Una invitada más

Por Eva Grueso

Cuando llevas la comunicación en las venas, tener la posibilidad de escribir sobre la actualidad de tu tierra, no tiene precio. Y si encima puedo ponerle un poquito de mi opinión personal a modo análisis, es un sueño. Hace tiempo me invitaron a ser una de las firmas fijas de este blog, pero no pude aceptar la invitación porque no creía que fuese capaz de organizarme entre trabajo y niños. Pero ahora, que además de trabajo, tengo un hijo más y una formación en marcha, no he querido desaprovechar la oportunidad. Porque el tren sí pasa más veces, pero ¿por qué no ahora? Profesionalmente seguramente sea el mejor momento de volver a firmar un artículo. Mi salida del periodismo local del medio de comunicación en el que trabajaba fue además de inesperada, horrorosa.

Otro día hablaré sobre a los que se les llena la boca de ser de lo más ‘progres’, pero que no les tiembla el pulso cuando una empleada, mujer y madre, necesita ejercer sus derechos, para hacerle la vida imposible.


Son muchos los temas de actualidad que tenemos en la palestra. El principal sigue siendo la pandemia, desde luego, pero también tenemos otros asuntos siempre latentes en la provincia, como el trasvase, u otros de tinte político o social. Yo reconozco que me va mucho la política. Para algunos, ver el pleno del ayuntamiento de Guadalajara, por ejemplo, puede ser un auténtico tostón, pero para mí es de lo más entretenido. Llamadme rara.


A mí me gusta el periodismo local, el del día a día, el que nos afecta de forma directa, y cómo invierten nuestro dinero los dirigentes locales me parece algo muy importante. Por eso, siempre que he informado sobre eso he procurado ser muy objetiva y explicar las cosas de una forma bien clara, sin florituras. Es más, trabajar en televisión me obligaba a ser mucho más concisa e ir al grano, a lo esencial, y siempre tenía la sensación de dejarme cosas en el tintero que pudieran interesar a algunos vecinos.

Grabación de un reportaje en 2018. E.G.


Procuraré que mi paso por El Hexágono sea igual de productivo para los lectores como para mí. Conseguir forjar una relación estable con vosotros (qué raro se me hace esto de hablar en primera persona) será mi objetivo. Y para eso trataré de analizar temas diferentes de los que mencionen las portadas de los medios locales y regionales, porque creo que muchas veces pasamos por encima sobre temas que a priori parecen ser menores, pero que en realidad interesan mucho a más gente de la que creemos.


Al principio he hablado de ésta como mi tierra, no tengo un pelo de manchega, soy castellana de pura cepa, aunque no nací en Guadalajara sino en Soria. Pero llevo tres lustros afincada aquí, vine por amor y aquí eché raíces. De aquí son mis tres hijos (que ellos sí tienen un poquito de manchegos por ascendencia paterna) así que os podéis imaginar cuanto quiero a Guadalajara por darme lo más bonito que hay en el mundo: el amor incondicional.


Aprovecho este momento romántico para cruzar los dedos y pedir poder traer temas positivos. Siempre me he definido como una persona feliz por naturaleza y muy resolutiva, aunque estos dos últimos años no han sido nada fáciles. Pero tengo ganas de recuperar mi esencia y estoy segura de que aportar un granito de arena en positivo será bueno.


Con eso no quiero decir que no vaya a aceptar críticas, ni mucho menos, cogeré siempre aquello que me haga mejorar y ser cada vez mejor periodista.

Momento de la grabación de un programa, embarazada de 8 meses. E.G.


Gracias por leerme, gracias por esta oportunidad, la voy a aprovechar.

2 comentarios en “Una invitada más

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