Del ministro al alcalde

Por Gustavo García

Alberto Garzón, ministro de Consumo, estos días en la picota.

De Consumo a Sanidad. También podríamos haber comenzado así hoy. Y es que, analizando comportamientos políticos de los últimos días, llaman la atención las diferentes formas que unos cargos y otros tienen para hacer su trabajo como mejor consideran. En este caso, basta fijarse en, nada más y nada menos, que un ministro del Ejecutivo nacional y de un alcalde de uno de nuestros pueblos con mayor número de habitantes. Las responsabilidades son distintas. Las formas, aunque ninguna de las dos del todo afortunadas, por decir algo, cada uno a su estilo. Y, al final, parece que la conclusión puede ser la de siempre. No nos fijamos ni en partidos políticos ni siquiera en ideología. Lo que sirve y avala a cada cual acaba siendo la persona. La inteligencia o su manera de afrontar la vida. Eso sí, cuando hay una responsabilidad política de por medio es preciso tener algo más. Y si no se llega con esa lección aprendida al cargo, al menos hay que ir adquiriendo tablas con el paso del tiempo. En estos casos concretos las diferencias, si bien con matices, también parecen apreciables.

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Cambiar el «chip»

Por Gustavo García

La vacunación en España ha sido el gran freno al SARS COVID-2.

Y, ¿ahora qué hacemos? Nos ha llegado de repente Ómicron y nos ha roto todos los
planes de Navidad: confinamientos, familias partidas en vez de estar unidas en fechas
tan señaladas, colas y más colas en las farmacias, en los hospitales y en los centros de
salud buscando pruebas para saber si tenemos o no coronavirus. Venimos de donde
venimos y ahora esto. El cansancio pandémico se torna por momentos en desesperación
para el más pintado. Los contagios a tope, hasta el punto de que da la impresión de que
no se puede salir de casa para estar a salvo. Lo que ocurre es que ahora esta enfermedad
no es tampoco lo que era. Se le ha perdido el miedo. Se transmite más, sí (por encima de
un millón de casos en España durante el mes de diciembre). Sin embargo, no asusta.
Esa es la gran diferencia.
Lo que ocurre es que ahora sí que ya no sabemos para dónde tirar. El que más y el que
menos ya no quiere ni hacerse pruebas, toda vez pasadas casi todas las fiestas. Y es que,
vemos que “si te haces muchas al final das positivo”. Ni los propios médicos son ya tan
estrictos en determinadas decisiones. Nos dicen los virólogos que los contagios masivos
conllevan la inmunidad de grupo. Incluso, van todavía más lejos y anuncian que los
nuevos infectados, con las dos dosis de vacuna previa, serán superinmunes a este virus
en el futuro. Entonces, llega la gran pregunta: ¿Es mejor contagiarse ahora? Si la nueva
cara que tiene lo que ya no podemos llamar Covid, con las connotaciones que antes
tenía, nos afecta a la mayoría menos que un simple constipado, nos interpelamos si es
bueno y factible que ya se quede así entre nosotros y no mute más. Incluso, si lo hace,
en teoría sería más débil, como viene haciendo continuamente. Quien no se vacune, él
sabrá lo que hace. Demostrado está que estas inoculaciones proteger, protegen. Y, no en
vano, los que pueblan las UVI y suponen últimamente los casos más graves son
precisamente los no vacunados.
El virus nos ha ido sorprendiendo continuamente. Siempre por delante de nosotros.
Sin embargo, las vacunas lo han frenado. Esta mutación ya no hace pupa. Entre las
dosis de recuerdo y la totalidad de infectados acumulados últimamente en cifras récord,
estamos en un momento importante para ganarle la batalla por fin. Otra cosa es hablar,
como hemos dicho en otras ocasiones, del fin de la pandemia. Ante tanto debate sobre el
asunto, hay que recurrir al diccionario de la RAE para recordar lo que significa esta
palabra: “Enfermedad epidémica que se extiende a muchos países o que ataca a casi
todos los individuos de una localidad o región”. ¿La enfermedad sigue o se ha acabado
ya? En fin, dejemos ahí el asunto de las palabras y vamos a los hechos.
Lo que nos apuntan también ya algunos de los científicos que saben de esto es que
ahora tenemos que empezar a hablar de endemia. ¿Qué significa esto? Pues, que todo se
reducirá a casos aislados y controlados. Por tanto, vamos ya descifrando poco a poco
las conclusiones que extraemos de lo que nos van desvelando virólogos e inmunólogos.
Hay que cambiar el chip. A esto que conocíamos por Covid =que lo sigue siendo en sí=
tenemos que mirarle ya con otros ojos. Si la incubación se confirma que es de tres días,
si sus efectos son mínimos, si no serán necesarias las cuarentenas… pues, entonces, ya
estamos hablando de otra cosa.
Resolución final

Cabe buscar, en ese caso, actuaciones nuevas ante el ritmo que han cogido los
acontecimientos. Es pronto para tomar decisiones tan importantes como provocar un
contagio masivo buscando la inmunidad de rebaño al tratarse de una variante tan leve y
aprovecharse en este momento de ello, según nos aclaran también los expertos. Una
posibilidad ésta que se viene apuntando desde algunos ámbitos. “Debemos conocer más
de Ómicron”, matizan al respecto los virólogos.
Y, no terminamos con una cosa cuando ya algunas informaciones nos apuntan otras
amenazas nuevas y, claro, desconocidas. Se habla ya del surgimiento de infecciones
mixtas con una combinación de coronavirus y gripe. O incluso de la actuación de dos
variantes del virus a la vez. Veremos lo que suponen y qué significan. Mientras la
debilidad sea como la actual, no tenemos que preocuparnos. Eso sí, caso de coger más
fuerza con estos cambios, otra vez habrá que volver a las cavilaciones. Estaremos
pendientes de lo que nos van avanzando los técnicos en la materia. Pero, a ver si de una
vez por todas la inteligencia de la que hacemos gala los humanos nos sirve para mover
ficha antes que nuestro enemigo.
Por su parte, de guiarnos por los pasos de los países que han ido marcándonos las pautas
de la vacunación, después de la tercera dosis iremos a por la cuarta. Al menos, es lo
que acaba de anunciar Israel: en este caso, para mayores de 60 años y sanitarios.
Aunque, seguimos con los interrogantes. Y, en la parte antagónica, entonces, ¿nos
olvidamos ya de las mutaciones del virus en los países subdesarrollados, donde campa
a sus anchas y todavía con bajísimas cifras de vacunados?
Acaban las fiestas de manera inminente, volvemos o no a la rutina, los estudiantes a las
clases…¿o no? Ávidos estamos por ver lo nuevo que, de todo esto y de las medidas que
se adoptarán, tras el nuevo panorama que se dibuja, por parte de las autoridades
sanitarias. Igual nos sorprenden y se adelantan a lo que viene…¿o no, quién sabe?

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El ‘final’ de la pandemia

Por Gustavo García

Es nuestra ilusión. El principal deseo para el año nuevo. Lo que pasa es que el título hace honor al día que es hoy. Es cierto que los expertos nos van aportando datos y dicen muchos de ellos que tanto contagio y tan débil puede suponer el principio del fin de la Covid. No acabamos de entenderles muy bien, pero, más o menos, parece que son las principales conclusiones de esta última ola que asola por todas partes. Hablan de que al virus se le van acabando los trucos y que lo vamos arrinconando en sus mutaciones, que cada vez son más débiles y que las vacunas lo neutralizan. A ver si es verdad porque estamos hartos de tantos vaivenes. Lo que pasa es que, aun ganando esta batalla, que no es poco, hay otra que está también en las manos del ser humano y que viene empeñándose en dejarse perder. Nos referimos al funcionamiento del sistema sanitario.

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Ya lloverá más

Por Gustavo García

Las crecidas del Ebro son espectaculares. – Foto: Eldiario.es

Que somos un país de contrastes, es evidente. Tenemos una región –Murcia– que cuenta con una impresionante huerta, envidia de medio planeta. El problema es que no posee una infraestructura como para sacar adelante los riegos con agua dulce. Ello implica la solidaridad de otras zonas –con o sin compensaciones– que, sacrifican su desarrollo por enviar un chorro constante del líquido elemento hacia el Levante. Ahí entran Guadalajara y Cuenca. Los embalses de cabecera del Tajo, Entrepeñas y Buendía, suministran como pueden a los sedientos campos murcianos. Eso, cuando y como pueden; que no siempre es así. A veces otras instancias y la propia presión de los agricultores murcianos se empeñan en trasvasar agua que no hay de origen. En cambio, llega la primavera y, este año, incluso antes de la entrada del invierno, y en la vertiente cantábrica, riojana y aragonesa otro río, el Ebro, se desborda y anega cuanto se encuentra a su paso. Pero, el agua se desperdicia.

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Dos años menos de vida

Por Gustavo García

Esperanza de vida en España por provincias en 2020 (Fuente INE)

Dentro del país de la Unión Europea con mayor esperanza de vida, Guadalajara se situaba antes de la pandemia en los puestos de cabeza de las listas provinciales. Pero, el primer año ya perdió más de dos de vida media. Así lo confirman los datos del último informe de Eurostat y que refleja también el Instituto Nacional de Estadística (INE).  Tal indicador se emplea para “realizar comparaciones sobre la incidencia de la mortalidad en distintas poblaciones”, siempre teniendo en cuenta las condiciones de salud y el propio nivel de desarrollo de las zonas examinadas.

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Ecología urbana

Por Gustavo García

Varios vecinos de ‘Aguas Vivas’ dan vida y cuidan el bosque urbano.

Al margen de las evidentes variaciones del clima y sus consecuencias, en el último medio siglo venimos acostumbrándonos mayoritariamente a la vida en las ciudades. En España el éxodo rural se produjo entre los años 1960-70, de manera principal. La vida del campo dejaba paso así a la industria, con la proliferación de grandes y medianas urbes, a costa de la creciente despoblación rural, que todavía continúa a pasos agigantados. Eso, pese a los tibios intentos que se vienen anunciando en los últimos años por revitalizar los pueblos.

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Vuelven las ‘Ferias’ al centro

Por Gustavo García

El público ha respondido el primer fin de semana de Navilandia.

Sorpresa. Esa es la palabra que mejor define lo que nos hemos encontrado en el centro de Guadalajara desde el pasado viernes, día 26. Y, como el 9 de enero es domingo, pues, son 45 días de alumbrado navideño, de juegos, de pasacalles, de atracciones, de chiringuitos y zonas de comida, de puestos… Es cierto que nos lo habían anunciado desde el Ayuntamiento ya en el mes de octubre, pero, esto de la pandemia nos ha vuelto un poco raros. Extraño parece todo. Si cada vez más se adelanta la Navidad por los intereses comerciales, con Black Friday y otros inventos, ahora los parques temáticos nos llegan en noviembre, donde antes no se podían celebrar la Ferias de la ciudad por los inconvenientes de montajes, infraestructuras, desplazamientos de vehículos, molestias para los vecinos, etc., etc., ahora resulta que, no son sólo 10 días de fiestas, no; es nada más y nada menos que un mes y medio.

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Comprar ‘on line’ con seguridad

Por Gustavo García

Se acercan ya el Black Friday y las compras navideñas. Fechas en las que muchos quieren hacer su ‘agosto’, y no precisamente de la manera más ética posible. El que más y el que menos tira de tarjeta de crédito y de Internet para adquirir los productos que precisa. Es indudable, que cada día nos hallamos más atrapados por la tecnología y rodeados de ciberdelincuentes, que se valen de la todavía falta de preparación que en general tenemos de todo cuanto nos ofrece la era digital.

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Más voluntad que dinero

Imagen del encuentro poético del pasado fin de semana en Campillo de Ranas

Por Gustavo García

Sí, es un tema recurrente, pero necesario. Nunca nos cansaremos de reivindicar las bonanzas que posee la España Vaciada, por mucho que se insista. Y es que, son sobre todo los políticos –que, al fin a la postre, tienen que tomar las decisiones que rigen nuestros destinos– quienes se llenan la boca, principalmente en época electoral, de medidas que se van a adoptar, apoyos indiscriminadamente a los pequeños pueblos sin gente y milongas similares. Lo cierto es que llega la hora de la verdad y nada de nada. Vemos a diario la realidad de esta parte del país sin servicios adecuados, sin medios como en otras zonas, sin votos suficientes como para tenerlos en cuenta y, claro, sin población, que es la clave.

Pues, es verdad. Y, se comprueba a simple vista. Sólo hay que darse una vuelta por uno de los muchos pueblos de Guadalajara, que padecen esta lacra desde hace ya varias décadas. Esta España Olvidada no levanta cabeza. Pasa el tiempo y las promesas quedan en agua de borrajas. No todo, también es cierto. Alguna medida tímida sí que se toma, por ejemplo, en Castilla-La Mancha, como algunas fiscales, anunciadas días atrás por el presidente regional, Emiliano García-Page. Es poco, sí. Pero, algo es algo. Eso sí, se dice que algo se mueve, aunque una mínima parte de lo que se debe. ¿De verdad nos tenemos que creer que hay interés por fomentar estas zonas olvidadas? No parece que nadie se desviva como para pensar lo contrario.

Ya decíamos en otro post previo que, si bien son pocos votos, el hecho de que este mal aqueje a varias comunidades autónomas puede sumar suficiente como para dar un buen susto electoral a algunos partidos que se las prometan muy felices, contando con sufragios que lo mismo luego no les llegan. La gente de estas poblaciones está harta de falsas y reiteradas promesas. El movimiento es mínimo. Y el tiempo pasa, pero todo sigue igual…o peor. Cada vez hay menos gente en los pueblos y la renovación no llega. Pero, ¡cómo va a llegar! Si las carencias son constantes y hay que tener mucha fuerza de voluntad o tener un gran deseo de querer huir de las multitudes y similares como para quedarse habitualmente ‘aislado’ en la España Olvidada.

El toro por los cuernos

Con este panorama toma especial relevancia la idea de que en cada sitio se coja el toro por los cuernos y se organicen por su cuenta, incluso iniciativas tan sorprendentes para estas zonas como puede ser un encuentro de poesía. Recuerda a los tiempos en que presidentes como José Bono, mientras elogiaban a los ediles que en sus visitas les pedían inversiones para sus ayuntamientos, diciéndoles que tenían que ser ‘pedigüeños’, a su vez también se les animaba a que se ganasen las subvenciones y ellos supieran hacer propuestas interesantes para el bienestar de sus propios vecinos, o bien, que aportasen, técnica o económicamente, lo que buenamente estuviese en su mano. Es decir, que hay que trabajarse las ayudas y no estar sólo a la sopa boba y a verlas venir

 Por eso, en este caso, si los apoyos o las innumerables promesas no acaban de llegar nunca a los pueblecitos de nuestro entorno tiene aún mayor relevancia que ellos mismos tiren del carro y realicen iniciativas del tipo de la llevada a cabo el pasado fin de semana en Campillo de Ranas. Eso se llama en el lenguaje llano, “tener un par”. Precisamente, esta localidad destaca, entre otras veleidades, por ser uno de los mejores ejemplos de la ‘Arquitectura Negra’ de la provincia de Guadalajara. Y ya, si encima se es capaz de reunir a poetas de nivel en ese entorno miel sobre hojuelas. Sin estar allí, nos podemos imaginar el ambiente bucólico e idílico que se formó durante los días 12 y 13 de noviembre en la zona. Algo sublime.

Sin embargo, lo más destacado es esa manera de hacer cada uno lo que pueda por su cuenta y en su pueblo. Y está claro. También se puede. De hecho, en la plaza del Reloj, se desarrolló el Primer Otoño de Poesía y Música. Fernando Barbero, uno de los culpables de la loable iniciativa y autor del poemario ilustrado con tintes orientales y mediterráneos, Bosques, Montañas y Gente, entre otros, decía que “las personas asistentes expresaron su felicidad al haber tenido la suerte de venir. Ha hecho bastante frío, pero quien participó en el evento no se levantó de la silla en ningún momento”.  Y, añadía: “El nivel poético y musical ha sido excelente”. Destacaron incluso las intervenciones de relevantes artistas de la talla de Carlos Ávila, Matías Escalera, Andrés Izu o María Ángeles Maeso. Y hubo hasta un micrófono abierto, en el que algunos  voluntarios protagonizaban lecturas libres. Sin que tampoco faltasen a la cita temas de algunos cantautores.  Tomar la iniciativa, situarse, por momentos y con los medios escasos con que se cuenta, en la vanguardia social, literaria y cultural, impulsando propuestas de índole tan diversa, lejos del vulcanal ruido, es para aplaudir hasta dejarse las palmas de las manos doloridas. La muestra sucedida en Campillo confirma que con voluntad, ganas de trabajar y tomarse las cosas en serio todo es posible. Hasta escuchar poesía en plena naturaleza y en una de las cunas de la ‘Pizarra Negra’. Algunos no se acuerdan de las zonas despobladas, salvo cuando se percibe el olor electoral, pero el ejemplo que han dado en esta localidad es un auténtico puñetazo encima de la mesa de los que pregonan anuncios que luego no cumplen o lo hacen tímidamente; demasiado tibios. La materia prima es la que vale, no sólo la material. Que tome nota a quien corresponda hacerlo.

Algo hay que hacer

Por Gustavo García

No es raro que ocurriera lo que ocurrió, aunque resulte cruel reconocerlo. El atropello de hace unos días en el colegio ´Montealto´ de Madrid, que acabó siendo mortal para una niña de seis años, quien se llevó la peor parte, y dos más que resultaron heridas, es algo que quienes pasamos en hora punta –básicamente a la entrada y salida de estos centros escolares– o hemos sido protagonistas directos como padres estresados para no llegar tarde al cole con nuestros hijos, lo hemos visto venir en muchas ocasiones. Pudo ser un despiste, mala suerte o distracción. Da casi igual, el ambiente está lleno a menudo de tensión y eso es una bomba con pequeños de por medio de toda la vorágine que se organiza en pocos momentos alrededor de los colegios.

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