mes de mayo –en este caso, no hay diferencia entre un periodo de días y otro, como a veces también nos marcan en la factura–, la potencia se paga a 0,137105 € el kW; la hora punta, a 0,178639 €/kWh y 0,118098 €/kWh, la hora valle. No está contemplada la franja del periodo intermedio de coste, o llano, porque no figuraba así en el contrato realizado en su día, anterior a toda esta vorágine actual de subida persistente y escandalosa de precios.

No obstante, también las compañías eléctricas aseguran que estas franjas horarias se pueden modificar y no es necesario pagar más si no se cuenta con esta clase de discriminación horaria, lo que algunas comercializadoras ya vienen ofreciendo y gestionando desde hace meses. Hay empresas que también ofrecen tarifa plana, que mitiga las altas y bajas por la volatilidad del mercado eléctrico y que nos puede repercutir en determinados meses de manera muy negativa en nuestra factura. Incluso, previo también a esta oleada de subida de precios generalizada, existían ofertas cuya base era precisamente esa estabilidad, aunque se mezclara con la discriminación horaria. “Pero, ¡CUIDADO! Que algunas compañías luego lo regularizan a final de año y te cobran los kilovatios que excedan de los contratados, este año a 0,30 € y el pasado, a 0,26 €. La letra pequeña habla de los contratados, no del importe total. Hay un complot de las cuatro grandes compañías eléctricas para perjudicar a las pequeñas, de las que hay más de 400”, nos explican en una correduría de luz que contrata a las empresas que mejores condiciones ofrecen para sus clientes.

Detalle de la nueva factura de la luz a partir del pasado 1 de junio, con las tres franjas horarias ya bien definidas.

Por tanto, la conclusión es que existen diferentes fórmulas. Lo que hay que hacer es pararse a ver nuestra factura y elegir el modelo que más nos interese. Que incluye y nos va bien ese tipo de discriminación horaria porque somos capaces de cumplirlo, pues adelante. Que, no es así, pues a elegir un tramo más estable con una tarifa plana o lo que las comercializadoras nos ofrezcan y mejor nos cuadre. “Hasta ahora las grandes cobraban a 0,16 € durante todo el día y resulta que, sin saber cómo, lo pueden poner a 0,13 €. ¿Cuánto estaban ganando antes si, encima, la electricidad es más cara?”, indica la misma fuente. Y, en este sentido, se recomienda al consumidor que se informe y hable con las compañías porque, según de la que se trate, pueden o no regular precios al final de año, en esas tarifas planas, sin ir más lejos. “Hay penalizaciones, aunque no consumas todo lo contratado y no te devuelven el dinero. En cambio, si te pasas de lo contratado luego pagas el kilovatio el doble. Yo tengo una clienta que ha llegado a pagar hasta 500 euros a final de año por la regularización”, matiza.

Vienen existiendo dos tipos de contratos, fijos e indexados (precio energía más ganancia de la compañía). Las novedades son que desde enero ha subido este indexado y, con los recientes cambios, existe una triple tarificación del Gobierno. A los tres parámetros que indicábamos anteriormente de la factura que conocíamos, hay que añadir el importe por Cargos del Sistema Eléctrico. Y aquí es donde viene lo de ahorrar en las madrugadas con las lavadoras o los lavavajillas. Aparecen las franjas punta (a 0,105 €/kWh), llano (a 0,021 €/kWh y valle (a 0,005). “Se trata de un recargo añadido”, apuntan desde la correduría mencionada. Y, añaden: “Los grandes lo ganarán de otro sitio, aunque ahora bajen precios”. Aseguran también que algunas compañías “todavía” no han cobrado en junio a sus clientes el precio de la energía en las facturas. E, igualmente, hay que saber que existe una nueva tarificación por más de 15.000 kW/h, lo cual, para algunos expertos en el sector, “será un golpe muy fuerte para empresas y autónomos, que no se han tenido en cuenta en todo este asunto, del que tanto se está debatiendo”. Mientras, se anuncia una rebaja temporal del 21 al 10% en el IVA de la electricidad, que viene bien a los hogares, pero que a los autónomos, por ejemplo, ya les venía desgravando.

En definitiva, las tres partes de que hablábamos en que se dividía nuestra factura, se quedan ahora en 2 + 2. Es decir, peaje de acceso a la red, precio de la energía y luego impuestos, pero, dentro de ellos, el Cargo del Sistema Eléctrico (0,10 €/kWh más a añadir a las cifras que inicialmente apuntábamos en este post). En esta parte final aparecen desde el pasado 1 de junio las nuevas franjas horarias, ya ampliamente comentadas. Y, aunque lo que más nos interesa normalmente es el bolsillo, en las propias facturas se detalla la información concreta de dónde proviene esa energía que consumimos nosotros mismos. Renovables suele liderar con el 37%, nuclear casi un 22% y ciclos combinados con gas natural, un 21,5%, como principales fuentes de energía.

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