¡Esas urnas!

El periodista Antonio del Abril.

El periodista Antonio del Abril.

Por Antonio del Abril *

Las europeas en mayo, las municipales y autonómicas a la vuelta de algo más de un año –junio de 2015– y unos meses más tarde las generales. No es extraño, por ello, que los partidos calienten ya motores, que los políticos de unos y otros partidos estén afilando las uñas, y hasta las muestren, a la vez que se produzcan las primeras escaramuzas.

En el ámbito provincial el consejo local de UPyD de Guadalajara saltaba hace unos días por los aires –lógico cuando hay posibilidad de “tocar pelo”, los aspirantes a candidatos crecen como las setas en primavera–; en el PP de Azuqueca se acaba de hacer patente un cisma que llevaba tiempo germinándose –la risa va por barrios, reza un dicho popular–; y lo que nos vayan dejando los próximos meses pues las elecciones tiene eso, conllevan nominaciones de candidatos las nominaciones conllevan exclusiones y las exclusiones terminan en cabreos y portazos. Además de que todo son codazos y empujones para buscar un buen acomodo.

En el ámbito regional la presidenta Cospedal, de no conceder prácticamente ninguna entrevista a medios regionales, a primeros de año pasaba a “encerrarse” con veintitantos directores de medios de comunicación de la región y someterse al fuego cruzado de sus preguntas. Todos a una. Para no agraviar a nadie. Las elecciones cuando se ganan como que te aúpan a un pedestal poco menos que inaccesible al resto del mundo. Ahora, cuando tienen que pasar por ellas… Ya es otra cosa. Cómo que se humanizan.

La convención de Valladolid celebrada por el PP hace unos fines de semana o que Rubalcaba se prestara unos días atrás a una entrevista en un medio de comunicación, se supone que “contrario” y que ningún secretario general del Partidos Socialista había pisado desde hacía diez años, son dos muestras más, éstas en el ámbito nacional, de cómo la sola proximidad de las elecciones les “pone”, motiva y hasta cambia. Máxime si algunos prestigiosos analistas de estados de opinión –como es el caso de uno de este mismo medio de comunicación en el que Rubalcaba dijo sentirse tan a gusto– vaticinan que el POSE puede ganar las europeas y si las ganas podría hasta alzarse con la victoria en las generales. Las autonómicas y más aún las municipales son otra cosa, con variables y condicionantes distintos.

Evidentemente que para un político no es lo mismo gobernar que estar en la oposición, y de cara a someterse a la consideración de las urnas no es lo mismo partir de una situación que de otra. De entrada, por el comportamiento ante los medios de comunicación y lo propios ciudadanos. La mismísima Cospedal es un ejemplo –también los hay en el PSOE–. No he visto rueda de prensa más multitudinaria que la que dio ésta cuando presentó su propia página web en la campaña electoral de las autonómicas de 2011, en un famoso cigarral de Toledo. Habían convocado hasta a las “hojas parroquiales”.

Luego y fundamental, por los medios –en este caso no me refiero a los de comunicación– que, de una manera u otra, tienen a su disposición y de los que, de una manera u otra, se sirven para mejorar la percepción que el electorado pueda tener de ellos. Cuando se parte desde el Gobierno hay sensibles diferencias, aunque no siempre garantizan el éxito. Como ejemplo tenemos el caso de José María Barreda en las últimas autonómicas en las que terminó perdiendo el Gobierno de la región, a pesar de las ingentes inversiones que hicieron en el último año de su legislatura que llevaron el déficit regional a límites inusitados, dejando a un montón de empresas en la estacada con facturas que han tardado algunas casi dos años en cobrar, lo que las llevó directamente a la ruina, y en definitiva sumiendo a la región en una situación económica desastrosa.

Se dice que lo tienen más fácil y puede ser que en muchas ocasiones sea así, pero no siempre, como hemos podido comprobar en el caso de Barreda. Tenemos otro claro ejemplo de ello en Jesús Alique, cuando perdió el Ayuntamiento de la capital ante Román en 2007. Con el Gobierno de la nación y el de la región en manos del PSOE se presentó en la recta final de su mandato acumulando un importante número de inversiones realizadas y proyectos a futuro, tanto para la capital como para la provincia, que le hacían sentirse virtual ganador. Y perdió. Claro que lo raro es que hubiera ganado. Todas las veces que ha gobernado ha sido gracias al apoyo de Izquierda Unida.

Otra anécdota más. Recuerdo una noche electoral, que con el recuento al noventa por ciento, los dos candidatos a la alcaldía de Guadalajara, Irízar por el PSOE y Bris por el PP, iban empatados a votos. Quedaban por escrutar los resultados del barrio Eras del Canario y en el PSOE se empezaban a sentir ganadores, teniendo en cuenta que unos días antes de la campaña la operación asfalto había llegado al barrio y lo habían dejado precioso. Pensaban que esa circunstancia podía inclinar en la balanza a su favor en éste y, con ello, cerrar la noche electoral con un victoria en el Ayuntamiento de la capital. No fue así. El escrutinio en esas mesas favoreció al PP, aun con todo lo bien que habían quedado las calles. Y es que a la hora de votar el ciudadano no sólo se queda en eso y suele contemplar más cosas.

Voto en una urna durante las últimas elecciones generales. // Foto: ABC.

Voto en una urna durante las últimas elecciones generales. // Foto: ABC.

En estas elecciones, como en las municipales y autonómicas de 2011 y después en las generales, la situación económica va a pesar lo suyo, la diferencia estriba ahora en que será el PP y no el PSOE, como en las anteriores, el que pueda sufrir las consecuencias con un retroceso en las urnas. De ahí que, de subidas de impuestos, el Gobierno de Mariano Rajoy esté hablando ya de bajadas. De ahí que, tras la convención de Valladolid, uno de los mensajes que el PP quiere trasladar a la sociedad de la manera más nítida es la mejora que se ha producido en la situación económica, gracias a la políticas realizadas y a pesar de la situación heredada, en la que ya no hay refugio posible porque para eso llevan más de dos años gobernando.

De ahí que García-Page quiera un anticipo de las elecciones autonómicas de Castilla-La Mancha, haciéndolas coincidir con las europeas, porque los dieciséis meses que quedan hasta su celebración, de acuerdo con el calendario electoral, debieran correr a favor de Cospedal. Y del PP en general. Evidentemente que estos años de políticas restrictivas, tanto del Gobierno de la región como del nacional, han minado la valoración de ambos líderes populares, pero no es menos cierto que no han sido sus oponentes del PSOE los que han capitalizado para si la bajada de éstos, en absoluto han crecido en la misma proporción, al contrario, han bajado igualmente. En cualquier caso si hay un momento que pudiera resultar más propicio para García-Page es éste.

La situación en la que llegaron al Gobierno, les obligaba hacer lo que hicieron, con pocas o ninguna alternativa en la mano, hoy sin embargo la situación económica les permite hasta bajar los impuestos, lo que, con las urnas en el horizonte, genera alguna que otra suspicacia.

Si es cierto que las cifras macroeconómicas muestran una realidad bien distinta, no es menos cierto que esa situación va a tardar bastante tiempo en trasladarse a la economía familiar. Y no va a ser cosa de un año. Como tampoco va a ser cosa de un año el recuperar los seis millones de puestos de trabajo que se han perdido desde el cuarto trimestre de 2008 que es cuando empezó el calvario.

¿Será suficiente como para que el PP pueda recuperar el terreno que ha perdido en este tiempo y afrontar las elecciones sin sobresaltos? A día de hoy el ánimo con el que los votantes se puedan acercar a las urnas es toda una incógnita. Parece claro que lo que pierdan PP y PSOE se lo llevarán IU y UPyD. El crecimiento de éste último partido abre nuevas posibilidades de gobernar al PP, sin necesidad de tener que sacar la mayoría, como hasta ahora. En Castilla-La Mancha o en Guadalajara ya tendrían con quien pactar.

Ya veremos. Y podremos ver cualquier cosa porque en política, como en el amor o la guerra, todo vale. Aunque no debiera.

* El periodista Antonio Abril ha sido director del bisemanario Guadalajara DosMil desde su aparición en noviembre de 1986 hasta su cierre en abril de 2012, en su última etapa como digital, atesorando más de 25 años de experiencia como editor, una de las más dilatadas de Castilla-La Mancha. Su labor más reciente ha sido, desde mayo de 2012, al frente de la delegación regional del periódico DHenares durante un año. 

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