Payapeutas, 10 años dibujando sonrisas

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El clown entra en una comunicación única y terapéutica. Foto// Nacho Izquierdo.

Hacia la profesionalización del payaso de hospital

 

Por Alicia Arroyo Pareja (*)

Payapeutas está de aniversario, cumplimos 10 años como asociación y lo normal sería echar la vista atrás y ver nuestro comienzo y evolución. Pero queremos centrarnos en algo muy importante para nosotros, la importancia de la formación a la hora de ser payaso de hospital y como esta formación lleva a la reivindicación de la profesionalización de esta figura.

“Jugar como un niño, pero frente a todos y siendo profesional … cosa de payasos”, esta frase del mexicano Andrés Aguilar, payaso y fundador de Risaterapia, resume muy bien la esencia del clown y su trabajo.

Para ser payaso de hospital es necesario algo más que ponerse una nariz y tener ganas de hacer reír. Primero se ha de tener un interés sincero y genuino por el clown y en especial por el clown de hospital, porque es un entorno en el que las personas no están por gusto. Los pacientes están en una situación de vulnerabilidad, los familiares y amigos están preocupados…

Es importante reconocer y respetar estas situaciones, porque un clown es auténtico, espontaneo y natural y se permite muchas licencias, pero en el hospital hay algunas que no se puede permitir. No se puede invadir la intimidad de las personas que no quieren jugar, en la mayoría de las ocasiones niños, y no se puede avasallar por el hecho de llevar una nariz roja.

Aunque la gran mayoría de las veces, el clown y sus juegos son acogidos con ilusión y alegría en una habitación, pasillo, ascensor o sala de espera, también ocurre que ante nuestra pregunta en una habitación de ¿podemos pasar?, la respuesta por parte del niño sea no. Cuando esto ocurre el payaso respeta esa decisión y además la refuerza y valora, porque quizás sea el único momento en el que ese niño pueda decir que no ante algo que pasa en su habitación.

Pero cuando la respuesta es sí, el clown entra en una comunicación única y terapéutica con la persona o personas que lo recibe. Se crea un momento de complicidad que gracias al juego lleva a transformar esa realidad y convertir la habitación en una nave espacial, un campo de futbol… un espacio de ilusión y fantasía que modifica la bioquímica del cuerpo generando sustancias químicas que facilitan el relax, modifican la percepción del dolor, potencian el sistema inmunitario… entre muchos beneficios que se ha demostrado que genera la terapia de la risa.

Pero el clown ha de ser consciente de que ese juego no puede afectar de manera negativa al estado de salud y ánimo del paciente. Cuando se entra en una habitación se ha de ser muy consciente de todo, percibir el clima que hay en ella y comenzar el juego de forma gradual, sin prisa y respetando la personalidad de cada niño. Unido a esto, está la importancia de conocer los protocolos higiénicos y de salud que han de regir su intervención en el hospital.

Todo este conocimiento hará que la intervención sea satisfactoria y positiva para el niño o niña ingresado, y este conocimiento solo se adquiere con una buena formación en clown de hospital.

Payapeutas tiene muy en cuenta la importancia de la formación y desde sus inicios los payasos que forman la asociación han recibido numerosos cursos de clown con Jesús Jara (Escuela de Payasos Los hijos de Augusto) y clown de hospital impartidos por los directores artísticos de otras asociaciones (Nuria Peretó de Salut i Clowns, Sergi Estebanell de Pallapupas y Verónica Macedo, de Saniclown)

También hemos querido ampliar nuestros recursos y hemos recibido cursos de iniciación a la magia, de expresión corporal y de cuentacuentos, así como hemos asistido a encuentros con otras asociaciones de payasos del territorio español en los que se ha compartido la experiencia y forma de trabajo de estas.

Y por todo esto, es fundamental promover el reconocimiento de la figura profesional del payaso de hospital y el valor terapéutico de la risa. Reconocer que un payaso es algo más que una nariz roja y un vestuario colorido, que un payaso de hospital es un profesional formado para serlo y que se toma muy en serio su trabajo.

Nuestro deseo y objetivo de futuro es que se reconozca esta figura, abarcando nuevas áreas de intervención y reforzando las que ya trabajamos y que los payasos pasen a formar parte de la plantilla del hospital.

thumbnail (19)(*) Alicia Arroyo Pareja (Guadalajara, 1975) es licenciada en Ciencias Políticas y de la Administración  por la Universidad Complutense de Madrid y en la actualidad cursa un Máster en Intervención en Trastornos del Espectro del Autismo en la Universidad de Castilla-La Mancha. Cuenta con una dilatada experiencia en el campo de las actividades extraescolares, al aire libre y ligadas a la animación sociocultural infantil en distintas asociaciones de la provincia. Oficialmente es payasa desde 2009. Desde el pasado septiembre preside la Asociación Payapeutas, que desarrolla su labor en el Hospital Universitario de Guadalajara.

La exposición X Aniversario Payapeutas, con fotos de Nacho Izquierdo se puede visitar hasta el 22 de octubre en la Sala de Arte Antonio Buero Vallejo de la Delegación de la Junta de Comunidades de CCM en la calle Juan Bautista Topete.

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