Los OVNIs que dejaron su huella en la Alcarria

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José Sánchez de Marcos, testigo en Fuentelahiguera de un fenómeno extraordinario en 1977. En la imagen con el autor de estas líneas.

Por David Cuevas (*).

José Sánchez de Marcos fue testigo de algo. Mi compañero Ángel Arroyo y yo fuimos a entrevistarle, tras ponernos sobre su pista el bueno de José Luis Blas, otro testigo de sucesos de tipo lumínico al que ambos visitamos en varias ocasiones. De modo que el martes 21 de agosto de 2017, nos desplazamos a Fuentelahiguera (Guadalajara). Era un pueblo pequeño, con lo que fuimos al lugar de peregrinaje más habitual en este tipo de poblaciones. ¿La iglesia? No. El bar. Y efectivamente, no hubo que buscar más. Ahí estaba. Hablamos con él, le mostramos una antigua publicación de tirada reducida subvencionada por el consistorio en la que resumía su experiencia y accedió a contárnosla. Le llevamos a la zona del avistamiento, dejándonos los neumáticos en el intento por lo agreste de la zona y al llegar, bajamos del coche y nuestro protagonista empezó a hablar.   

“Sucedió el 28 de agosto de 1977, sobre las diez de la noche. Estaba pastando con las ovejas, aquí dándoles de beber en el abrevadero. Y apareció un platillo volante redondo en forma de almeja cerca de aquel árbol seco de allí. No era muy grande y estaba suspendido a unos 20 o 30 metros del suelo. Se iluminó el barranco entero de color butano”, nos contaba José.

Y el lector preguntará… ¿de que diantres va esto? Pues va de OVNIs. Y es que la provincia de Guadalajara es un vergel de este tipo de experiencias. He podido entrevistar a docenas de testigos alcarreños y algunas de sus historias son verdaderamente impactantes. En mi último libro, llamado “Los Sin Rostro”, recojo directamente, la mayoría obre el terreno, más de un centenar de esta clase de sucesos. El de José es uno de ellos. Él nos sigue contando:

“Estando los animales y yo aquí mirando aquello, a los cinco minutos aparecieron, a unos 80 metros, unas siluetas altas y corpulentas. Medían más de dos metros, con las piernas y los brazos muy largos, sin pelo, y estaban dando vueltas dentro de aquello. Iban en chichas (desnudos). Sus brazos y piernas eran el doble de grande que las nuestras”.

Cuando le preguntamos a este hombre como reaccionaron ante semejante encuentro tanto él como sus animales, este nos desvelaba que:

Los animales, unas 500 ovejas, se quedaron todos mirando aquello en silencio, como hipnotizadas. El perro también. Estuvieron así unos cinco minutos, y aquello desapareció. En total, diez minutos todo. Me quedé acojonado. Dejé allí a los animales en el corral y salí de allá corriendo. Volví a por los animales al día siguiente, y lo hice con miedo. Miré a ver si lo que fuera que vimos había dejado algún rastro, pero nada. Después de aquello, pasé por aquí algún día más pero decidí no volver a hacerlo. Me daba miedo”.

Quien iba a culparle. También tuvimos ocasión de hablar con Antonio Vázquez, guardés de la zona desde 1985. Aunque no se ponía de acuerdo con José Sánchez en la fecha exacta del avistamiento, sí que daba fe de que nuestro protagonista contaba aquello a todo aquel que quisiera escucharle, él incluido, quien recordaba los pormenores del relato. 

¿Una abducción de «Los sin rostro»?

Y cerramos el presente reportaje con alguien a quien llamaremos Miguel S., un hombre tranquilo y serio, de mediana edad. Nos espera en el pueblo de la provincia de Guadalajara donde reside. Mi compañero Cristian Puig, con quien viajo al lugar un 25 de mayo de 2021, ya me había hablado varias veces, visiblemente excitado, de esta historia. Incluso me preguntó por algún hipnólogo que pudiera hacerle una regresión a nuestro protagonista, que parecía tener la necesidad de recordar algunos segmentos que había olvidado, quien sabe si para siempre. Nos sentamos con él y le pido que cuente de nuevo una historia que apenas ha compartido con algunos familiares cercanos. Y con Cristian, claro está. Entonces empieza a hablar… Prefiero trascribir lo que nos cuenta sin interrupciones. Creo que el lector me lo agradecerá:   

«Octubre de 1981. Tenía 21 años. Me voy a la cama como cualquier noche. Serían las tres de la madrugada. Y de repente, veo a tres seres entrar desde el pasillo a mi habitación. Eran muy altos. Medían unos 2,20 metros, de una corpulencia bestial. Tres veces yo. No les aprecié manos ni pies. Tenían una especie de túnica grisácea, como de esparto, que cubría todo su cuerpo hasta los pies, arrastrándola. Estaban prácticamente pegados entre sí. Y tenían una capucha enorme. Nunca les veo la cara.

«Por su forma de andar eran toscos y pesados. No sé de qué maneras entran a la habitación, pero se movían como si fuesen autómatas o robots. Entonces uno de ellos se agacha y me dice que esté preparado, porque pasado mañana iban a volver. No me lo dicen verbalmente, sino mentalmente. Y el ser que me dice eso, el que está agachado, desprende una especie de vaho, niebla o humo. Entonces él se incorpora y ya no recuerdo más.

«A la mañana siguiente, me levanto y pienso que aquello se trata de un simple sueño. No le di mayor importancia. El caso es que pasan un par de días y al irme a la cama, me duermo y vuelvo a verles entrar. A los tres seres. Uno de ellos vuelve a agacharse y de nuevo desprende aquel vaho, que me da bastante repelús. Y entonces me dice mentalmente que ha llegado la hora, que me vaya con ellos. En ese momento, me veo en posición fetal fuera de mi cuerpo, viéndome tanto a mí mismo como a aquellos seres”.

La historia continúa, y de qué forma. Este buen hombre asegura haber sido abducido por aquellos seres, e incluso poseer marcas corporales para demostrarlo. Esas imágenes, así como el resto de la historia, se encuentra documentada en “Los Sin Rostro”, el mentado libro. Libro que presentaré en Guadalajara el próximo miércoles 3 de noviembre, a partir de las 19:00, en la Biblioteca Pública del Estado, ubicada en la plaza de Dávalos. Me acompañarán en el evento los investigadores y divulgadores Ángel Arroyo, Miguel Ángel Linares, Sheila Gutiérrez. Allí hablaremos de estas y otras historias…

Los Sin Rostro

Tras cinco años de investigación, más de cien testigos entrevistados y montones de historias, pude reunir algunos de los casos más sorprendentes que intentan explicar el fenómeno de “Los sin rostro”. Siluetas aparentemente inofensivas que aparecen de forma puntual y que en la mayoría de los casos no dejan más que secuelas meramente psicológicas, aunque desgraciadamente no es así en todos ellos. Personas normales y corrientes que han sufrido a lo largo de su vida o siguen sufriendo estas anomalías. Incluso actores, cantantes e influencers, como Eva Longoria, Miki Molina, Fernandisco o Santi Balmes, quienes han tenido la sensación de estar acompañados en más de una ocasión…

En Guadalajara, tanto capital como provincia, son muchas las personas que dicen haber sido visitados por estas presuntas entidades, tanto en la intimidad de su hogar como en otros lugares de toda clase y condición. Desde avistamientos OVNI hasta sucesos de tipo aparentemente poltergeist. Historias que pueden sucederle, y de hecho así suceden, a cualquiera de nosotros, en el lugar o momento más insospechado.

Puede ser en la intimidad de tu habitación, en una acampada, un edificio oficial, una playa, carreteras, albergues, hospitales e incluso conventos. Quizá sean sombras, humanoides, seres angélicos, invisibles e incluso voladores. A veces se manifiestan mediante ruidos, pasos, golpes, ouijas o llamadas telefónicas; y ante individuos como cualquiera de nosotros, famosos, personal de seguridad, cuerpos policiales o agentes de inteligencia. La mayoría no tiene rasgos definidos. Nadie está a salvo de toparse con ellos. Son «Los sin rostro», entidades que se cruzan con nosotros, frente a frente, en nuestra misma realidad. En ocasiones de manera violenta…

¿Sabías que hay muchos ciudadanos que practican el satanismo en España? ¿Y otros tantos alcarreños que dicen haber protagonizado en propias carnes fenómenos extraños? ¿Conocías los fenómenos extraños protagonizados por el espía español más famoso de todos los tiempos? ¿O las exclusivas últimas revelaciones de una vidente original de las famosas apariciones marianas de Garabandal? ¿Y las experiencias paranormales vividas por la familia de Marta del Castillo tras su fallecimiento? ¿Han regresado los presuntos habitantes del planeta UMMO? ¿Qué hay de realidad en el polémico caso poltergeist de Vallecas? ¿Y en el de la abducción más internacional de la historia de España?

En este libro, su autor nos desvela casos sorprendentes, la mayoría inéditos, entrevistando para ello a más de un centenar de testigos cuyas historias no dejarán al lector indiferente. Se puede adquirir en LUA, cualquier otra librería o en Amazon desde aquí: https://www.amazon.es/Los-sin-rostro-Encuentros-CONSPIRACIONES/dp/8418015497

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(*) David Cuevas (Ciudad Real, 1982) es periodista, licenciado por la Universidad Complutense de Madrid. Ha dirigido programas de radio, producido podcast relacionados con el fenómeno OVNI en Radio Castilla-La Mancha y colaborado en COPE. También ha asesorado al director de cine Rodrigo Cortés en diversas producciones. Actualmente colabora en RNE y Metropolitan Radio y sus artículos se pueden encontrar en Año/Cero, Más Allá, Enigmas, El Ojo Crítico, El Caso y El Mundo, entre otros. Es autor de los libros Dossier de lo insólito (Luciérnaga, 2016), OVNIs: Paradigma del Absurdo (Oblicuas, 2017), Ella sonrió para que tú no llores (Cydonia,2020) y Los sin rostro (Luciérnaga, 2021), que presenta estos días en Guadalajara.

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